Japón rechaza acuerdos bilaterales exclusivos con Irán para Ormuz y aboga por libertad de navegación
El Gobierno japonés descarta mantener contactos bilaterales exclusivos con Irán para garantizar el paso de sus buques por el estrecho de Ormuz y se centra en preservar la libertad de navegación para todos. También contempla, en un escenario de alto el fuego, posibles operaciones de desminado.
El Gobierno de #Japón ha descartado este domingo la posibilidad de mantener contactos bilaterales exclusivos con #Irán para garantizar el paso de sus embarcaciones por el estrecho de Ormuz.
La noticia se produce en medio de informaciones que apuntaban a una supuesta disposición de Teherán para facilitar la #navegación de Tokio por este paso estratégico.
El ministro de Asuntos Exteriores, Toshimitsu Motegi, lo dejó claro en una entrevista con Fuji TV, recogida por Bloomberg: 'No es algo que estemos considerando en este momento'.
En lugar de ello, Tokio subraya que trabaja para asegurar condiciones en las que todos los barcos puedan pasar, destacando la necesidad de preservar la libertad de navegación.
Según Motegi, alrededor de 45 buques vinculados a Japón siguen viéndose afectados en la vía que conecta el Golfo con el océano Índico, una ruta clave para el suministro energético global.
El estrecho de #Ormuz concentra una cuarta parte del tráfico mundial de petróleo, lo que convierte su seguridad en un asunto prioritario para los países que dependen de esas importaciones.
Aunque Japón no ha descartado por completo la posibilidad de intervenir con sus Fuerzas Armadas
Aunque Japón no ha descartado por completo la posibilidad de intervenir con sus Fuerzas Armadas, el Ejecutivo no ha cerrado la puerta a un desminado si se llegara a un alto el fuego en el conflicto entre Estados Unidos e Israel contra Irán.
'Si se produjera un alto el fuego total, hipotéticamente hablando, entonces podrían surgir cuestiones como el desminado. Esto es puramente hipotético, pero si se estableciera un alto el fuego y las minas navales crearán un obstáculo, creo que sería algo a tener en cuenta', afirmó Motegi.
Para entender la importancia de Ormuz, conviene recordar que no es un mero tramo de agua. A lo largo de décadas ha sido un cuello de botella para el petróleo mundial: cualquier interrupción afecta precios y suministro de países importadores.
Aunque la situación actual se enmarca en tensiones regionales y, en parte, en la disputa entre Estados Unidos e Irán, el foco de Tokio está en garantizar el tránsito seguro para las mercancías y, sobre todo, la #energía que llega desde Oriente Medio.
Históricamente, Japón depende enormemente del petróleo y el gas natural para su economía. La estabilidad energética ha llevado al país a mantener relaciones con varios actores de la región y a monitorizar de cerca cualquier amenaza a las rutas de suministro.
En un contexto global, la ruta de Ormuz ha estado en el punto de mira de potencias occidentales y de países con intereses energéticos, y la actitud de Japón demuestra una preferencia por soluciones que eviten escaladas, al menos en el corto plazo.
En resumen, Tokio no se compromete con acuerdos exclusivos que limiten la navegación, pero no cierra la puerta a la posibilidad de colaborar en desminado si surge un alto el fuego, subrayando que lo esencial es garantizar que todos puedan pasar con libertad y seguridad.