El Museo Fallero cierra la primera fase de restauración de los ninots indultats y ya mira a la segunda intervención para 2026
La primera fase de la intervención del Museo Fallero concluye tras tratar 66 ninots indultats; la segunda intervención comenzará pronto y está prevista para terminar el próximo verano, cuando se reciban los ninots de 2026. Un trabajo clave para conservar el patrimonio festivo valenciano.
El #Museo Fallero de València ha cerrado la primera fase de la intervención de las figuras indultadas, una de las operaciones de #conservación más ambiciosas de los últimos años.
En esta primera etapa se han tratado 66 piezas en total: 21 ninots grandes e infantiles que ya están en proceso de recuperación y 45 que han recibido una limpieza profunda.
El trabajo se inició en 2025 y cubre un arco cronológico que va desde 1943 hasta 2023, dejando claro el objetivo de devolver a las piezas su esplendor original para que cuenten su historia sin perder su identidad.
En las próximas semanas se iniciará la segunda intervención, que se espera terminar el próximo verano y coincidirá con la recepción de los nuevos ninots indultats de 2026.
El concejal de Fallas, Santiago Ballester, subrayó la necesidad de estas actuaciones para reparar el desgaste natural y los daños provocados por el paso del tiempo, así como para que tanto la colección grande como la infantil recuperen su capacidad expresiva y lectora para el público.
El objetivo de la intervención no es solo estabilizar las piezas desde el punto de vista estructural, sino también restablecer su integridad visual y narrativa.
Así, se han empleado técnicas de consolidación estructural con pasta de poliéster en zonas críticas, y masillas al agua para nivelar superficies. También se ha trabajado en la reintegración cromática, utilizando pintura al óleo o aerografía para recuperar la continuidad de los colores sin ocultar la pátina de la obra.
Además, se han corregido intervenciones previas que no eran adecuadas, eliminando adhesivos y masillados inseguros que podían comprometer la estabilidad.
En los casos en que la ausencia de piezas afectaba a la lectura narrativa, se han reproducido de forma documentada elementos icónicos para restituir el sentido original de la pieza, siempre respetando la morfología y la memoria del artista.
Las piezas tratadas abarcan técnicas diversas, como cartón piedra, escayola, fibra de vidrio, pasta de poliéster, plastilina, madera y partes metálicas.
El objetivo ha sido estabilizar cada elemento, evitar fisuras y pérdidas de soporte, y conservar la coherencia estética sin alterar la identidad histórica de las obras.
Se ha puesto especial énfasis en recuperar elementos narrativos perdidos que dificultaban la lectura de la pieza por parte del público.
El Museo Fallero califica la intervención como una valiosa puesta en valor del fondo museístico: no solo se recupera la policromía y la vistosidad de las figuras
El Museo Fallero califica la intervención como una valiosa puesta en valor del fondo museístico: no solo se recupera la policromía y la vistosidad de las figuras, sino que también se genera un relato museográfico claro que conecta distintas etapas de la historia social de Valencia.
Con este trabajo, el museo refuerza su papel como guardian del #patrimonio festivo que ha marcado generaciones, y se prepara para que las visitas futuras entiendan mejor el significado de cada ninot.
Para terminar, se adjuntará un listado con las acciones ya realizadas y las piezas tratadas en esta primera fase, que detalla el estado de cada ninot indultat, tanto grande como infantil, desde 1943 hasta 2023, y que sirve como guía para la segunda intervención.