La Junta de Castilla y León aplica una restricción temporal de acceso para evitar molestias durante la época de celo del urogallo cantábrico en áreas críticas de Villablino, Palacios del Sil y Murias de Paredes.

La Junta de Castilla y León ha decidido volver a tomar medidas para proteger al urogallo cantábrico, una especie gravemente amenazada que está en situación crítica y cuyas cifras de población se mantienen por debajo de los 200 ejemplares.

Con este contexto, se ha establecido de nuevo una restricción temporal de acceso a determinadas zonas de montaña para evitar molestias durante su periodo de celo, que es clave para su reproducción.

Como en los cuatro años anteriores, entre el 1 de abril y el 31 de mayo, desde las 23:00 hasta las 9:00, no se permite el acceso, tránsito ni la estancia de personas en las áreas críticas situadas en los montes de utilidad pública de Villablino, Palacios del Sil y Murias de Paredes.

Este horario coincide con el momento en el que los machos y las hembras suelen concentrarse en cantaderos de celo y comienzan sus cantos al amanecer para atraer a la pareja.

La medida busca evitar ruidos, interferencias y desplazamientos que podrían hacer abandonar a los ejemplares de las zonas de canto y, así, afectar a la reproducción en un periodo fundamental para la especie.

El plan de recuperación del urogallo cantábrico en Castilla y León, aprobado por Decreto 4/2009, ya prevé este tipo de actuaciones para proteger el hábitat y reducir las molestias durante la cría.

Por ello, mediante Resolución de 31 de marzo de 2026 de la Dirección General de Patrimonio Natural y Política Forestal, se ha limitado el acceso, tránsito y estancia de personas en las áreas críticas AS-04, AS-10, AS-11, AS-15 y AS-24, dentro de la ZEPA ES-ALTO SIL y otros enclaves, en los términos municipales de Villablino, Palacios del Sil y Murias de Paredes.

El incumplimiento de estas medidas se considera infracción grave de la Ley 4/2015, de Patrimonio Natural de Castilla y León, con multas que pueden oscilar entre 5.001 y 200.000 euros. Es importante destacar que la norma no afecta a los propietarios de los terrenos ni a quienes tengan derechos de uso autorizados, como vecinos que participen en aprovechamientos vecinales o titulares de otros aprovechamientos, ni a responsables del mantenimiento de servicios públicos municipales o de vigilancia.

Tampoco se les priva de acceso para las actividades permitidas expresamente por la Administración.

Para garantizar la eficacia de la medida, se ha puesto en marcha un dispositivo de vigilancia con la colaboración de agentes medioambientales, celadores de medio ambiente y las Patrullas oso y urogallo de la Fundación del Patrimonio Natural de la Junta.

Además, se han colocado señales en los accesos para informar a los visitantes sobre la regulación temporal vigente.

En paralelo, la Junta quiere recordar que estas restricciones están pensadas para proteger una fauna vulnerable y evitar daños a una población que continúa siendo objeto de programas de conservación, investigaciones y esfuerzos para intentar estabilizar su declive.

Aunque la normativa se aplica a los visitantes, no afecta a los propietarios ni a aquellos que realizan trabajos o usos autorizados en las zonas reguladas, siempre que estén dentro de lo permitido por la Administración.

Históricamente, la protección del urogallo cantábrico ha estado acompañada de restricciones temporales de acceso y de planes de gestión que buscan equilibrar la conservación con el uso humano del entorno.

El caso de Castilla y León se enmarca en una estrategia regional impulsada para frenar la caída de una especie claramente amenazada por la reducción de hábitat, la presión humana y otros factores.

Aun con estas medidas, la Junta insiste en que la mejor defensa del urogallo pasa por reducir las molestias durante la temporada crítica, facilitar el monitoreo y favorecer que la reproducción se desarrolle en condiciones adecuadas.

El objetivo último es mantener viva la población y contribuir a una recuperación real de este emblemático ave en el norte peninsular, manteniendo a la vez un enfoque claro y razonable para quienes visitan y disfrutan de la naturaleza en la región.