Bélgica arrolla 5-1 a Nueva Zelanda, lidera el Grupo G y avanza a los octavos del Mundial
La selección belga se sacudió la mala imagen inicial y goleó 5-1 a Nueva Zelanda en Vancouver, asegurando el primer puesto del Grupo G. Trossard se fue con un doblete, De Bruyne y Lukaku aportaron gol y el equipo, con Doku de inicio, mostró una versión más contundente que promete terminar la fase de grupos con buen ritmo. Historia, contexto y lo que viene en Seattle para los octavos.
La selección de #Bélgica terminó su fase de grupos en Vancouver con una goleada contundente de 5-1 ante Nueva Zelanda, un resultado que les permitió terminar en lo más alto del #Grupo G y asegurar un cruce de octavos de final en Seattle contra el rival que se defina entre el tercero clasificado.
El partido, disputado en una fría noche canadiense, mostró una Bélgica muy distinta a la que había comenzado el torneo, con más ideas, más presencia en el área y, sobre todo, Killer Instinct frente a un rival que llegó con necesidad de victoria para soñar con los cruces.
El inicio del duelo no acompañó a los belgas. #Nueva Zelanda plantó cara, cerró líneas y ofreció poco a poco una propuesta ordenada que obligó a Bélgica a esforzarse para encontrar ideas dentro del rival bloque bajo.
En el minuto 23, hubo un intento de penalti a favor de Bélgica por una mano en el área de Finn Surman, pero el árbitro y la revisión del VAR aclararon que el brazo estaba en una posición natural y el juego continuó.
Aun así, la dinámica cambió poco hasta que, en una acción que parecía una jugada aislada, Bélgica logró abrir el marcador gracias a un remate que golpeó en el larguero y cayó dentro de la portería.
A los 28 minutos, el marcador ya decía 1-0 para los Diablos Rojos. Un balón pegó en el travesaño tras un intento de remate y, en el propio rechace, Leandro Trossard empujó el balón para celebrar el 1-0. Fue el primer gol de Bélgica en este Mundial desde el tanto de Michy Batshuayi frente a Canadá en 2022, y representó un respiro para un equipo que venía de un inicio algo tibio en el torneo.
En la segunda mitad, Bélgica salió a buscar el partido con mayor determinación y encontró el segundo gol muy temprano, cuando Trossard dejó ver su puntería al capitalizar el rebote de una jugada previa y batir al guardameta de Nueva Zelanda, Max Crocombe.
El segundo tanto sentó aún más las bases para que Bélgica controlara el ritmo del choque y se encaminar a una victoria holgada.
El tercer gol llegó en un momento clave: Kevin De Bruyne, con un disparo lejano que dejó sin opciones al portero rival, clavó un golazo que prácticamente sentenció el encuentro en el minuto 66.
El público en Vancouver explotó de júbilo y, a partir de ese momento, la convicción belga se hizo todavía más palpable.
Nueva Zelanda, que sabía que solo un triunfo podría mantener viva su esperanza de avanzar, logró recortar distancias gracias a Elijah Just, que anotó en el minuto 84 para romper la portería belga y encender un último intento de reacción.
Pero dos minutos después, Romelu Lukaku respondió con un cabezazo para el 4-1 y, ya con el tiempo cumplido, Alexis Saelemaekers cerró la goleada en tiempo de descuento.
La presencia de Doku en el once inicial fue una noticia destacada. El extremo había empezado la semana con un rumor de enfermedad que le hizo perder el último encuentro contra Irán, pero logró presentarse a tiempo.
De hecho, había volado a Londres para presenciar el nacimiento de su hijo y, aun así, apareció en el once tras entrenar apenas una sesión en los últimos siete días.
Su participación y la de sus compañeros demostró la ambición belga por cerrar la fase de grupos con una victoria contundente.
La noche también dejó un hito para Thibaut Courtois, que jugó su 18º Mundial y, con ello, superó el récord de Enzo Scifo como el jugador belga con más apariciones en Copas del Mundo.
En el lado de Nueva Zelanda
En el lado de Nueva Zelanda, Elijah Just, autor del único tanto de los All Whites, terminó el partido con la sensación de haber hecho lo necesario para no irse con las manos vacías, aunque, en líneas generales, su equipo volvió a casa con la cabeza alta pero sin el tan ansiado triunfo mundialista.
Con este resultado, Bélgica queda primero del Grupo G y ya sabe que su cruce de octavos le aguardará contra el ganador entre el tercero colocado que se definirá el miércoles en Seattle.
La preparación para ese choque se hará sin grandes cambios en la base del equipo, que aún mantiene Seattle como sede de entrenamiento y como punto estratégico para sus próximos compromisos.
El rendimiento del equipo belga en este partido contrasta con el rápida caída que vivió en Qatar 2022, cuando quedó eliminado en la fase de grupos, tras haber mostrado un rendimiento mucho más sólido en Rusia 2018, donde alcanzó el tercer puesto.
Este 2026, el equipo quiere dejar atrás esos fantasmas y retomar el camino que les llevó a ser uno de los candidatos a avanzar lejos en la competición.
Para Nueva Zelanda, la noticia es que deberá regresar a casa con una derrota dolorosa y la certeza de que, aunque no ganaron su primer mundial, dejaron claro que su crecimiento es real y que, en futuras ediciones, podrían volver a competir por un cupo de forma más sostenida.
El All Whites ya había mostrado síntomas de mejoría en su debut frente a Irán, pero este encuentro evidenció la brecha que, aún, separa a la selección oceánica de los grandes rivales del grupo.
En resumen, Bélgica cerró su fase de grupos con una actuación convincente, dejó claro su porqué está en una posición de privilegio y se prepara para mirar hacia adelante, hacia Seattle, con la vista puesta en los octavos y en continuar demostrando que en este Mundial la experiencia y la calidad siguen pesando.