La comunidad alcanza 581,1 millones en inversión extranjera directa en 2025, con Bélgica a la cabeza y un repunte impulsado por los sectores de transporte y agroalimentario, mientras España registra una caída cercana al 22%.

Castilla y León cerró 2025 con una buena noticia para su economía: la inversión extranjera directa (IED) alcanzó 581,1 millones de euros, y eso supone un aumento del 185,4% respecto al año anterior.

Es decir, la región es uno de los pocos destinos en España que muestran una subida clara en comparación con la bajada general que se registra en el conjunto del país, donde la inversión extranjera cayó alrededor de un 22%.

En términos de lo que entra por la vía extranjera, la inversión neta de la comunidad, tras descontar desinversiones, se situó en 537 millones de euros.

Esto significa que, a pesar de la bajada nacional, Castilla y León logró captar más recursos de fuera para apuntalar su industria, su tecnología y su actividad productiva.

El listado de países que más han puesto dinero en la Comunidad es liderado por Bélgica, que aportó 240,3 millones de euros. Le siguen Portugal e Italia, con 70,3 y 70,1 millones, respectivamente. Más atrás están Alemania, Malta y Francia, que también hicieron sus aportaciones en el marco de los sectores de fabricación y servicios relacionados.

Este reparto refleja el perfil de la inversión en la región, muy enfocado a la fabricación de material de transporte y a actividades agropecuarias, entre otras.

Si desglosamos por sectores, la mayor parte de la inversión se dirigió a la fabricación de otro material de transporte, con 240,3 millones. En segundo lugar se sitúan las actividades de agricultura, ganadería, caza y servicios afines, con 114,7 millones; seguido de la electricidad, el gas y el aire (84,5 millones).

También figuran la industria de la alimentación (64,4 millones) y áreas de investigación y desarrollo (31,6 millones). Otros sectores menores pero relevantes incluyen la fabricación de otros tipos de maquinaria y equipos (17,9 millones) y la fabricación de productos de caucho y plásticos (10,3 millones).

No falta la presencia de inversiones en la fabricación de vehículos de motor, remolques y semirremolques (6 millones) y actividades de almacenamiento y transporte (4,6 millones).

En paralelo, la Consejería de Economía y Hacienda, a través del área de internacionalización y captación de inversiones, mantiene un total de 1.048 proyectos activos interesados en invertir en Castilla y León. De estos, 221 se encuentran ya en distintas fases de ejecución, lo que indica que varias iniciativas están en marcha y podrían traducirse en inversiones efectivas en los próximos años.

La inversión de la comunidad hacia el exterior también dejó datos interesantes: en 2025 la inversión de capital de Castilla y León al exterior ascendió a 34,1 millones de euros.

Los destinos principales fueron México, Estados Unidos y Perú, con 11,4 millones, 6,2 millones y 5 millones, respectivamente. Otros países destacados fueron Chile (3,5 millones), Italia (2,6 millones) y China (1,9 millones). También se registraron movimientos hacia Argentina, Brasil, Colombia, Indonesia y Malasia, entre otros. En cuanto a sectores de actividad, la mayor parte se dirigió a servicios financieros (16,9 millones) y a silvicultura y explotación forestal (6,2 millones).

También hubo inversiones en suministro de energía eléctrica, gas, vapor y aire (4,1 millones), en actividades profesionales, científicas y técnicas (4 millones) y en el comercio mayorista (2,9 millones).

Este comportamiento contrasta con la tendencia nacional, donde se observa una caída general en la inversión externa, a pesar de que Castilla y León ha mantenido un esfuerzo sostenido por atraer capital extranjero mediante su programa de internacionalización.

La región cuenta con instrumentos como ICECYL para la captación de inversiones y, por historia, ha apostado por reforzar su Base Industrial y de I+D, así como por impulsar una red de infraestructuras que facilite la llegada de proyectos productivos.

Además de las cifras, conviene situar este dato en un marco histórico reciente: la Junta de Castilla y León ha ido fortaleciendo su estrategia para convertir a la Comunidad en un referente regional en la atracción de inversión.

Con proyectos activos y en curso que abarcan diversos sectores, la región busca favorecer la creación de empleo, la modernización de empresas y la diversificación de la economía, sin perder de vista la estabilidad fiscal y la responsabilidad en el gasto público.

En definitiva, 2025 deja a Castilla y León con un saldo positivo en la inversión extranjera que contrasta con la caída nacional y que, si se mantiene, podría traducirse en más proyectos, más empleo y una mayor consolidación de la región como polo de inversión en el centro-norte de España.

La pregunta ahora es cuántos de esos proyectos se convertirán en realidades tangibles en 2026 y si la región logrará mantener este impulso para los años siguientes.

En cualquier caso, el dato de 581,1 millones de euros y el volumen de proyectos activos son señales claras de que, cuando se estructuran políticas y se ofrece un marco estable para la inversión, los resultados pueden ser notables incluso en un contexto nacional difícil.