Boca presiona para liberar entradas de hinchas en Chile ante la Católica para la Libertadores 2026

Boca presiona para liberar entradas de hinchas en Chile ante la Católica para la Libertadores 2026

La Delegación Presidencial Metropolitana prohíbe la presencia de hinchas de Boca en el Chile ante la Católica; Boca recurre ante CONMEBOL para garantizar las entradas de su afición, apalancándose en el reglamento de la Libertadores.

Un nuevo capítulo en la relación entre #Boca Juniors y la organización que regula el fútbol sudamericano se escribe en Chile.

Este lunes, la Delegación Presidencial Metropolitana tomó una decisión que afecta directamente a la hinchada azul y oro: se prohíbe la presencia de público visitante para el choque ante #Universidad Católica por la fase de grupos de la Copa Libertadores, que se disputará en el Claro Arena el martes 7 de abril de 2026.

Boca, al saber la medida, no se quedó de brazos cruzados y movió ficha de inmediato: según diferentes informaciones, el club presentó un reclamo formal ante CONMEBOL para pedir la reversión de la medida y garantizar el acceso de las entradas para sus seguidores, tal como establece el reglamento.

Universidad Católica, por su parte, informó en redes sociales que la resolución fue comunicada a CONMEBOL, cumpliendo así con los plazos reglamentarios que exige el organizador de la competencia.

En un mensaje difundido por el club, Cruzados detalla que la decisión fue comunicada a la entidad continental y que se trabaja para asegurar el desarrollo correcto del partido dentro de las normas.

Para Boca, la cuestión no es menor: exige que se liberen 2.000 entradas para su hinchada visitante, tal como determina el reglamento de la #Conmebol para los partidos de Fase de Grupos. Y advierte que, en caso de no revertirse la decisión, adoptará la misma postura que ha utilizado en otras ocasiones y no entregará entradas al público cruzado para el encuentro de revancha programado en Chile.

La normativa de Conmebol en este punto es clara: cuando un club organiza un partido

La normativa de Conmebol en este punto es clara: cuando un club organiza un partido, debe garantizar como mínimo 2.000 localidades para las hinchadas visitantes durante la Fase de Grupos (y esa cifra puede subir a 4.000 en fases decisivas como las Semifinales), conforme al Manual de Clubes de la Copa Libertadores, específicamente al punto 4.4.6. El incumplimiento conllevaría una sanción económica para el club anfitrión, con multas que no bajan de USD 20.000, según el reglamento vigente.

Este marco regulatorio ha sido objeto de debate en los últimos años, especialmente cuando se cruzan requisitos de seguridad con la necesidad de que las aficiones puedan acompañar a sus equipos en competiciones internacionales.

En Chile y en otros países, las autoridades buscan equilibrar la seguridad con la tradición de alentar al equipo lejos de casa. Boca, que entre sus atributos figura una de las hinchadas más numerosas de la región, considera que la movilidad de sus seguidores forma parte del impacto comercial y emocional de la Libertadores.

En suma, el choque entre Católica y Boca, correspondiente al Grupo D, no solo es un partido de fútbol: es una batalla entre reglamentación y derecho de afición.

Si la decisión de la Delegación Metropolitana no cambia, Boca podría sostener su postura y, por lo pronto, podría verse obligado a ajustar su estrategia de venta de entradas para evitar complicaciones para su afición en Chile.

El desenlace dependerá de las próximas comunicaciones entre los clubes, las autoridades chilenas y la CONMEBOL, y de si se logra un acuerdo que permita viajar a la afición visitante sin riesgos para la seguridad pública.

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