El Hospital Universitario de Canarias ha reformado por completo la planta de oncología, mejorando habitaciones, zonas comunes y climatización, con personal propio y en solo nueve semanas.
El Complejo Hospitalario Universitario de Canarias, más conocido como HUC, ha terminado una reforma integral de la planta 10 par, que es donde está la hospitalización de oncología.
Y ojo, porque no es una obra cualquiera: se han renovado más de 700 metros cuadrados, con 32 camas, y se ha hecho en tiempo récord: nueve semanas. El 95% del trabajo lo han hecho trabajadores del propio hospital: electricistas, albañiles, carpinteros, pintores, técnicos de climatización... Vamos, que se han remangado y lo han sacado adelante sin externalizar.
¿Qué se ha mejorado? Pues todo: las habitaciones (trece dobles y seis individuales), los pasillos, las zonas comunes, los sistemas de información y comunicaciones.
Pero lo más importante es que han puesto en marcha la primera fase de la climatización de esa semiplanta. ¿Sabéis lo que eso significa? Que los pacientes oncológicos, que ya están pasando un mal trago, van a estar más fresquitos en verano. Y los profesionales también, que trabajan a destajo. Esto es un lujo, porque antes la temperatura era un problema.
La planta de oncología tiene un equipo de más de 50 profesionales: catorce médicos oncólogos, diecisiete enfermeras, dieciséis técnicos auxiliares, una supervisora, administrativos, celadores y personal de limpieza.
En 2025 ingresaron 1.231 pacientes. Con esta reforma, se demuestra que cuando se quiere, se puede. Y sin necesidad de grandes contratos externos, sino con el personal del centro, que conoce las instalaciones y las necesidades.
Esta obra es un ejemplo de cómo la gestión eficiente y el trabajo bien hecho mejoran la sanidad pública. No es la primera vez que el HUC apuesta por la modernización: ya ha hecho otras reformas en quirófanos, urgencias y otras plantas. Pero esta es especial porque afecta a los pacientes oncológicos, que merecen el mejor trato y las mejores condiciones. Y encima se ha hecho en tiempo y forma, sin retrasos.
Canarias necesita más actuaciones como esta, donde se priorice el bienestar de los pacientes y se aprovechen los recursos propios. Es una muestra de que la sanidad canaria puede ser excelente si se gestiona con cabeza y con esfuerzo. Así que, ¡mérito y eficiencia para el HUC y todos los que han hecho posible esta reforma!