Aulai.es Aprueba tus oposiciones — Tests online, resúmenes, esquemas, audio y muchas más herramientas digitales para impulsar tu aprendizaje Empezar ahora →
¡El ChatGPT se ha caído! OpenAI sufre un apagón mundial: ¿estamos demasiados colgados de la IA?

¡El ChatGPT se ha caído! OpenAI sufre un apagón mundial: ¿estamos demasiados colgados de la IA?

El 25 de julio de 2026, ChatGPT sufrió una caída global que dejó a miles de usuarios sin poder acceder al chatbot. Te contamos qué pasó, por qué es importante y cómo afecta a nuestra dependencia de la inteligencia artificial.

El pasado 25 de julio de 2026, el famoso ChatGPT, ese robot que te escribe textos, te ayuda con los deberes o te echa una mano en el trabajo, dijo "hasta luego" y se fue a dormir.

Pero no era una siesta: fue un #apagón mundial que dejó a miles de personas sin poder usarlo durante horas. Y ojo, que no es la primera vez que pasa.

La cosa empezó temprano, sobre las tres de la tarde hora de España. La gente empezó a quejarse en redes: "No me carga", "Me sale error", "Se queda la pantalla en blanco". Rápidamente, páginas como Downdetector, que vigilan si los servicios funcionan, se llenaron de alertas desde Estados Unidos, Europa, India, Japón, Australia... Vamos, que no se libraba ni dios.

OpenAI, la empresa que creó ChatGPT, tuvo que salir a confirmar el pastel: "Estamos investigando el problema". Pero no dieron ni hora de cuándo lo arreglarían. Y eso que no es un problema menor: mucha gente usa #ChatGPT como si fuera su secretaria personal, desde estudiantes que preparan trabajos hasta empresas que lo tienen integrado en sus sistemas.

Hasta los que pagan la suscripción de pago se quedaron colgados.

¿Y qué pasó? Pues que al intentar escribir un mensaje, ejecutar un código o empezar una conversación nueva, el sistema no respondía o se quedaba en un bucle de carga eterno.

Y no solo los usuarios normales: los que usan la API para conectar ChatGPT con sus propias apps también se vieron afectados

Un auténtico cristo. Para los más técnicos, la interfaz web y las aplicaciones móviles fallaban por igual. Y no solo los usuarios normales: los que usan la API para conectar ChatGPT con sus propias apps también se vieron afectados. Vamos, que si tu negocio depende de ChatGPT, ese día perdiste dinero.

Lo peor es que no fue un hecho aislado. Esa misma semana, #OpenAI ya había reconocido que algunos usuarios sufrían errores intermitentes. Parece que la #inteligencia artificial también tiene sus días tontos.

Ante esto, uno se pregunta: ¿no estaremos poniendo demasiadas expectativas en estas herramientas? Son útiles, sí, pero cuando fallan, nos damos cuenta de lo enganchados que estamos.

Por no hablar de la privacidad: ¿de verdad queremos que nuestros datos estén en manos de una empresa que ni siquiera puede mantener el servicio estable?

Desde luego, esta caída masiva demuestra que, por mucho que avance la tecnología, sigue siendo frágil.

Y que, como dicen los clásicos, no hay que poner todos los huevos en la misma cesta. Así que ya sabes: si usas ChatGPT, ten un plan B. Porque cuando se cae, se cae de verdad.

Compartir: