Morales frena temporalmente los bloqueos en Cochabamba tras acuerdo con la COB: qué hay detrás
El exmandatario Evo Morales y sus aliados anuncian una pausa en los bloqueos del Trópico de Cochabamba tras un acuerdo con la COB para desmantelar las protestas. Morales afirma que no se trata de rendirse y defiende la unidad del movimiento, mientras la región reduce las interrupciones viales.
El exmandatario #Evo Morales y sus aliados han anunciado este lunes una pausa en los bloqueos que, durante los últimos días, habían paralizado varias vías del Trópico de Cochabamba.
La decisión llega justo cuando el Gobierno, bajo la dirección de Rodrigo Paz, intenta desmantelar esas #protestas mediante un estado de excepción y tras un acuerdo alcanzado con la Central Obrera Boliviana (COB) para facilitar la normalización de las rutas.
Morales habló ante periodistas junto a líderes de las federaciones campesinas recogidas por el diario boliviano El Deber y dejó clara su postura: no se trata de rendirse, sino de buscar una salida ordenada a la situación.
Entiendo perfectamente la decisión tomada por las seis Federaciones del Trópico de Cochabamba, indica Morales en su intervención. Por ahora, es un cuarto intermedio; no es rendirse. Desde el sector campesino nunca se planteó la renuncia del presidente, argumentó el exlíder, aunque reconoce que hubo quienes dentro del movimiento pidieron esa salida.
Morales añadió que se buscó una vía legal y constitucional para encaminar la crisis, pero que, en su discurso, nunca se ha propuesto la renuncia de Paz.
Morales defendió la integridad de las federaciones y llegó a asegurar: Nunca nos vendemos y nunca nos vamos a vender. A renglón seguido, cuestionó a la COB, insinuando que, cuando parecía haber ganado la batalla, la central sindical podría haber traicionado a la población y a sus propios compañeros.
Estas palabras sirven, en su lectura, para subrayar la necesidad de mantener una línea de lealtad y de no ceder ante presiones externas.
Con este paso, las fuerzas opositoras a la medida de seguridad han reducido significativamente los bloqueos que aún quedaban. En las primeras 48 horas del estado de excepción, el portavoz presidencial, José Luis Gálvez, indicó que los bloqueos se han reducido de más de 50 puntos de movilización a solo seis activos, concentrados principalmente en Cochabamba.
Según su lectura, la normalidad empieza a imponerse poco a poco, aunque advirtió que llevará horas o incluso días ver la total desactivación de las interrupciones.
Aun así, quedan dos rutas cruciales aún paralizadas: la que conecta con el Chapare, en el propio departamento de Cochabamba, y la que va hacia Copacabana, junto al lago Titicaca, en La Paz.
En estas dos vías, aclaró Gálvez, la gente continúa apoyando la protesta y no se ha logrado abrirlas por completo. Lo que sí se está haciendo ahora es la limpieza de las carreteras, porque, según los manifestantes, han quedado cubiertas de piedras y otros obstáculos usados para el bloqueo.
Este episodio se inserta en una dinámica de #Bolivia donde las protestas de bases campesinas y sindicatos han marcado la #política en varias ocasiones
A nivel histórico, este episodio se inserta en una dinámica de Bolivia donde las protestas de bases campesinas y sindicatos han marcado la política en varias ocasiones.
Morales, líder histórico del MAS-IPSP, fue presidente de Bolivia durante más de una década, implementando políticas de alcance social que buscaban favorecer a comunidades rurales e indígenas.
Su influencia en el #Trópico de Cochabamba —una región clave tanto por su producción como por su red de alianzas sociales— ha sido determinante en el pulso político del país.
En 2019, Bolivia atravesó una crisis postelectoral que derivó en la renuncia y salida de Morales del poder, y su figura siguió siendo decisiva para su movimiento político.
El episodio actual, por tanto, no debe leerse como una victoria definitiva de nadie, sino como un intento de encauzar la situación mediante negociación y presión de diversos actores.
El gobierno mantiene que la seguridad y la libre circulación son prioridades, mientras Morales y las federaciones insisten en que cualquier salida debe respetar los principios de su movimiento y la voluntad de sus bases.
El camino para restablecer la normalidad plena pasa por un equilibrio entre presión social y autoridad institucional, con la expectativa de que estas vías de diálogo y coordinación permanezcan abiertas en el futuro cercano.