Las elecciones anticipadas en Tailandia sacuden el tablero político, ¿podrán PP o BJT formar coalición?
Tailandia vive comicios anticipados junto a un referéndum constitucional. Ningún bloque obtendría la mayoría en la Cámara de Representantes, lo que incrementa la chance de pactos tras una campaña marcada por la moderación de ciertos actores y un cambio en la voluntad parlamentar.
Las #elecciones generales anticipadas de #Tailandia se celebrarán este domingo en un marco de incertidumbre y contrasts políticos, con el conservador #Bhumjaithai (BJT) y el reformista #Partido del Pueblo (PP) disputándose el liderazgo en un país acostumbrado a pesos pesados en el escenario institucional.
Supuestamente, las encuestas situarían al PP en una posición de ventaja respecto al BJT, pero ninguno lograría la mayoría absoluta en la Cámara de Representantes, lo que obligaría a buscar socios para gobernar y definir, de paso, el curso de una nación marcada por su historia de poder militar y de influencia real de la monarquía.
En este contexto, la votación de este domingo incluirá también un #referéndum sobre si Tailandia debe adoptar una nueva Constitución. Supuestamente, ese plebiscito amplificaría las fuerzas en juego y podría traducirse en una reconfiguración del mapa político, especialmente entre los sectores que históricamente han abogado por cambios estructurales frente a los que prefieren mantener el statu quo.
La aritmética parlamentaria ha cambiado de forma notable desde la última contienda, ya que en junio de 2024 el #Senado pasó a estar compuesto por un cuerpo indirecto y más difícil de alterar, lo que, presuntamente, podría facilitar que los reformistas lleguen más cerca de un gobierno estable.
Esta revisión institucional ha alimentado el debate sobre si la nueva correlación de fuerzas permitirá, o no, que el movimiento reformista liderado por el PP y aliados de otros sectores logre acuerdos que superen el tradicional freno de la Cámara alta.
Durante la campaña, el Partido del Pueblo celebró en Bangkok el cierre de sus actos proselitistas, marcando un antes y un después en su estrategia de comunicación.
El PP, por su parte, ha buscado moderar su discurso para evitar choques judiciales que han condicionado su trayectoria y la de su predecesor, Avanzar, tras prometer reformas a leyes que protegen la crítica a la monarquía.
Entre los votantes que acudieron a los actos, se escucharon opiniones diversas. Supuestamente, algunos tailandeses ven en el PP la única fuerza dispuesta a plantear cambios estructurales y a dirigirse directamente a la clase trabajadora, mientras otros sostienen que el PP se ha movido hacia posiciones más prudentes para no provocar un choque institucional.
En contraste, otros analistas señalan que el BJT podría erigirse como la opción de estabilidad ante un marco político complejo, especialmente si logra forjar alianzas que aseguren una gobernabilidad más prolongada.
Podría proporcionar a quien gane un capital político para desmantelar ciertos mecanismos judiciales que han intercedido en gobiernos civiles
El eje del plebiscito constitucional añade un componente decisivo a la jornada: un sí, según los sondeos, podría proporcionar a quien gane un capital político para desmantelar ciertos mecanismos judiciales que han intercedido en gobiernos civiles, algo que para los más conservadores representaría una amenaza para el orden establecido.
En cambio, un rechazo podría mantener el statu quo y prolongar el papel de una #Constitución vigente desde hace años, redactada en un periodo de intensa tensión entre las viejas estructuras y los movimientos reformistas.
Para muchos tailandeses, la elección del domingo no solo decidirá quién lidera el próximo gobierno, sino que marcará si el país avanza hacia una democracia más plena o si se stabiliza un sistema híbrido que mantiene a grandes poderes —el Ejército y la monarquía— como palancas de decisión.
En un país con una historia de golpes y cambios constitucionales, la pregunta de fondo sigue siendo si se logra una coalición capaz de gobernar con legitimidad y sin rupturas que afecten el desarrollo democrático de Tailandia.
Supuestamente, el resultado podría situar al país en una nueva etapa, donde las alianzas políticas definan con mayor claridad el rumbo de la nación en los próximos años.