Comox Valley se moviliza para frenar la invasión de la rana toro americana: talleres de trampas para renacuajos
Vecinos de Comox Valley organizan talleres para instalar trampas de renacuajos y controlar la población de la rana toro invasora que amenaza la fauna local.
En la Comox Valley, en la isla de Vancouver, un grupo de vecinos ha decidido actuar para frenar la presencia de la rana toro americana, una especie invasora que ha colonizado lagos y cuerpos de agua de la zona.
La iniciativa la lleva la Tsolum River Restoration Society, que este fin de semana pone en marcha una serie de talleres para enseñar a la gente a montar trampas para renacuajos.
El objetivo es reducir la población de estas ranas gigantes y proteger a las especies autóctonas que comparten el hábitat con ellas.
Las ranas toro son grandes en comparación con las especies nativas de BC y pueden consumir una amplia variedad de presas. Entre su menú se cuentan otras ranas, salamandras, insectos e incluso pequeños mamíferos y serpientes. Por eso, desde el Consejo de Especies Invasoras de BC se insiste en que su presencia altera liberaciones ecológicas y desbalancea la cadena alimentaria local.
En BC estas ranas llegaron hace décadas y, pese a los esfuerzos, ya forman parte del paisaje, lo que convierte la erradicación total en un reto, pero no en una tarea imposible de gestionar a través de control continuado y monitoreo ciudadano.
Una de las personas implicadas en el movimiento es Bruce Moffat, voluntario de la sociedad. Cuenta que al principio pensaba que lo mejor era dejar las cosas como estaban, pero un descubrimiento durante una salida en canoa cambió su visión: Maple Lake mostraba una densidad de renacuajos invasores que hacía temer por el resto de la fauna.
Desde entonces, Moffat dedica parte de su tiempo a revisar cada dos días las trampas para renacuajos instaladas, con la convicción de que una presencia tan elevada puede devastar el ecosistema si no se actúa.
La organización explica que las trampas de renacuajos que están usando los vecinos son simples, asequibles y pueden construirse con materiales fáciles de conseguir.
Cada trampa cuesta aproximadamente 25 dólares y la sociedad ya se ha encargado de financiar los materiales necesarios y de proporcionar la formación correspondiente.
El plan es que los participantes usen estas trampas en sus propiedades y en parques, siempre con permiso, para capturar temporalmente a los renacuajos de rana toro y evitar que se propaguen.
Para identificar a la rana toro y su renacuajo, los voluntarios señalan que el renacuajo de la especie es notable por un vientre de color crema y un cuerpo con tono oliva y manchas verdes.
Si al observar un renacuajo se detecta esa combinación, es muy probable que estemos ante una rana toro o una especie no nativa parecida, por lo que hay que actuar con cuidado y, ante la duda, consultar a los responsables de los talleres.
La campaña de trampas para renacuajos que promueve la #Tsolum River Restoration Society forma parte de una estrategia más amplia para proteger la #biodiversidad local
La campaña de trampas para renacuajos que promueve la Tsolum River Restoration Society forma parte de una estrategia más amplia para proteger la biodiversidad local.
Aunque eliminar por completo a las ranas toro no es factible, sí se busca contener sus poblaciones y documentar su actividad como una herramienta de gestión.
Las autoridades destacan que la captura de ranas adultas o renacuajos y su traslado a otros lugares sin control es ilegal, por lo que las prácticas propuestas deben realizarse con una guía adecuada y con el objetivo de proteger el entorno.
El trabajo de campo que realizan en #Comox Valley demuestra que la participación comunitaria puede marcar diferencias reales. Los organizadores señalan que niños y adultos pueden aportar, aprender y disfrutar al mismo tiempo, fortaleciendo el vínculo entre la comunidad y el cuidado del entorno natural.
Este esfuerzo también se alinea con una corriente más amplia de ciencia ciudadana, donde los residentes colaboran con las autoridades y grupos de #conservación para vigilar especies invasoras, registrar hallazgos y, cuando corresponde, aplicar medidas de control de manera responsable.
En resumen, el movimiento en Comox Valley no solo busca reducir la presencia de una especie invasora, sino también educar a la ciudadanía sobre la importancia de la biodiversidad local y la vigilancia de los ecosistemas.
El proyecto de la Tsolum River Restoration Society y sus talleres destacan cómo la acción vecinal puede complementarse con la investigación y la gestión ambiental, asegurando que los lagos y ríos de la zona continúen siendo hábitats seguros para las especies nativas que dependen de ellos.