Esta mañana, en Araia, han aparecido #pintadas en la fachada del polideportivo municipal y en otras zonas del edificio.
En la entrada del recinto se leyó la frase “Zipaioak falanjistak” y, en el lateral y la parte trasera, se pudieron leer variantes como “Zipaioak falanjistak sokara”.
El Departamento de Seguridad ha condenado estos hechos, afirmando que son actos inaceptables e intolerables que atentan contra la #convivencia y contra la vocación profesional de las y los agentes de la Ertzaintza.
Además, ha trasladado su solidaridad y apoyo al ertzaina que se ha visto señalado por estas pintadas.
Los hechos, que han generado preocupación entre la ciudadanía local, se inscriben en un patrón de vandalismo con connotaciones políticas que, a lo largo de las últimas décadas, se ha visto en distintos municipios del País Vasco.
Las autoridades subrayan que la libertad de expresión debe ejercerse dentro del marco de la ley y que los mensajes que incitan al odio, a la intimidación o a la violencia no deben traducirse en ataques a personas ni a bienes públicos.
En ese sentido, se reiteró que la defensa de la convivencia cívica y el correcto desempeño de las funciones policiales deben preservarse ante cualquier acto que busque socavar la #seguridad ciudadana.
La #Ertzaintza es el cuerpo policial propio de la Comunidad Autónoma del País Vasco y ha desempeñado un papel central en la gestión de la seguridad y la convivencia en la región durante décadas
La Ertzaintza es el cuerpo policial propio de la Comunidad Autónoma del País Vasco y ha desempeñado un papel central en la gestión de la seguridad y la convivencia en la región durante décadas.
Su labor abarca desde la prevención de delitos y la gestión de emergencias hasta la participación en operaciones de protección de derechos fundamentales.
En contextos de tensión política o social, mensajes como los pintados en #Araia pueden interpretarse como actos que buscan intimidar a los agentes y debilitar la cohesión institucional.
Por ello, el gobierno regional ha insistido en que no cederá ante este tipo de ataques y que la seguridad y el bienestar de los profesionales que trabajan en la Ertzaintza constituyen una prioridad.
Para entender el fenómeno, conviene recordar que Euskadi ha vivido procesos de transformación social y política desde los años ochenta. La convivencia en la región ha dependido históricamente de mecanismos de diálogo entre instituciones, comunidades y cuerpos de seguridad para gestionar la complejidad de un entorno con una memoria reciente de conflicto y un marco institucional que promueve el Estado de derecho.
En ese contexto, la cooperación entre las distintas administraciones y la ciudadanía sigue siendo clave para prevenir la radicalización y la violencia, y para garantizar que las críticas legítimas no se conviertan en ataques contra quienes trabajan para mantener la seguridad pública.
En resumen, este incidente en Araia reitera la necesidad de defender la libertad de expresión dentro de la ley y de promover una convivencia basada en el respeto, la legalidad y el reconocimiento del rol de la Ertzaintza como garante de la seguridad de todos los habitantes del País Vasco.