¡Ojo! El ébola se desboca en el Congo: más de 1.300 muertos y el virus se extiende sin control
El brote de ébola en el este de la República Democrática del Congo ya ha causado 1.354 muertos y más de 3.000 contagios en dos meses. Las autoridades no logran contener la epidemia que amenaza con expandirse.
El ébola vuelve a golpear con fuerza en África. Esta vez, el este de la #República Democrática del Congo (RDC) está sufriendo un #brote que se ha descontrolado por completo. Ya son cinco las provincias afectadas: Ituri, que es el epicentro, Kivu del Norte, Kivu del Sur, Haut-Uele y Tshopo. Hasta el 24 de julio, se han registrado más de 3.000 contagios confirmados y 1.354 personas han muerto.
Y lo peor es que esto no para de crecer. En solo dos meses, el virus ha avanzado a toda velocidad. La tasa de letalidad es del 44%, lo que significa que casi la mitad de los que se infectan fallecen. Actualmente, hay 755 pacientes hospitalizados en aislamiento estricto, mientras que 556 han logrado recuperarse. Pero las cifras reales podrían ser mayores, porque en muchas zonas no hay suficientes medios para detectar todos los casos.
El Instituto Nacional de Salud Pública de la RDC ha advertido que la epidemia sigue en "fase de transmisión continuada", es decir, el virus sigue circulando sin control.
Esto es un grave problema, porque el ébola se transmite por contacto directo con sangre, fluidos o tejidos de personas o animales infectados. Los síntomas incluyen fiebre, dolor de cabeza, vómitos, diarrea y hemorragias internas. Es una enfermedad muy peligrosa y no hay cura específica, solo tratamiento de soporte.
Este brote es el tercero más grave de la historia
Para que os hagáis una idea, este brote es el tercero más grave de la historia. El peor fue el de #África Occidental entre 2014 y 2016, que causó unos 11.000 muertos y 28.000 contagios. Luego, entre 2018 y 2020, el este del Congo ya sufrió otro brote con 2.299 muertos y 3.481 casos. Ahora, la situación amenaza con superar ese segundo brote si no se toman medidas drásticas.
Las autoridades congoleñas están desbordadas. La falta de infraestructuras sanitarias, la desconfianza de la población hacia los equipos médicos y los conflictos armados en la zona dificultan la lucha contra el virus.
Además, muchos enfermos no acuden a los centros de #salud porque tienen miedo o porque viven en zonas remotas. Esto hace que el virus se siga propagando.
Desde fuera, la comunidad internacional está enviando ayuda, pero parece insuficiente. El ébola no entiende de fronteras y, si no se controla, podría extenderse a países vecinos e incluso llegar más lejos. Por eso, hay que estar muy atentos a lo que ocurre allí.
En resumen, estamos ante un brote de ébola muy grave en el Congo, con más de 1.300 muertos y una rápida expansión. Las autoridades no logran contenerlo y la población está en grave riesgo. Esperemos que se tomen medidas cuanto antes para evitar una catástrofe aún mayor.