El Patronato del Real Alcázar ha publicado la licitación para devolver el esplendor a las carpinterías, rejas y vidrieras de la Casa Consistorial, con un plazo de 18 meses.

Buenas noticias para el patrimonio de Sevilla. El Ayuntamiento, a través del Patronato del Real Alcázar y la Casa Consistorial, ha sacado a concurso las obras de restauración de las rejas, carpinterías y vidrieras de la Casa Consistorial, el edificio que acoge la sede del gobierno municipal y que es una de las joyas del Renacimiento civil en España.

La actuación, que cuenta con un presupuesto base de licitación de 1.445.119,13 euros, tiene un plazo de ejecución previsto de 18 meses. El objetivo es devolver a estos elementos su esplendor original, garantizar su estabilidad y asegurar su preservación durante muchas décadas más. Así lo ha explicado el delegado de Hacienda y vicepresidente del Patronato del Real Alcázar, Juan Bueno, quien ha señalado que con esta licitación se da "un paso decisivo" para hacer realidad una intervención "largamente planificada".

"Seguimos avanzando con hechos en la conservación de uno de los edificios más representativos de Sevilla", ha afirmado Bueno, que ha recordado que el gobierno municipal "está cumpliendo su compromiso" con la protección del patrimonio histórico.

"Tras la restauración de la fachada, ponemos en marcha una nueva intervención de gran envergadura que garantiza la conservación de un edificio único para las próximas generaciones", ha añadido.

La Casa Consistorial de Sevilla, situada entre la Plaza Nueva y la Plaza de San Francisco, es un edificio con una larga historia. Su construcción comenzó en el siglo XVI, bajo la dirección del arquitecto Diego de Riaño, y se considera una de las muestras más destacadas del plateresco español.

A lo largo de los siglos, ha sufrido diversas reformas y ampliaciones, pero su esencia renacentista se ha mantenido intacta. La restauración de la fachada principal se completó hace unos años, y ahora es el turno del interior: las rejas forjadas, las carpinterías de madera y las vidrieras, muchas de ellas originales, necesitan un tratamiento especializado para frenar el deterioro causado por el tiempo, la contaminación y el uso.

Las obras incluirán técnicas de conservación específicas para cada material. En el caso de las rejas, se procederá a su limpieza, consolidación y protección contra la corrosión. Las carpinterías de madera serán tratadas contra la xilófagos y se restaurarán las piezas dañadas. Las vidrieras, por su parte, serán desmontadas, limpiadas y, si es necesario, reintegradas con piezas nuevas que imiten las originales. Todo ello con el máximo respeto a la técnica y los materiales históricos.

Esta inversión no solo es importante desde el punto de vista patrimonial, sino también porque refuerza la apuesta del Ayuntamiento por mantener en las mejores condiciones los grandes monumentos municipales.

Sevilla, con su riqueza histórica, necesita constantemente intervenciones de este tipo para conservar su legado. La Casa Consistorial es, además, un edificio vivo, donde se toman las decisiones que afectan a la ciudad, por lo que su restauración tiene también un valor simbólico.

Con esta nueva actuación, el consistorio hispalense continúa la hoja de ruta emprendida para la recuperación integral de la Casa Consistorial. Un proceso que, sin duda, merece la pena seguir de cerca. Los amantes del patrimonio y la historia sevillana estarán atentos a los próximos pasos de esta restauración, que devolverá el brillo a uno de los edificios más emblemáticos de la capital andaluza.