Maradona: la autopsia revela una agonía de horas y el juicio apunta a responsabilidades médicas

Maradona: la autopsia revela una agonía de horas y el juicio apunta a responsabilidades médicas

Nuevos testimonios de médicos que participaron en la autopsia señalan que Diego Armando Maradona no murió de forma repentina, sino tras una agonía prolongada y un deterioro físico notable. Te explicamos qué dijeron y qué podría venir en el juicio.

Nuevos testimonios marcan la octava jornada del #juicio por la muerte de Diego Armando Maradona. Médicos forenses que participaron en la autopsia sostienen que el exfutbolista no murió de manera repentina, sino que atravesó una agonía prolongada y un deterioro físico evidente.

Entre los hallazgos señalados por los peritos se mencionan edema generalizado, insuficiencia cardíaca y daños crónicos en distintos órganos. Uno de los testigos relevantes fue Federico Corasaniti, médico que participó tanto de la autopsia como de la Junta Médica. Declaró desde España por videollamada que #Maradona presentaba signos de edema y una espuma en la boca, detalle vinculado a la insuficiencia cardíaca.

Según su valoración, el proceso no fue súbito y había fallas crónicas que venían deteriorando al exjugador desde hace tiempo, lo que configura una agonía exteriorizada en su aspecto físico.

En la misma línea testimonió Carlos Cassinelli, entonces director de Medicina Legal de la Policía Científica de la provincia de Buenos Aires en 2020.

Este perito afirmó que el cuerpo mostraba edema en las paredes, la cara edematizada y edemas en miembros inferiores, además de líquido acumulado en las paredes del abdomen y el tórax.

Sus observaciones refuerzan la idea de que Maradona sufría un cuadro complejo de #salud que no aparecía de un día para otro, sino que se venía gestando.

Durante la audiencia se discutió la posibilidad de que la agonía se extendiera por varias horas. Cassinelli explicó que la autopsia comenzó a las 19:00 horas del 25 de noviembre de 2020 y la data de muerte se estimó entre ocho y diez horas antes.

Esto situaría el momento de fallecimiento en un rango aproximado de entre las 9 y las 12 horas previas al examen, lo que acompaña la hipótesis de un proceso que fue progresivo y no inmediato.

Los médicos indicaron que el corazón de Maradona estaba dañado

En cuanto a otros hallazgos, los médicos indicaron que el corazón de Maradona estaba dañado, con colesterol acumulado y una patología de larga data.

El peso del corazón alcanzó los 503 gramos, casi el doble de lo que se considera normal para un adulto, señal de un daño cardíaco crónico. También se detectó ascitis, con más de tres litros de líquido acumulado en el abdomen, una condición que, según los peritos, no se forma en un par de días sino que se desarrolla en una semana o más.

Durante la sesión se proyectaron imágenes y videos de la autopsia. En un momento, Gianinna Maradona, una de las familiares presentes, pidió retirarse de la sala. Las imágenes se utilizaban para reforzar la tesis de que el deterioro físico ya era evidente y detectable antes de la muerte.

Los siete acusados en el juicio, entre ellos el neurocirujano Leopoldo Luque, la psiquiatra Agustina Cosachov y el psicólogo Carlos Díaz, junto a otros integrantes del equipo que acompañaba al exfutbolista durante su internación domiciliaria, enfrentan cargos de homicidio con dolo eventual por la muerte de Maradona.

La Fiscalía sostiene que existieron negligencias graves y falta de controles médicos en los días previos a su fallecimiento, lo que abriría la responsabilidad de los profesionales involucrados.

Más allá de este caso, la muerte de Maradona en noviembre de 2020 dejó una huella profunda en #Argentina y en el mundo del fútbol. No solo por su carrera legendaria, con el memorable triunfo de la Copa del Mundo de 1986 con la selección argentina, sino por la forma en que su salud fue tratada en los últimos años, un tema que ha seguido generando debate sobre la atención médica en contextos de internación domiciliaria y los límites de supervisión profesional.

Este juicio busca esclarecer si hubo fallos graves y si hubo dolo eventual por parte de alguno de los médicos involucrados, con la esperanza de determinar responsabilidades y, en su caso, sentar precedentes sobre la responsabilidad profesional en casos similares.

Las próximas sesiones seguirán aportando pruebas y testimonios, y el desenlace podría influir en normas y prácticas futuras sobre el cuidado médico en el hogar y en instituciones privadas.

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