La Recoleta-Tigre regresa para conmemorar 120 años de la primera carrera en ruta abierta
El Club de Automóviles Clásicos de la República Argentina organiza una edición aniversario de la Recoleta-Tigre, con exhibiciones, una ruta histórica y un homenaje a la primera competencia en ruta abierta del país.
Este fin de semana, el Club de Automóviles Clásicos de la República #Argentina (CAC) pone en marcha una de sus citas más emblemáticas: la Recoleta-Tigre.
La edición de este año busca rendir homenaje a la primera carrera disputada en ruta abierta en Argentina, un hito que ya supera un siglo y que dejó una huella indeleble en la cultura automovilística del país.
La propuesta no solo es una fiesta para los aficionados a los coches antiguos, sino una invitación para acercarse a la historia de la velocidad y a las calles que la vieron nacer.\n\nEl programa comienza el sábado 16 de mayo con una exhibición de cerca de 50 joyas sobre la Avenida Quintana, entre Ortiz y Ayacucho, en pleno barrio de Recoleta.
Entre las piezas que más llaman la atención figura el Anasagasti 1912 de la Fuerza Aérea, un auto histórico que formó parte de la élite de aquellos años y que fuera conducido por Jorge Newbery, figura icónica de la aviación y de la historia nacional.
A las 16:30 está previsto un desfile especial por el denominado “Circuito Avenida Alvear”, que convertirá esa avenida en una pasarela de modelos a escala de una época dorada para el automovilismo.\n\nLa gran largada se dará el domingo 17 de mayo, a las 9:30, frente al tradicional café “La Biela”. A partir de ese punto, los coches recorrerán un trazado que los llevará desde Recoleta hacia Tigre, con escalas previstas en la Facultad de Derecho y en San Isidro, para finalizar en el Museo de Arte Tigre, donde se procederá a la entrega de trofeos a los ganadores de la jornada.
Por su parte, la Embajada de los Estados Unidos se sumará a los festejos con la “Copa Estados Unidos de América”, en conmemoración por sus 250 años de independencia, un guiño adicional a las conexiones históricas que el automovilismo ha forjado entre culturas.\n\nUna carrera centenaria\nLa edición aniversario representa un homenaje a la carrera pionera disputada el 9 de diciembre de 1906, organizada por el entonces naciente Automóvil Club Argentino.
La prueba original unía Recoleta y Tigre a lo largo de 19,1 kilómetros, y estaba dividida en dos etapas. En la primera, la noticia del día dejó un desenlace curioso: las autoridades declararon un empate entre el Darracq de 20 HP pilotado por De Santis y el Spyker 23/32 HP conducido por Daniel MacKinley.
Sin embargo, el gran protagonista de aquella jornada fue Marín, quien al volante de un Darracq de 40 HP se llevó la famosa “Copa El País”, patrocinada por uno de los diarios más influyentes de la época.\n\nLa segunda etapa incluía el regreso a Recoleta y completaba un recorrido total de 38,2 kilómetros. Marín marcó un tiempo notable: 28 minutos y 18 segundos, un registro que le permitió hacerse con una copa de plata y un premio de 500 pesos argentinos.
Este episodio marcó un antes y un después para el automovilismo en Argentina: una carrera que no solo midió velocidad
Este episodio marcó un antes y un después para el automovilismo en Argentina: una carrera que no solo midió velocidad, sino también resistencia y organización a principios del siglo XX.\n\nHoy, la #Recoleta-Tigre mantiene dos escalas fijas (Facultad de Derecho y San Isidro) antes de la llegada al Museo de Arte de Tigre. Más de un siglo después, la prueba conserva su valor simbólico y cultural: no es solo una competición, sino un museo rodante que recorre las calles de Buenos Aires y la costa de Tigre para mostrar al público la evolución de la tecnología automotriz.
Esta cita forma parte de un reducido grupo de pruebas históricas que siguen vivas en el mundo, junto a la Londres-Brighton (Inglaterra) y la Barcelona-Sitges (España).\n\nLa edición aniversario está llamada a transformar las calles porteñas y la ribera del Tigre en una exhibición al aire libre de piezas que cuentan una historia de ingeniería, diseño y espíritu aventurero.
Los aficionados y curiosos podrán ver vehículos que conservan su estampa de origen, escuchar rugidos de motores clásicos y acercarse a la nostalgia sin renunciar a la curiosidad por cómo se hicieron los automóviles de antaño.\n\nSi te apasiona la historia del coche y quieres entender cómo ha evolucionado la movilidad a lo largo de más de un siglo, este evento ofrece una experiencia completa: gratuito para el público, accesible para familias y, sobre todo, una oportunidad única para apreciar la memoria colectiva de un deporte que ha acompañado a generaciones enteras.
En definitiva, la Recoleta-Tigre no es solo una carrera, es un archivo dinámico que sigue girando sobre la carretera.