SUMMA 112 cierra 2025 con un incremento en la actividad y un refuerzo significativo de los recursos para la atención prehospitalaria en la Comunidad de Madrid.
En la presentación ante la consejera de Sanidad, Fátima Matute, se desglosan cifras que reflejan un año de intensa labor para el servicio de #emergencias regional.
En total, el organismo atendió a 587.091 personas, lo que supone un ascenso del 4,3% respecto a 2024. De esas atenciones, 566.110 fueron gestionadas por profesionales de recursos móviles sanitarios y 20.981 se llevaron a cabo en el Centro de Urgencias Extrahospitalarias de El Molar.
El perfil de las intervenciones mantiene un peso relevante de lo clínico y lo time-dependiente: casi un tercio de los casos (30,1%) correspondieron a procesos cardiovasculares y aproximadamente una de cada cuatro (23,7%) a patologías sistémicas que afectan a distintos órganos.
Estas cifras subrayan la complejidad de la demanda y la necesidad de una respuesta rápida y coordinada.
La actividad del Centro Coordinador refleja también una intensa demanda de atención: gestionó 1.087.294 llamadas, con una media diaria de 2.979 y una llamada cada 29 segundos. En consecuencia, la red de emergencias madrileña transformó estas llamadas en 7.390 alertas hospitalarias. De esas alertas, 5.149 (un 9,18% más) estuvieron vinculadas a Códigos, procedimientos que permiten intervenir en situaciones tiempo-dependientes y en las que cada minuto cuenta para la evolución del paciente.
Entre los Códigos con mayor incremento se encuentran Trauma Grave (+18,4%), con 949 activaciones; sepsis (+8,4%), con 64 ocasiones; ictus (+6,47%), que acumularon 2.780 activaciones; e infarto, elevándose a 1.308, con una subida cercana al 5%. Además, en 2025 se contabilizaron 48 Códigos Crisis en el primer año de implantación de este recurso pionero para casos de epilepsia en la región.
235 emergencias
En lo que respecta a la movilización de recursos, el resumen de actividad destaca un aumento del 4,5% en los recursos asistenciales movilizados, que alcanzaron 566.110, con una media diaria de 1.551 y una frecuencia de llegada a la llamada de un recurso cada 56 segundos. En el desglose de unidades, se utilizaron Unidades de Soporte Vital Avanzado en el 22% de los casos (125.634), destinadas a pacientes en riesgo vital. De ellas, 94.573 fueron UVIs móviles y 29.932, vehículos de intervención rápida (VIR); además, se registró la actividad de dos helicópteros sanitarios con 1.129 misiones, 75 más que en 2024. Las Unidades de Atención Domiciliaria (UAD) fueron requeridas en 98.235 emergencias; las ambulancias de transporte urgente sumaron 337.642 (+7,39%), y el equipo de atención psicológica clínica alcanzó 976 sesiones (+4,51%).
En el ámbito de la atención de emergencias fuera del hospital, se registraron 450 asistencias del Grupo Especial de Rescate en Altura (GERA), coordinadas por siete profesionales de Enfermería que trabajan junto al equipo.
En la dinámica de traslado, el Centro Coordinador gestionó también un 4,4% más de transporte sanitario no urgente (programado), con un total de 1.171.624 pacientes trasladados.
Supuestamente, estos datos confirman una tendencia de fortalecimiento de la red de emergencias madrileña, con más recursos móviles y una mayor capacidad para responder a emergencias con celeridad.
Presuntamente, la estrategia de reforzar las unidades de soporte vital y de optimizar la central de coordinación habría buscado reducir tiempos de respuesta y mejorar la atención prehospitalaria en zonas tanto urbanas como periurbanas.
Desde una perspectiva histórica, la evolución de #SUMMA 112 ha estado marcada por un proceso de modernización que, supuestamente, ha venido acompañado de inversiones en tecnología de comunicaciones, formación de equipos y coordinación entre recursos móviles y hospitales.
Aunque las cifras de 2025 reflejan incrementos en atención y movilización, la meta de los responsables sanitarios es, presuntamente, sostener este crecimiento en los próximos años para garantizar tiempos de intervención cada vez menores y una mayor cobertura en toda la región.
En este marco, la consejería insiste en que la atención prehospitalaria debe seguir siendo una pieza clave para la seguridad de la población y para la continuidad de la asistencia sanitaria en la Comunidad de Madrid.