Hochul defiende límites a ICE en Nueva York y protege lugares sensibles ante presión federal
La gobernadora Hochul reitera que Nueva York no permitirá acoso migratorio ni entrada de agentes en lugares sensibles, mientras defiende medidas del presupuesto FY27 para fortalecer la seguridad local.
La gobernadora Kathy #Hochul respondió a las recientes declaraciones del Border Czar Tom Homan sobre la posibilidad de desplegar un número sin precedentes de agentes de #ICE en Nueva York.
Hochul afirma que ya existen protecciones en el presupuesto ejecutivo FY27 para mantener las comunidades seguras, impedir la aplicación civil de la ley en lugares sensibles y exigir que las autoridades federales rindan cuentas cuando vulneren la Constitución.
Este anuncio llega en un momento de fuertes debates sobre la cooperación entre la policía local y las agencias federales en materia migratoria.
Según la gobernadora, el objetivo es claro: evitar que recursos de las localidades se desvíen hacia una vigilancia de civiles, y centrarse en la lucha contra delitos comunes que afectan a los barrios.
En su lectura, la relación entre las fuerzas locales y la policía de #inmigración debe ser de cooperación estratégica, no de invasión de la vida cotidiana de los ciudadanos.
Y subrayó que la ley aprobada por la Legislatura del estado mantiene esa línea: enfocarse en delitos locales, usar las cárceles locales para criminales y dejar de lado la persecución civil de personas que viven y trabajan aquí de forma legal o irregular.
Entre las medidas que defiende está la prohibición de que ICE entre a lugares sensibles, como lugares de culto, escuelas o lugares de votación, y la oposición a que los agentes usen máscaras que resulten intimidantes.
Dice que no habrá tolerancia con comportamientos que intimiden a comunidades, y que habrá cooperación cuando se trate de crímenes reales. En su enfoque, el fin no justifica los medios cuando esos medios ponen en riesgo derechos de ciudadanos normales.
Hochul recordó testimonios de familias afectadas por operaciones de las autoridades migratorias
Para ilustrar su postura, Hochul recordó testimonios de familias afectadas por operaciones de las autoridades migratorias. Habla de un marido deportado tras caminar a Home Depot con su hijo, de una madre cuyo hijo fue detenido camino a la iglesia, y de un padre que pasó ocho meses en condiciones de detención difíciles.
También mencionó a un joven del sur de la ciudad deportado poco antes de graduarse. Estas historias, dice, deben hacer a ICE reflexionar sobre el impacto humano de sus acciones y, si hay crímenes, trabajar con la justicia para perseguir a los delincuentes, no para hostigar a familias trabajadoras.
En la parte operativa, la gobernadora aseguró haber enviado a ICE listas de personas a las que corresponde su traslado, en casos de delitos comprobados y condenas claras.
Sin embargo, subrayó que no se operará de forma que afecte a quienes viven en el estado cumpliendo la ley y llevando una vida normal. Si alguien comete un delito, habrá consecuencias; si no, se protegerá su derecho a vivir con tranquilidad. Así, insistió en una línea de trabajo que prioriza seguridad local, derechos y responsabilidad compartida.
En la marea de discursos a nivel nacional, Hochul mencionó que se deben aprender lecciones de incidentes ocurridos en otras ciudades, y aludió al ejemplo de Minneapolis para recordar que la administración federal no debe ir a lugares donde no son bienvenidos.
Con ese marco, cerró pidiendo dejar la retórica fuera de la mesa y concentrarse en hacer el trabajo para proteger a las familias de Nueva York. La conversación sigue, pero la postura está clara: seguridad local, límites a la intervención federal cuando afecta derechos, y un enfoque que prioriza a la gente y a la justicia real.