Rusia envía un mensaje político con el misil hipersónico Oreshnik, tras ataque en Ucrania
Tecnología Ucrania 09 January, 2026

Rusia envía un mensaje político con el misil hipersónico Oreshnik, tras ataque en Ucrania

Análisis sobre el uso del misil hipersónico Oreshnik por parte de Rusia para golpear infraestructuras en Ucrania y la lectura internacional, con contexto histórico sobre la tecnología hipersónica.

Rusia utilizó el misil hipersónico conocido como Oreshnik para atacar una instalación en las afueras de Lviv, en el oeste de Ucrania.

Los analistas señalan que este ataque parece más una declaración de poder que una maniobra militar táctica, dado el contexto y la magnitud de la demostración.

Las autoridades ucranianas informaron que la arma podría portar hasta seis ojivas, cada una con submuniciones, y que la velocidad estimada fue de alrededor de 13,000 kilómetros por hora.

La información exacta sobre lo que resultó afectado no fue detallada.

Este fue solo el segundo uso público del Oreshnik contra Ucrania. En 2024 ya se había reportado un primer ataque contra una instalación industrial en Dnipro. El lanzamiento de este misil, que es nuclearmente capaz, llegó poco después de que Moscú acusara a Occidente de permitir que Kiev use armas de mayor alcance para golpear territorio ruso, una lectura que algunos analistas califican como una respuesta principalmente política.

En Kyiv, la population local describe un clima de tensión y la persistencia de las ofensivas con drones Shahed, que se lanzan con frecuencia. Parte de la narrativa oficial en Occidente fue condenar la acción como una escalada peligrosa, con llamados a la contención por parte de líderes británicos, franceses, alemanes y el primer ministro canadiense.

Los expertos señalan que la dificultad real para interceptar un arma de este tipo radica en su naturaleza hipersónica y su capacidad para transportar múltiples ojivas.

En la práctica, las defensas convencionales resultan insuficientes, y la neutralización del misil requeriría una #defensa en capas capaz de detectar, rastrear y neutralizar no solo la trayectoria, sino también las cargas que se liberan durante su reingreso desde el espacio.

Diversos responsables señalan que la operación va más allá de una maniobra táctica y funciona como un mensaje dirigido a los aliados de Ucrania

Diversos responsables señalan que la operación va más allá de una maniobra táctica y funciona como un mensaje dirigido a los aliados de Ucrania.

Un funcionario regional afirmó a Reuters que la acción pretende dejar claro que las respuestas de Occidente tienen límites y que la capacidad de Moscú para afectar escenarios europeos es real.

El incidente también ha reavivado debates sobre el uso de armamento con capacidad nuclear y los riesgos que implica un arsenal hipersónico. En Kiev y en otras capitales, analistas señalan que la cuestión no es solo el daño inmediato, sino el precedente político que establece en la seguridad europea.

En Bielorrusia y otros frentes, #Rusia ya ha desplegado parte de estos sistemas, lo que añade capas de complejidad a la seguridad regional.

En un contexto histórico, la tecnología hipersónica ha evolucionado desde la era de los misiles balísticos de alcance intermedio y la idea de proyectiles que viajan a velocidades superiores a varias veces la velocidad del sonido.

Aunque los sistemas hipersónicos como Oreshnik son objeto de intenso debate, las potencias han invertido recursos considerables para complicar las capacidades de defensa y disuasión.

Este episodio se inscribe en esa carrera tecnológica y estratégica que ha marcado la seguridad europea desde principios del siglo XXI.

Notas históricas rápidas: el término hipersónico se refiere a velocidades que permiten cruzar distancias en minutos, reduciendo el tiempo de respuesta de las defensas.

En la década de 2000, varios países comenzaron a experimentar con plataformas rápidas y ojivas de reentrada independientes (MIRV) para aumentar la penetración de defensas, una línea de investigación que persiste y se ha intensificado en la última década.

Este fenómeno ha generado debates sobre la viabilidad de defensas efectivas y sobre la necesidad de estrategias de disuasión adaptadas a nuevas tecnologías.

En el caso de Oreshnik, su capacidad para cargar múltiples cargas y su trayectoria impredecible elevan la complejidad de las respuestas aliadas y subrayan la naturaleza dual de estos sistemas: pueden servir de herramienta de presión política o de instrumento estratégico en un conflicto que ya es, en gran medida, geopolítico.

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