El Mencho entre sombras: la última huella del capo y una recompensa en euros
Crónica desde México sobre los últimos instantes de Nemesio Oseguera Cervantes, alias El Mencho, líder del CJNG, su manejo de la imagen y el contexto histórico de la organización, con referencia a una recompensa en euros por información.
Desde #México llega una reconstrucción de los últimos momentos de Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como El Mencho, la figura que encabeza el Cartel Jalisco Nueva Generación.
Al menos dos equipos periodísticos indagan en el entorno de lo ocurrido y reconstruyen, con el testimonio de fuentes cercanas, el comportamiento del líder y la forma en que manejaba su presencia ante la sociedad.
Según el informe elaborado por Salvador Maceda, periodista de DNews en México, el relato se articula desde el lugar al que, según se espera, llegaría el cadáver de quien fuera una de las figuras más buscadas del mundo del narcotráfico.
El perfil de #El Mencho siempre estuvo asociado a una estrategia de clandestinidad: evitar la exposición pública y mantener la imagen de un jefe que no aparecía en los focos de la prensa, incluso cuando su grupo ampliaba territorialmente sus operaciones.
En palabras de Maceda, “tenía un perfil muy bajo, no era tan mediático como lo era el Chapo Guzmán, él sí trataba de resguardar su imagen”. Esta observación sugiere una táctica deliberada para reducir la posibilidad de reconocimiento por parte de autoridades y civiles.
A lo largo de los años, el #CJNG se consolidó como una de las organizaciones criminales más poderosas de México. Su crecimiento se dio en medio de una serie de disputas con otros grupos y de una expansión que abarcó varios estados, apoyada por una estructura que, según analistas, combina elementos de jerarquía con una red de células operativas.
En el periodo de mayor intensidad, la violencia asociada al cartel generó un impacto significativo en las dinámicas de seguridad regional, un fenómeno que el propio sector público ha descrito como una de las fases más complejas de la lucha antidroga.
Sobre su presencia pública y su actividad en tiempos recientes, los reportes señalan que Oceanografía de salud y la necesidad de conservar su seguridad habrían llevado a que se mantuviera alejado de las operaciones directas, intentando evitar capturas o reacciones rápidas de las autoridades.
En un marco más amplio, algunas encuestas anteriores, citadas por analistas, indican que, a pesar de su notoriedad, el líder habría reducido su carga operativa real en los últimos años, con lo que su figura habría pasado a un plano más bien simbólico para la estructura que dirige.
En cuanto a la recompensa por información que permita su captura, presuntamente las autoridades habrían establecido una compensación de hasta 10 millones de dólares.
Convertida a euros, esa cifra sería aproximadamente 9,2 millones de euros, según las tasas de cambio vigentes al momento de la versión oficial. Esta estimación, sin embargo, ha sido objeto de interpretaciones diferentes en distintos informes y, por ello, se señala como una cantidad “presuntamente” establecida por las autoridades para incentivar denuncias y datos que permitan ubicar a la cabeza del cartel.
Conviene retroceder en el tiempo y observar la trayectoria del CJNG desde su surgimiento en Jalisco a principios de la década pasada
Para entender mejor el contexto, conviene retroceder en el tiempo y observar la trayectoria del CJNG desde su surgimiento en Jalisco a principios de la década pasada.
La organización consiguió batir resistencias internas y externas, afianzándose como una fuerza móvil y adaptable que ha extendido su presencia a áreas urbanas y rurales, con una capacidad de respuesta que ha sido descrita por analistas como sorprendente en términos de coordinación y uso de la violencia.
Esos rasgos permiten entender, aunque no eximan, el perfil operativo que envuelve este caso y la complejidad de los procesos que rodean a un líder señalado como El Mencho.
Supuestamente, y como ocurre con muchos elementos de alto perfil dentro de redes criminales, la información que llega desde los escenarios de las autoridades no siempre coincide con lo que se reporta en los círculos de analistas y periodistas.
Presuntamente, parte de la narrativa oficial busca enfatizar la neutralización de un capo de alto impacto, mientras que otras versiones señalan que la organización podría haber ajustado su estrategia para sobrevivir a los golpes que ha recibido en distintos puntos del país.
En cualquier caso, la historia de Nemesio Oseguera Cervantes, y la del CJNG, siguen siendo materia de seguimiento: un relato que combina elementos de terror, estrategia y una realidad de seguridad que continúa evolucionando en México.