La consejera de Turismo y Empleo, Jéssica de León, pide a Aena que no suba las tasas aeroportuarias en 2026 y que tenga en cuenta la condición de región ultraperiférica de Canarias. Rechaza vincular las inversiones con el incremento de tarifas.

La consejera de Turismo y Empleo del Gobierno de Canarias, Jéssica de León, ha dado un golpe sobre la mesa. En comisión parlamentaria, ha exigido a Aena que se olvide de la subida de tasas aeroportuarias que tiene prevista para finales de 2026. Y lo ha hecho con argumentos de peso: Canarias es una región ultraperiférica (RUP), fragmentada en islas, y la conectividad aérea es vital para la economía y la vida de los canarios.

Subir las tasas, en plena inflación, sería un mazazo para el turismo y para los bolsillos de todos. Y ojo, Aena es una empresa pública que ya saca beneficios de sobra con los aeropuertos canarios, así que no viene a cuento que ahora quiera subir precios como si esto fuera un negocio cualquiera.

De León ha dejado claro que no va a permitir que Aena se aproveche de la situación. Llevamos tres años con las tasas congeladas, y ahora este organismo, que depende del Gobierno de España, pretende incrementarlas sin tener en cuenta que Canarias no es la Península.

Aquí cada isla es un mundo, y volar no es un lujo, es una necesidad. Por eso la consejera ha reclamado que Aena priorice la cohesión territorial, es decir, que los vuelos entre islas y con la Península sean asequibles y no se encarezcan aún más.

Pero lo más grave, según la consejera, es que Aena quiere vincular la subida de tasas a las inversiones en los aeropuertos. O pagamos más o no hay mejoras. Eso es un chantaje en toda regla, y Canarias no puede aceptarlo. Los aeropuertos canarios ya son rentables, generan suficiente dinero para mantener las inversiones. Pedir más a los ciudadanos es injusto y, además, perjudica la competitividad del destino. Porque al final, quien paga el pato es el turista, pero también el hotelero, el restaurador, el comerciante... y al final, todos los canarios. Porque si suben los costes del transporte, todo se encarece.

La consejera también ha recordado un informe de la CNMC (Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia) que da la razón a Canarias: hay que tener en cuenta la condición de RUP a la hora de fijar las tasas.

Sin embargo, Aena va por el camino contrario, y el Gobierno de España lo permite. De León ha sido muy crítica con esta situación, calificándola de 'profundamente injusta'. No es de recibo que Aena pretenda apropiarse de una parte del rendimiento económico que genera el turismo, y que encima se intente hacer recaer el esfuerzo de contener precios en los hoteles, restaurantes y comercios.

Los que sufren las consecuencias, al final, son los ciudadanos de Canarias.

Hay que recordar que Canarias es una región ultraperiférica reconocida por la Unión Europea, lo que implica ayudas y tratos especiales para compensar la lejanía y la fragmentación.

Aena tendría que aplicar ese principio, pero prefiere aumentar sus ingresos a costa de los canarios. La consejera ha instado a Aena a desistir de la subida y al Ministerio de Transportes a dar un giro radical a las políticas aeroportuarias con Canarias.

'No podemos permitir la subida de tasas cada año', ha sentenciado.

En definitiva, la postura del Gobierno canario es clara: las tasas no se tocan. Y si Aena insiste, nos jugamos mucho. La conectividad es esencial para la ciudadanía y la economía del archipiélago. Sin vuelos baratos, Canarias pierde competitividad y los canarios pierden oportunidades. Esperemos que en Madrid escuchen este mensaje de sentido común. Porque Canarias no puede más.