Calor extremo en Nueva York: Hochul activa medidas para proteger a la población y evitar problemas en pleno verano
La gobernadora Hochul advierte de una ola de calor que podría dejar sensaciones térmicas por encima de 100 grados en gran parte del estado. Se activan alertas, centros de enfriamiento y medidas de protección para familias, trabajadores y comunidades vulnerables.
La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, ha hecho un llamamiento claro: este periodo de calor intenso exige estar atentos y tomar precauciones para poder disfrutar de un verano sin sobresaltos.
Según las previsiones, a partir de este martes habrá temperaturas muy elevadas en gran parte del estado. En el oeste, las sensaciones térmicas podrían situarse entre 90 y poco más de 100 grados, mientras que en las zonas orientales y en la ciudad de #Nueva York se esperan entre 85 y 95 grados.
La jornada siguiente podría traer un aumento aún mayor, y se prevé que el calor se intensifique hasta dejar temperaturas cercanas o por encima de los 100 grados en la mayor parte del estado; en algunas áreas incluso podría acercarse o superar los 110 grados.
Actualmente existen avisos de calor extremo vigentes para la Capital Region, Long Island, Mid-Hudson, Mohawk Valley, la ciudad de Nueva York y el Southern Tier, entre otras zonas.
"Esta semana traerá un calor peligroso a todo el estado, y mi administración está tomando medidas para garantizar que los neoyorquinos puedan disfrutar con #seguridad de nuestro histórico verano de actividades", señaló Hochul.
También subrayó la necesidad de hidratarse, evitar salir a ciertas horas del día y vigilar a las personas más vulnerables, especialmente a nuestros mayores.
Una simple llamada o una visita a un vecino podría salvar una vida.
El calor extremo no es un tema menor: es la principal causa de muertes relacionadas con el clima en Estados Unidos. Sus efectos van desde el golpe de calor y el agotamiento por calor, hasta calambres y erupciones cutáneas. Por ello, las autoridades piden a la gente que tome medidas simples pero eficaces: beber agua de forma regular, evitar el sol directo, buscar sombra o aire acondicionado, y reducir la actividad física al aire libre durante las horas de más calor.
También recomiendan estar atentos a los síntomas y, ante cualquier dificultad para respirar, dolor en el pecho o tos, acudir al médico de inmediato.
Para facilitar la seguridad de todos, el estado está contando con un conjunto de recursos y comunicaciones. Se invita a los neoyorquinos a seguir los pronósticos locales y las actualizaciones del Servicio Meteorológico Nacional (NWS). Además, se recuerda activar las alertas de emergencias en los teléfonos móviles y, si se quiere, suscribirse para recibir avisos meteorológicos y de emergencia enviando el nombre del condado o distrito al 333111.
Sección de seguridad para niños y mascotas: no se debe dejar a un niño solo dentro de un coche caliente, ni siquiera con las ventanillas entreabiertas.
Si se ve a un menor dentro de un automóvil, se debe llamar al 911 de inmediato y seguir las instrucciones del personal de emergencia. También se advierte sobre los riesgos para las mascotas: nunca dejarlas solas en un coche y proporcionar agua fresca abundante. Los dueños deben planificar descansos, buscar sombra y vigilar signos de golpe de calor en los animales, como jadeo extremo o desorientación.
En paralelo, la Administración de Parques del estado ha decidido ampliar temporalmente los horarios de baño y de uso de otras instalaciones para ayudar a la población a refrescarse durante esta ola de calor.
Los horarios extendidos afectan a parques de la región Capital, Long Island, Mohawk Valley y otras áreas, y la lista completa se puede consultar en parks.ny.gov o mediante la app New York State Parks Explorer.
Las agencias estatales están coordinando una respuesta integral para evitar fallos en suministros y para facilitar la protección de la ciudadanía.
La Oficina de Gestión de Emergencias mantiene contacto con responsables de condados para asegurar que haya centros de enfriamiento disponibles y para orientar sobre los riesgos.
El Departamento de Servicios Públicos ha aprobado una política que protege a los clientes residenciales frente a interrupciones por impago durante episodios de calor extremo y ha establecido criterios para identificar #islas de calor y brindar protecciones adicionales
Por su parte, el Departamento de Servicios Públicos ha aprobado una política que protege a los clientes residenciales frente a interrupciones por impago durante episodios de calor extremo y ha establecido criterios para identificar islas de calor y brindar protecciones adicionales.
El sistema eléctrico del estado está preparado para la demanda prevista este verano, tras un proceso de revisión y coordinación con las compañías eléctricas y NYISO.
Se dispone de alrededor de 5.500 trabajadores para actuar ante posibles daños y restablecer el suministro si fuera necesario. A nivel de transporte, NYC Transit, Long Island Rail Road y Metro-North Railroad han activado medidas para monitorizar la temperatura de vías y gestionar mejor las instalaciones de climatización, con refuerzo de personal en zonas críticas y en subestaciones.
Asimismo, se insisten medidas de protección en otros frentes: el DPE (Departamento de Servicios Públicos) ha reforzado la vigilancia sobre el suministro eléctrico, el DEC (Departamento de Conservación Ambiental) (y su monitorización de la calidad del aire) emiten avisos cuando el ozono podría elevarse, y la Oficina de Parques recomienda planificar la visita a parques con antelación para evitar sorpresas por cambios de tiempo o del estado del agua.
En el plano histórico, estas medidas se enmarcan en una estrategia de acción frente al calor extremo conocida como EHAP, anunciada por primera vez en 2024 para abordar los impactos del calor y priorizar inversiones en espacios de enfriamiento y en la refrigeración asequible para los hogares.
Los responsables estatales esperan que estas inversiones, junto con las guías para empleadores y para trabajadores al aire libre, reduzcan la exposición y las consecuencias de las olas de calor para comunidades de menor recursos.
Para quienes trabajan al aire libre, las pautas son claras: agua disponible de forma gratuita, sombra adecuada y descansos regulares cuando el índice de calor alcance niveles altos.
En la práctica, ello implica ajustar turnos para evitar las horas centrales del día y asegurar que el personal lleve protección adecuada, incluyendo ropa ligera, protector solar y, cuando corresponda, chalecos refrigerantes.
En resumen: el objetivo es proteger la vida y la salud sin frenar la actividad económica ni el disfrute de un verano que, como en años anteriores, puede ser aprovechado de forma responsable y con precaución.