La Junta mantiene la alerta por contaminación en Ávila y la amplía a Segovia, Soria y Valladolid. Se recomienda precaución por el humo de incendios y los altos niveles de ozono, especialmente para personas vulnerables.
La Consejería de Agricultura y Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León ha decidido mantener la alerta por contaminación en la provincia de Ávila y, además, la ha extendido a Segovia, Soria y Valladolid.
¿El motivo? El humo de los incendios forestales que están ardiendo en el sur de la comunidad, unido a las condiciones meteorológicas, está llenando el aire de partículas nocivas y, para colmo, también está haciendo que suba mucho el ozono troposférico, ese que respiramos y que puede ser muy malo para la salud.
Vamos a explicarlo de forma sencilla: cuando hay muchos incendios, el humo no solo se queda en el sitio donde arde, sino que el viento lo puede llevar a cientos de kilómetros.
En este caso, ha afectado primero a Ávila y ahora también a zonas de Segovia, Soria y Valladolid. Pero además, el calor y la luz del sol transforman los gases del humo en ozono a nivel del suelo, lo que se llama ozono troposférico, que es diferente al de la capa de ozono que nos protege del sol.
Este ozono malo puede irritar los pulmones, causar tos, falta de aire y empeorar enfermedades como el asma o la bronquitis.
La Junta recomienda que, sobre todo las personas mayores, los niños, las embarazadas y aquellos que tengan problemas respiratorios o del corazón, eviten hacer esfuerzos al aire libre.
Lo mejor es quedarse en casa con las ventanas cerradas y, si se puede, no usar sistemas de ventilación que traigan aire de fuera. También es bueno seguir la evolución de la calidad del aire a través de las páginas web que la propia Junta ha facilitado, como el Índice de Calidad del Aire de la Junta de Castilla y León o la aplicación móvil 'ICA Índice de calidad del aire'.
Cabe recordar que episodios similares ya se han vivido en años anteriores, como en 2022 cuando los incendios en la Sierra de la Culebra provocaron alertas similares en varias provincias.
La diferencia es que entonces afectó más a Zamora y León, mientras que ahora el foco está en el sur de la comunidad, con especial incidencia en Ávila, que ya lleva varios días con niveles altos de partículas.
Por cierto, las partículas en suspensión (PM10 y PM2.5) son tan pequeñas que pueden entrar en los pulmones y pasar a la sangre, causando problemas cardiovasculares. Por eso es importante seguir las recomendaciones, no solo durante estos días, sino en general siempre que haya episodios de contaminación.
Desde la Consejería aseguran que seguirán vigilando la situación y que la información actualizada se puede consultar en los enlaces oficiales. Así que ya saben, si viven en alguna de estas provincias, tomen precauciones, cierren las ventanas y, si pueden, eviten salir a hacer deporte o actividades que requieran mucho esfuerzo hasta que pase el peligro.
Y no olviden que esto no es un problema solo de ahora: el cambio climático está haciendo que los incendios sean más frecuentes e intensos, y con ellos la contaminación atmosférica.
Pero eso es otro tema.
En resumen, que el aire no está para bromas, así que más vale prevenir que curar.