La Unidad de Lesionados Medulares del Hospital Insular de Gran Canaria ha sido la primera de España en obtener la Certificación de Buenas Prácticas de Humanización con nivel Excelente, un reconocimiento a su trabajo integral y humano.

Pues resulta que la Unidad de Lesionados Medulares del Hospital Universitario Insular de Gran Canaria, que depende del Complejo Hospitalario Universitario Insular-Materno Infantil, ha conseguido un logro de los gordos: ha sido la primera unidad de toda España en recibir la Certificación de Buenas Prácticas de Humanización en Lesión Medular del Proyecto HU-CI y AENOR, y encima con el nivel Excelente.

Vamos, que no es un aprobadillo, sino un sobresaliente. Al acto de entrega acudieron la consejera de Sanidad, Esther Monzón; el director gerente del complejo, José Blanco; el jefe de la unidad, José Luis Méndez; el coordinador de certificaciones de HU-CI, José Manuel Velasco; el director de AENOR en Canarias, Javier Lantigua; y un paciente de la unidad, Eduardo Martínez.

Pero, ¿qué significa esto de la humanización? Pues viene a ser que no solo se preocupan de curar el cuerpo, sino de tratar a la persona como se merece, con cariño, respeto y atención.

Siguen un manual de buenas prácticas que abarca nueve líneas estratégicas: desde el bienestar del paciente y la familia hasta la comunicación, los cuidados del profesional, la planificación al alta y la continuidad de los cuidados.

O sea, que no te sueltan así como así cuando sales del hospital. La consejera Monzón destacó que estos resultados son fruto de un trabajo integral, donde no solo se aplicaron medidas para el bienestar del paciente, sino también para mejorar la organización del trabajo en equipo.

Y el director gerente, José Blanco, puso en valor el excelente trabajo de los profesionales durante más de 25 años que lleva funcionando esta unidad.

Para que te hagas una idea, esta unidad abrió sus puertas el 17 de noviembre del año 2000, y desde entonces ha atendido a 1.250 pacientes. Cada año ingresan una media de 60 personas con lesión medular aguda o complicaciones. Y ojo al dato: antes la mayoría de las lesiones eran por accidentes de tráfico, pero gracias a las campañas de concienciación, ahora la primera causa son las caídas en personas mayores de 60 años.

Los accidentes de coche y moto son la segunda, y las zambullidas imprudentes, la tercera. Vamos, que el perfil del paciente ha cambiado, y la unidad se ha adaptado.

Además, cuentan con tecnología puntera: desde 2023 tienen un exoesqueleto, que es un dispositivo robótico que ayuda a los pacientes a moverse, mejora la circulación, fortalece los huesos y levanta la moral.

Canarias es la tercera comunidad autónoma en tenerlo, solo por detrás de Toledo y Barcelona. También usan gafas de realidad virtual y electroestimulación. Un equipazo de 62 profesionales: médicos, enfermeras, psicólogos, terapeutas, logopedas, celadores, etc. Todos coordinados para que el paciente se sienta como en casa.

Y el testimonio del paciente Eduardo Martínez lo dice todo: "La unidad da esperanza en el peor momento de nuestras vidas, nos da las herramientas para afrontar una nueva etapa, nos apoya física y emocionalmente, se convierte en nuestra casa durante unos meses, y después sigue pendiente de nosotros".

Por cierto, también han editado un Manual de Autocuidados para que los pacientes sepan cómo evitar complicaciones en casa. En resumen, que esta certificación no es un simple papel, sino el reconocimiento a años de esfuerzo y dedicación. En un sistema sanitario a veces criticado por las listas de espera y la burocracia, aquí tenemos un ejemplo de que se pueden hacer las cosas bien, con mérito y poniendo a la persona en el centro.

Desde luego, es para sentirse orgullosos como canarios.