La fusión nuclear avanza: hitos en Canadá y China y el marco de inversión global
Tecnología Energía 18 January, 2026

La fusión nuclear avanza: hitos en Canadá y China y el marco de inversión global

Análisis de avances en fusión nuclear en Canadá y China, inversiones privadas y el coste de ITER, con contexto histórico.

La #fusión nuclear ha dejado de ser una promesa para convertirse en un tema central de la #energía limpia, impulsado por avances recientes en #Canadá y China y por un flujo creciente de inversiones privadas.

Aunque la tecnología no está lista para alimentar ciudades mañana, los hitos recientes han cambiado la conversación sobre cuándo podrían existir plantas de fusión comerciales.

En Canadá y China, los resultados se presentan como señales de progreso que se suman al trabajo de décadas de investigación.

En Canadá, General Fusion, con sede en Richmond, reportó a finales de 2024 un hito relacionado con la producción de neutrones, un indicador de cuánta fusión ocurre en un experimento.

Este logro, descrito por la compañía como un récord a escala, no equivale a una planta de energía, pero se interpreta como un avance relevante en las rutas de confinamiento de plasmas utilizadas en varios enfoques de fusión.

En paralelo, China ha seguido avanzando con su reactor EAST (Experimental Advanced Superconducting Tokamak), al mantener estable el plasma a densidades superiores a límites anteriores, según cobertura de Nature y otros observadores.

El impulso global no se detiene en la academia: el sector privado ha desempeñado un papel cada vez más destacado. En los últimos años, el número de empresas dedicadas a la fusión se ha duplicado, y la inversión privada total supera los 10.000 millones de dólares. Entre las firmas y personalidades que han puesto capital figuran grandes corporaciones tecnológicas y fundaciones, así como magnates del ámbito energético, lo que ha permitido financiar desde prototipos hasta pruebas de demostración en distintos países.

La cifra mundial de inversión pública y privada indica que la industria está preparando un salto de escala.

En Canadá, la iniciativa de un Centro de Energía de Fusión en Ontario muestra el compromiso público con la investigación. Se anunció un proyecto que agrupa fondos federales y provinciales por un total de unos 91,5 millones de dólares canadienses, con la participación de Stellarex Group Ltd.

El objetivo es diseñar, construir y operar un reactor de demostración, aunque aún no hay fecha de implementación. Este tipo de esfuerzos busca acelerar la transición de pruebas de laboratorio a demostraciones de campo y a la eventual producción de electricidad.

El corazón de la conversación internacional sigue latiendo alrededor de ITER

El corazón de la conversación internacional sigue latiendo alrededor de ITER, el enorme reactor en Francia que representa la mayor cooperación científica del mundo en este campo.

Su costo estimado llega a unos 13.000 millones de euros. En su diseño, #ITER pretende usar 50 megavatios de energía eléctrica para generar alrededor de 500 megavatios de energía de fusión, una relación de rendimiento de aproximadamente 10.

Se espera que ITER esté operativo a finales de la década de 2030, abriendo la posibilidad de esquemas comerciales escalables si se superan los obstáculos técnicos y económicos.

A pesar de estos progresos, siguen existiendo retos técnicos. Las condiciones extremas dentro de un reactor de fusión generan calor y radiación que pueden dañar los materiales, y la duración de la operación continuará siendo un desafío.

Mejoras en materiales, refrigeración y en los imanes superconductores serán claves para ampliar la vida útil de una planta de fusión. Las soluciones no son simples, pero el consenso es que la ciencia ha avanzado lo suficiente para sostener la esperanza de que la próxima generación de máquinas pueda acercarse a la realidad de la generación de electricidad por fusión.

Desde el punto de vista económico, incluso si ITER demuestra viabilidad, la economía de una planta de fusión comercial dependerá de costes y de una cadena de suministro robusta.

Muchos analistas y miembros de la FIA sostienen que hay mercado para reactores más pequeños y menos costosos, con tecnologías de imanes de alta temperatura que reduzcan los tamaños y los costes.

Si las predicciones de la FIA se cumplen, la fusión podría convertirse en una fuente de energía carbon-free que complemente la generación continua de nuclear y renovables, y que tenga un papel importante para abastecer demanda creciente de centros de datos y otras cargas constantes, como IA y computación en la nube.

La historia de la fusión es, por definición, una historia de décadas de investigación. Ya en el siglo XX ya se discutía la posibilidad de obtener energía de la unión de núcleos de hidrógeno, y a mediados de la década de 2020, eventos como el logro de un balance neto de energía en un ensayo de Lawrence Livermore en Estados Unidos y los avances en Asia y Europa han revitalizado la inversión y la cooperación internacional.

Aunque queda camino por recorrer, la suma de avances técnicos, financiación y cooperación internacional ha ido reduciendo el abismo entre laboratorio y planta de demostración.

El mundo observa con cautela, pero con una esperanza basada en la posibilidad de una fuente de energía limpia, abundante y segura a escala humana.

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