El Parc de Desembocadura despega: acuerdo Ayuntamiento-Puerto para licitar el proyecto y convertir la Marina en polo tecnológico
València avanza en la licitación del Parc de Desembocadura mediante un convenio entre Ayuntamiento y Puerto, con inversiones millonarias y la declaración de la Marina como enclave tecnológico. La operación busca conectar el Jardín del Turia con el mar y convertir la zona portuaria en un polo de innovación.
El Ayuntamiento de València y la Autoridad Portuaria han cerrado un acuerdo para avanzar de forma decisiva la licitación del Parc de Desembocadura, una gran zona verde de más de 100.000 metros cuadrados que cerrará el #Jardín del Turia y se extendrá hasta el mar. La alcaldesa, María José Catalá, anunció que remitirá antes del verano a la Autoridad Portuaria el proyecto para que lo licite este año, cumpliendo el calendario previsto para la actuación.
Este anuncio se produce en el marco de la sesión del Consejo de Administración de la Autoridad Portuaria de València celebrada esta mañana en el Edificio del Reloj, donde se presentó un plan que sitúa a la ciudad en la senda de la reconfiguración de su frontal marítimo.
En la misma reunión, Catalá resaltó que ya se ha sacado la concesión para adjudicar la última base que quedaba en el puerto, la del Victory Challenge, con el objetivo de convertir ese enclave en un nuevo espacio empresarial de #innovación y tecnología.
La medida, que forma parte de un programa más amplio, busca impulsar una relación más estrecha entre la ciudad y la Marina, con nuevas zonas verdes, servicios para la ciudadanía y oportunidades para la inversión.
La Marina de València ha recibido la declaración como enclave tecnológico y, presuntamente, será el primero de su tipo en la Comunitat Valenciana.
Este estatus permitiría activar incentivos fiscales y atraer a empresas tecnológicas que se implanten o amplíen sus instalaciones en el entorno portuario.
Según la alcaldesa, la iniciativa refuerza la idea de que la ciudad puede convertir espacios portuarios en motores de innovación, sin perder de vista la calidad de vida de los vecinos.
La portavoz municipal también señaló que, en total, la inversión asociada a estas actuaciones asciende a unos 35 millones de euros, una cifra que evidencia la voluntad de transformar el frente marítimo y de dotar a València de un nuevo polo de desarrollo.
Entre las actuaciones previstas señalan tres proyectos con un valor total de 14 millones de euros, presuntamente destinados a la rehabilitación del entorno del Edificio del Reloj, al paseo elevado de la Marina y al Muelle de la Aduana.
Estas inversiones se integran en un plan más amplio de modernización del puerto y de la ribera urbana, con el objetivo de crear sinergias entre las áreas de ocio, turismo y tecnología.
El #Parc de Desembocadura se propone como continuación natural de una larga trayectoria de intervención urbana que comenzó tras la gran riada de 1957
Históricamente, este tramo de la ciudad ha vivido varias etapas de transformación. El Parc de Desembocadura se propone como continuación natural de una larga trayectoria de intervención urbana que comenzó tras la gran riada de 1957, cuando se reconfiguró el cauce del río Turia y se creó, paulatinamente, el famoso jardín que acompaña a la ciudad.
A partir de esa base, #Valencia ha ido consolidando un modelo de ciudad que mira al mar, integrando sostenibilidad, conectividad y oportunidades económicas.
El Parc de Desembocadura se inserta en ese marco y se presenta como una puerta de entrada a una Valencia más abierta y tecnológica.
Con todo, la alcaldesa mencionó que este proyecto no solo pretende cerrar un anillo verde que conecte el turia con la costa, sino también dinamizar una zona estratégica de la ciudad.
Supuestamente, si se cumplen los plazos, la licitación podría iniciarse antes de finalizar el año, y el parque podría convertirse en un nuevo eje de atracción para residentes y visitantes.
Presuntamente, estos movimientos también buscan convertir la Marina en un modelo a seguir para otras ciudades costeras, al combinar infraestructura, naturaleza y tecnología en un solo marco urbano.
En resumen, la operación de Parc de Desembocadura y la reconfiguración del frente marítimo de València marcan un punto de inflexión: se aspira a conjugar verde urbano, conectividad y un ecosistema de innovación que sitúe a la ciudad entre los ejemplos más dinámicos de la Comunitat Valenciana.
Si se cumplen los compromisos anunciados, podría empezar a escribirse un nuevo capítulo de desarrollo equilibrado entre ciudad, puerto y ciudadanía, con una visión a largo plazo de convivencia entre calidad de vida y progreso tecnológico.