Turismo en Euskadi da un giro: impuesto a estancias y Ley de Turismo 2026 para ordenar el sector
El consejero de Turismo, Comercio y Consumo, Javier Hurtado, explicó en Egunon Bizkaia el nuevo impuesto a las estancias y el anteproyecto de la Ley de Turismo 2026, con foco en sostenibilidad, equilibrio territorial y protección de los consumidores.
En Euskadi, el consejero de Turismo, Comercio y Consumo, Javier Hurtado, participó hoy en el programa Egunon Bizkaia de Radio Popular – Herri Irratia para desgranar dos temas clave para el turismo vasco.
Por un lado, el impuesto a las estancias turísticas; por otro, el anteproyecto de la Ley de #Turismo 2026. El tono de la conversación fue claro: estas herramientas buscan ordenar el turismo, no llenarse las arcas, y situar a #Euskadi en una ruta de sostenibilidad, conservación del #patrimonio y una experiencia de calidad tanto para quienes visitan como para quienes viven aquí.
El consejero defendió que el impuesto turístico se entiende como una fórmula de corresponsabilidad, algo que ya se aplica en otros destinos europeos y que ayuda a financiar políticas que mejoran la sostenibilidad, la conservación del patrimonio y la experiencia de todos.
No se trata de una mera vía recaudatoria, sino de una herramienta para ordenar el modelo turístico vasco y alejarse de un enfoque centrado solo en aumentar el número de visitantes.
Según Hurtado, es una pieza clave para que Euskadi pueda crecer de forma sostenible y que los beneficios reviertan de forma más equilibrada en la ciudadanía.
La visión que subyace al impuesto está alineada con un concepto más amplio de turismo responsable: desestacionalizar la actividad, repartirla de manera más homogénea a lo largo del año y en todo el territorio, y evitar concentraciones excesivas en determinados momentos o lugares.
En otras palabras, la idea es evitar el excesivo peso de la demanda en zonas o épocas puntuales y favorecer un desarrollo más estable y equilibrado para residentes y visitantes.
En cuanto al anteproyecto de la Ley de Turismo, Hurtado explicó que la norma actual se actualiza para adaptarse a cambios sociales, tecnológicos y normativos que han transformado el sector.
Entre los puntos destacados, la ley refuerza la limitación de las viviendas de uso turístico y centra esfuerzos en garantizar convivencia y uso residencial de los edificios.
Específicamente, se prohíbe la apertura de nuevas viviendas de uso turístico en zonas tensionadas, se exige la renovación de la inscripción REATE cada cinco años, y se fortalecen las obligaciones de identificación y publicidad.
Además, la norma establece que la actividad turística de vivienda no podrá implantarse en Viviendas de Protección Oficial (VPO), en suelo no urbanizable y, en determinados casos, en núcleos rurales.
También se incrementan las inspecciones y las sanciones para combatir la actividad ilegal y asegurar que estas viviendas puedan convivir con su uso residencial.
Euskadi registró más de 41
Hurtado subrayó la relevancia de proteger a las personas consumidoras. En 2025, Euskadi registró más de 41.300 consultas y 27.200 reclamaciones a través de Kontsumobide, las Oficinas Municipales de Información al Consumidor (OMIC) y las asociaciones de consumidores. En este marco, con motivo del Día Mundial de la Persona Consumidora, celebrado el 15 de marzo, #Kontsumobide lanzó la campaña No dejes tu #consumo al azar, una iniciativa que busca reforzar la información, la prevención y el ejercicio de los derechos de las personas consumidoras en Euskadi.
Este debate se inscribe en una trayectoria más amplia de Euskadi hacia un turismo que favorezca la #sostenibilidad y el equilibrio entre comunidades, experiencia del visitante y calidad de vida de los residentes.
En el ámbito europeo, datos y ejemplos de otros destinos señalan que estas estrategias pueden contribuir a conservar el patrimonio y a distribuir de forma más justa los beneficios económicos del turismo a lo largo de todo el año y del territorio.
El eje comunitario también enfatiza la necesidad de adaptar la regulación a los cambios tecnológicos y sociales que transforman la oferta y la demanda, algo que Euskadi parece querer abordar con el nuevo marco normativo y la mayor atención a la protección de los consumidores.