La Consejería de Educación publica la resolución de la convocatoria Erasmus+ para el curso 2025-2026, con un presupuesto de 1,15 millones de euros y 1.468 beneficiarios distribuidos entre las universidades de la región.
La Junta de Castilla y León ha publicado hoy en el Bocyl la resolución de la convocatoria Erasmus+ para el curso 2025-2026, con un presupuesto de 1.149.915 euros. En total, 1.468 universitarios de la Comunidad se beneficiarán de estas ayudas, pensadas para cubrir los gastos derivados de participar en el programa de movilidad internacional.
En el reparto por universidades, la distribución queda así: 474 becas para la Universidad de Valladolid, 368 para la Universidad de Salamanca, 294 para la Universidad de León, 207 para la Universidad de Burgos, 58 para la Universidad Pontificia de Salamanca, 39 para la Universidad Europea Miguel de Cervantes, 15 para la Universidad Católica de Ávila y 13 para IE Universidad.
Cada beneficiario recibirá 89,12 euros al mes, una cuantía que se obtiene al dividir el crédito total asignado para la convocatoria entre los meses previstos de estancia.
Estas ayudas son compatibles con cualquier otra subvención, recurso o ingreso concedido por cualquier administración o entidad pública o privada, siempre que el importe total subvencionado no supere el coste de la actividad.
Además, si los beneficiarios lo solicitan, pueden recibir como anticipo el 50% de la ayuda concedida, y el resto se abonará cuando se justifique la duración real de la estancia, tal y como se estableció en la convocatoria.
Para entender mejor el contexto, conviene recordar que Erasmus+ nació en 1987 como un programa de la Unión Europea para fomentar la movilidad de estudiantes entre países.
A lo largo de los años, Andalucía, Cataluña, Madrid y otras regiones han visto cómo estas inversiones facilitan que jóvenes se formen fuera de su ciudad y, al mismo tiempo, que las universidades españolas fortalezcan su proyección internacional.
En Castilla y León, estas becas se han convertido en una pieza clave de la estrategia educativa de la Junta, al facilitar experiencias académicas y culturales que, según los responsables, reducen diferencias y enriquecen el aprendizaje.
El Boletín Oficial de Castilla y León sirve como escaparate de la transparencia: la resolución detalla el importe total, el número de beneficiarios y el reparto por centros, de modo que cualquier persona pueda revisar a quién llega la ayuda.
Aunque la mayoría de las ayudas se asignan a estudiantes de las tres universidades más grandes de la comunidad, la presencia de instituciones como la Pontificia Salamanca y IE Universidad muestra la diversidad de opciones disponibles para quienes optan por programas de movilidad.
En el lector de derechas, estas cifras pueden interpretarse como una muestra de apoyo público a la educación superior y a la internacionalización de jóvenes que, de otro modo, podrían ver limitado su acceso a experiencias fuera de su ciudad.
Y es que, más allá del número, lo relevante es que cada beca facilita una estancia formativa que, según muchos, se traduce en mejores oportunidades laborales y en una mayor autonomía para los estudiantes.
Si te interesa este tema, puedes consultar el Bocyl en su edición de hoy para ver la resolución completa y, si procede, la documentación de cada beneficiario.
En resumen, la Junta destina un presupuesto serio para que la movilidad Erasmus+ siga siendo una realidad palpable en Castilla y León, con reglas claras, reparto transparente y la posibilidad de anticipos para quienes cumplen los requisitos.