Murcia impulsa el fútbol inclusivo: más de 3.100 alumnos de diez centros participan para jugar juntos sin importar capacidades
La Consejería de Educación, junto con la Federación de Fútbol de la Región de Murcia, pone en marcha el programa 'Fútbol inclusivo' para que todos los alumnos, sin importar su condición física, practiquen un deporte compartido en igualdad.
La Región de #Murcia ha puesto en marcha un programa que busca que el deporte sea un puente, no una frontera: más de 3.100 alumnos de una decena de centros educativos participan en el proyecto denominado 'Fútbol inclusivo', puesto en marcha por la Consejería de Educación y Formación Profesional en colaboración con la Federación de Fútbol de la Región.
El objetivo es claro: que ningún estudiante quede al margen por su condición física o capacidades; todos deben tener la posibilidad de practicar una actividad física común y aprender sus normas para poder jugar, competir y divertirse juntos.
El programa se ha desplegado con un esquema de tres niveles para acompañar a los alumnos desde la sensibilización inicial hasta la consolidación de la práctica del #fútbol inclusivo en las aulas y patios de recreo.
En el primer curso se trabaja la sensibilización y se introduce la nueva modalidad como parte del currículo de Educación Física, para que el alumnado se familiarice con las reglas y el espíritu del juego.
En el segundo nivel, ya en una fase intermedia, los estudiantes participan en actividades prácticas que permiten experimentar con mayor autonomía y coordinación.
Y en el tercer curso, el nivel avanzado, se llega a entrenamientos y partidos que reúnen al conjunto de alumnos, fomentando la cooperación y la #convivencia entre todos.
Entre los centros que forman parte de esta iniciativa figuran la enseñanza de Puebla de Soto y su centro Nuestra Señora de las Mercedes, que acoge a unos 112 alumnos; el Colegio San José de la Montaña, situado en Sangonera la Seca, con 136 estudiantes; el IES Sierra de Carrascoy, en El Palmar, con 160; el Colegio Severo Ochoa, en Los Garres, con 150; el Colegio Miralmonte, en Cartagena, con alrededor de 900 alumnos; el Colegio Alfonso X, de Lorca, con 419; el Colegio San Juan Bosco, también en Lorca, con otras 900 plazas; el Colegio San José Obrero, de Alcantarilla, que reúne a cerca de 100 estudiantes; el Centro Rural Alzabara, en Cuevas del Rey y Fuentes Álamo, con casi 50; y el IES Rambla de Nogalte, en Puerto Lumbreras, con más de 200 jóvenes.
La Consejería de Educación y Formación Profesional
La responsable del programa, la Consejería de Educación y Formación Profesional, explica que la finalidad es que todos los alumnos puedan practicar esta modalidad deportiva, aprender sus normas y fomentar que el fútbol inclusivo se utilice también durante los recreos y en los patios de los centros.
En palabras del propio consejero Víctor Marín, la meta es facilitar la #participación de todos, promoviendo la convivencia y el respeto a la diversidad.
Más allá del beneficio inmediato de hacer deporte, esta iniciativa tiene un componente claro de valores que suele defenderse en la #educación reciente: apoyo al esfuerzo individual dentro de un marco de unión, desarrollo de habilidades sociales, fortalecimiento del trabajo en equipo y bienestar físico y emocional.
Además, se enmarca en una corriente educativa que busca integrar a las personas con diferentes capacidades en la actividad cotidiana, sin estigmas ni barreras.
Históricamente, el fútbol inclusivo forma parte de una tendencia más amplia hacia la educación integral en España, donde se fomenta que el deporte sirva para aprender hábitos saludables, mejorar la convivencia entre alumnos y consolidar una cultura de esfuerzo compartido.
Murcia se suma a este movimiento con una iniciativa que, además de promover la salud y la cohesión social, busca que cada centro aporte su experiencia para ampliar el alcance en cursos venideros.
A día de hoy, el programa ya está dejando enseñanzas prácticas: los centros participantes reportan mayor participación de alumnado, más interacción entre estudiantes de diferentes capacidades y una actitud más abierta hacia la diversidad.
Todo ello, con la expectativa de ampliar la red de centros y consolidar la oferta de fútbol inclusivo en próximas convocatorias, para que pocos conocimientos generales no sean una excusa para quedarse fuera de un deporte compartido y motivador.