Descubrimiento en Moose Jaw revela una historia humana de 12.000 años con 240.000 artefactos
Arqueólogos desentierran aproximadamente 240.000 piezas en un yacimiento de Moose Jaw, Saskatchewan, destacando una presencia indígena de miles de años en la Wakamow Valley y posibles indicios de cultivo y redes de intercambio.
Un hallazgo arqueológico en Moose Jaw, Saskatchewan, cerca del Valle de Wakamow, está reescribiendo un trozo importante de la historia humana en la pradera.
Según las autoridades, se recuperaron alrededor de 240.000 #artefactos en un único yacimiento, lo que ofrece una radiografía de la larga presencia de comunidades en una región que ha sido transitada durante milenios.
Los arqueólogos presentaron sus avances en una exposición en la biblioteca de #Moose Jaw el mes pasado, y los datos han generado un interés notable entre la población local y la comunidad científica.
El hallazgo apunta a un lugar que, para los pueblos #Saulteaux y Assiniboine, era mucho más que un punto de paso. Los líderes consultados señalan que el sitio formaba parte de una ruta para ir hacia Cypress Hills, en el suroeste de Saskatchewan, y que a veces funcionaba como campamento temporal para beber agua, reabastecerse de comida y, en algunos casos, pasar el invierno.
En palabras de Bill Strongarm, senador de la Federación de Naciones Indígenas Soberanas, es “un lugar muy sagrado” y el descubrimiento ayuda a entender mejor cómo estas comunidades se relacionaban con el entorno.
Los artefactos abarcan una amplia gama de materiales: herramientas de piedra y hueso, puntas de proyectil, raspadores, punzones y cuchillos. Algunas piezas incluso están hechas con hueso de búfalo, lo que sugiere una economía que combinaba caza y aprovechamiento de otros recursos. Lo particularmente emocionante para los investigadores es la presencia de #cerámica y restos vegetales que permiten entrever prácticas de cocina y manejo de plantas.
Entre los residuos analizados destacan indicios de #cultivo y consumo de plantas nativas y domesticadas. Análisis microscópicos de residuos vegetales en la cerámica revelaron evidencia de arroz silvestre, frijoles, maíz y calabacín o calabaza. Este conjunto de indicios ha sorprendido a los científicos porque sugiere que, además de recolectar, las personas pudieron dedicar tiempo al cultivo y a la preparación de alimentos de forma más organizada.
Algunos especialistas no descartan que este sitio sea único en la región por mostrar una combinación de horticultura y uso prolongado del territorio.
Lo que sabemos hasta ahora es que los artefactos abarcan periodos anteriores y posteriores al contacto con europeos
Lo que sabemos hasta ahora es que los artefactos abarcan periodos anteriores y posteriores al contacto con europeos, con indicios de ocupación que podrían remontarse a más de 12.000 años. El nivel de conservación y la variedad de objetos permiten a los arqueólogos trazar un cuadro más claro de cómo estas comunidades se adaptaron a cambios climáticos, recursos disponibles y rutas de intercambio.
En este contexto, el hallazgo podría convertirse en base para un centro de #patrimonio dedicado a preservar y difundir la historia de la #Wakamow Valley y sus habitantes.
Los objetos encontrados fueron enviados al Royal #Saskatchewan Museum para su estudio detallado. Este traslado facilita aplicar técnicas modernas de datación, análisis de residuos y estudio de cerámica, que ayudan a confirmar fechas y orígenes de piezas que, en un principio, parecían desconcertantes para los investigadores.
En palabras de Alan Kojejbo, arqueólogo superior de Respect Heritage Consulting, la magnitud de la colección y la variedad de materiales hacen de este sitio un caso excepcional y “un testimonio de nuestra existencia y de cuánto tiempo llevamos en este continente”.
La participación de la comunidad local ha sido notable. La audiencia respondió con interés y curiosidad ante las explicaciones sobre lo que significan estos hallazgos para la memoria colectiva y para comprender mejor la relación entre las personas y su entorno.
Además, este descubrimiento ha generado debates sobre la necesidad de proteger y promover el patrimonio cultural, para que historias como las de la Wakamow Valley no queden reducidas a una colección de objetos, sino que se conviertan en un relato vivo que explique cómo se vivía, trabajaba y se adaptaba la gente hace miles de años.
En suma, este conjunto de artefactos no solo documenta herramientas y utensilios, sino que abre una ventana a una forma de vida compleja y resiliente.
La #investigación continúa, y los próximos meses prometen ampliar la comprensión sobre las rutas de intercambio, las prácticas agrícolas incipientes y la organización social de las comunidades que atravesaron estas tierras mucho antes de lo que se creía.
Este hallazgo, a la vez histórico y humano, invita a mirar la historia con otros ojos y a valorar el patrimonio que guarda la Wakamow Valley para #Canadá y para quienes estudian la historia de los pueblos indígenas en la región.