Petro y Trump sostienen una llamada que eleva la tensión regional tras la supuesta captura de Maduro
Una conversación telefónica entre los presidentes de Colombia y Estados Unidos cuestiona la reciente escalada verbal y los movimientos en Venezuela, con posibles implicaciones para la seguridad y la comercio regional. El episodio se acompaña de declaraciones polémicas y un marco histórico de cooperación y confrontación entre ambas naciones.
Petro y Trump sostuvieron este miércoles, por primera vez, una conversación telefónica que se dio en medio de una escalada verbal entre ambos gobiernos.
Según fuentes de la Cancillería colombiana, la llamada entre el presidente colombiano y el mandatario estadounidense duró más de cuarenta minutos y buscó contener la reciente confrontación diplomática generada por lo que presuntamente fue la detención de #Nicolás Maduro en Caracas durante una operación de seguridad de Estados Unidos.
En Bogotá, durante un discurso ante miles de personas reunidas en la Plaza de Bolívar para defender la soberanía, #Petro dejó entrever algunas claves de lo discutido y dijo que tenía que reformular un discurso para ajustarlo al tono de la conversación.
“El primer discurso era bastante duro”, señaló, al aludir a un intercambio reciente de palabras entre Washington y Bogotá.
Por su parte, Trump habría comentado durante su trayecto a bordo del Air Force One que, al igual que en Venezuela, “Colombia también está muy enferma”.
Presuntamente añadió que el país está “gobernado por un hombre enfermo” al que le gusta fabricar cocaína y venderla a Estados Unidos, una declaración que, según la lectura oficial, podría tener repercusiones en la dinámica regional y en las decisiones de seguridad de ambos países.
Aunque no hay una confirmación independiente de estas citas, la afirmación forma parte de una retórica que ha marcado la relación entre los dos Gobiernos en los últimos meses.
El presidente colombiano reaccionó ante estas afirmaciones con una postura de defensa de la soberanía y advirtió que no aceptará intimidaciones. En su lectura, la tensión tenía un fondo político y estratégico, y subrayó que “políticos responsables” de relaciones con el narcotráfico o de haber vinculado a mafias a su administración habían engañado a Trump al presentarlo como un blanco fácil para la crítica.
Según Petro, esa narrativa habría generado una crisis diplomática por ahora, que requiere gestos y decisiones para evitar que se transforme en una confrontación mayor.
En su intervención, Petro indicó que algunos actores internos querrían ver intervenciones como las ocurridas en Caracas, para así justificar una escalada militar.
Señalando que la presencia de una cooperación más estrecha con #Estados Unidos podría ser una posibilidad si se logra avanzar en agendas conjuntas y en el rechazo a cualquier intento de desestabilización
Aun así, afirmó que su Gobierno está dispuesto a defender la soberanía de forma pacífica y a través de la cooperación regional. El propio mandatario dejó abierta la camino de diálogo para evitar que la región caiga en una espiral de confrontación, señalando que la presencia de una cooperación más estrecha con Estados Unidos podría ser una posibilidad si se logra avanzar en agendas conjuntas y en el rechazo a cualquier intento de desestabilización.
Presuntamente Maduro y su esposa, Cilia Flores, habrían sido detenidos en Caracas durante la operación mencionada. Estas informaciones llegaron en un momento en que la región observaba con atención la evolución de la crisis venezolana y sus implicaciones para las alianzas regionales.
No obstante, representantes oficiales de Caracas y Washington no han ofrecido una versión unificada al cierre de esta edición, lo que mantiene el tema en el plano de la incertidumbre y de la verificación periodística.
El pulso entre Washington y Bogotá también tiene un componente económico: analistas señalan que la escalada podría impactar los mercados regionales y las inversiones.
Presuntamente, la crisis tendría efectos sobre la confianza de los inversores y podría traducirse en variaciones de precios de commodities o movimientos de capital que, en total, podrían estimarse en decenas de millones de euros, dependiendo de la duración y del alcance de las medidas que se adopten.
Estos números no están verificados y deben tomarse como estimaciones preliminares.
Históricamente, este episodio se inscribe en décadas de cooperación y tensión entre Bogotá y Washington. #Colombia ha sido un aliado clave en la lucha antidrogas y en la seguridad regional, mientras que Petro, un líder que ha buscado redefinir el rumbo de su país tras años de conflicto armado interno, trae consigo una identidad política marcada por su paso por el M-19.
Este trasfondo agrega capas al intercambio actual, ya que la región intenta entender si la llamada entre Petro y Trump marcará un antes y un después en las relaciones binacionales o simplemente un episodio más de un periodo de alta volatilidad.
La atención pública estará centrada en los próximos días en si hay nuevos encuentros, declaraciones y posibles acuerdos entre ambos países para tratar de estabilizar la región y evitar que la crisis venezolana tenga un efecto dominó en la seguridad, la economía y la diplomacia regional.
En paralelo, la ciudadanía y analistas seguirán evaluando si la cooperación entre Estados Unidos y Colombia logrará avanzar hacia un marco de mayor claridad estratégica o si, por el contrario, el intercambio de mensajes ruidosos seguirá dominando el escenario político del Cono Sur y el Caribe.