Alfonso Fernández Mañueco reivindica en Aranda de Duero una forma de gobernar basada en valores, moderación y eficacia, alejada del enfrentamiento y el interés partidista.
El presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, ha dejado claro en Aranda de Duero que su manera de gobernar no tiene nada que ver con la política de trincheras y los que viven de la bronca.
En la clausura del curso 'Prensa y Poder', Mañueco explicó sin rodeos que la única forma de hacer las cosas bien es con valores firmes, moderación, experiencia y eficacia.
Vamos, lo que toda la vida se ha llamado sentido común, pero que hoy en día muchos políticos han olvidado.
Mañueco recordó que la política está desprestigiada, y no sin razón, porque muchos han convertido la gestión pública en un circo. Pero también quiso reivindicar a todos esos alcaldes, concejales y cargos públicos que se parten el pecho por los ciudadanos, sin ruido ni pancartas.
Para él, gobernar es servir, y eso significa respetar la Constitución, el Estado de Derecho, dialogar, llegar a acuerdos y anteponer el interés general a cualquier otro.
Nada de improvisar ni de gobernar para los amigos.
El presidente puso sobre la mesa cuatro pilares que, según dice, son la base de un gobierno serio: valores claros, moderación a la hora de decidir, la experiencia de quien lleva años gestionando y, sobre todo, eficacia, que es lo que pide la gente: que las cosas se hagan y se hagan bien.
Frente a los que prometen lo imposible, Mañueco apuesta por hechos, no por palabras.
Y de hechos habló. Por ejemplo, el apoyo al medio rural, que es el gran reto de Castilla y León, una comunidad con mucha historia y tradición, pero que sufre la despoblación.
Mañueco anunció más suelo industrial barato y con energía limpia, conectividad con la tarjeta Buscyl, ayudas a los autónomos —los verdaderos creadores de empleo—, una política de vivienda seria y la reivindicación de infraestructuras que llevan décadas esperando, como la Autovía del Duero y el tren directo Madrid-Aranda-Burgos.
En Aranda, además, se están construyendo cerca de 40 viviendas de alquiler para jóvenes, una muestra de que se puede hacer política útil.
En el ámbito de la tecnología, Mañueco reafirmó la apuesta de la Junta por la Inteligencia Artificial, para que Castilla y León sea un referente.
No se trata de modas, sino de preparar el futuro, contando con universidades, centros tecnológicos y empresas de la tierra.
Y en sanidad, que es uno de los temas que más preocupan a los ciudadanos, el presidente recordó que Castilla y León ya tiene una de las mejores sanidades de España, pero que no se conforman.
Por eso siguen adelante con el Plan de Infraestructuras Sanitarias y la construcción del nuevo Hospital de Aranda. Porque la salud no entiende de prisas ni de recortes.
Por último, Mañueco felicitó a los premiados en el curso: Soraya Sáenz de Santamaría y Francisco Marhuenda, dos personas que, desde distintas responsabilidades, han demostrado que se puede servir a España con seriedad y compromiso.
Un ejemplo para todos.
En resumen, Mañueco defiende una política de verdad, sin postureos, pensando en la gente que madruga, que paga sus impuestos y que quiere vivir en una región próspera, segura y ordenada.
Eso es lo que ofrecen los valores, la moderación, la experiencia y la eficacia: sentido común aplicado a gobernar.