Borrasca atlántica profunda activa alerta naranja por riesgo marítimo-costero en Euskadi
La Dirección de Atención de Emergencias y Meteorología activa entre la medianoche y las 18:00 horas del jueves 12 de febrero la alerta naranja por mal estado del mar ante la llegada de una borrasca atlántica profunda, con efectos previstos en la navegación y en zonas costeras. Se recomiendan precauciones y seguir las actualizaciones oficiales.
En Euskadi, la Dirección de Atención de Emergencias y Meteorología activará entre la medianoche y las 18:00 horas del jueves 12 de febrero la alerta naranja por riesgo marino-costero ante la llegada de una borrasca atlántica profunda.
Esta activación se produce en un marco de avisos amarillos por proyecciones de agua y salpicaduras, viento en zonas expuestas y no expuestas, y tiene como objetivo reducir los riesgos asociados a la navegación y a la ocupación de las zonas costeras.
Se recomienda a la población extremar las precauciones y mantenerse informados a través de los canales oficiales de la Agencia Vasca de Meteorología y del Gobierno Vasco.
Según Euskalmet, entre el miércoles 11 y el jueves 12 la borrasca profunda denominada “Nils” circulará por el sur de las Islas Británicas, acercando su centro a Bretaña y provocando un intenso viento de componente oeste que agravará las condiciones marítimas.
Este escenario anticipa un empeoramiento progresivo de la mar a lo largo de las próximas horas, especialmente en la franja de las dos primeras millas náuticas desde la costa.
Las predicciones indican que la altura de ola significante podría superar los 5-6 metros durante la jornada, y no se descarta que en la mañana alcance entre 6 y 7 metros.
A partir de la tarde-noche, se espera una evolución favorable, con oleaje que podría estabilizarse alrededor de 3,5 metros al cierre del día. El viento del oeste será intenso en la primera mitad del día, y se prevén rachas superiores a 100 km/h en zonas expuestas, con picos que podrían alcanzar entre 110 y 120 km/h.
En áreas no expuestas, cercanas al litoral y en el sur de la provincia de Araba, las ráfagas podrían superar los 80 km/h. Estas condiciones pueden complicar la navegación, la circulación en carreteras próximas a la costa y cualquier actividad al aire libre, incrementando también el riesgo de caídas de objetos y daños en infraestructuras ligeras.
Las autoridades recomiendan seguir las actualizaciones de los pronósticos en la web de Euskalmet y en su perfil oficial en la red X, además de inscribirse al servicio de avisos a la carta que ofrece Euskalmet.
Con motivo de la alerta, se recuerda extremar la precaución en las zonas costeras y cumplir las recomendaciones de seguridad. Se aconseja evitar el baño y cualquier actividad acuática o subacuática, así como el uso de embarcaciones, revisando las amarras de las mismas. También se recomienda no acceder a zonas potencialmente peligrosas, alejarse de rompientes, espigones, muelles, paseos marítimos y acantilados, y evitar la circulación por carreteras próximas a la costa.
En caso de caída al mar o de arrastre por el oleaje, es importante mantener la calma, alejarse de las zonas de rompiente y no nadar a contracorriente, solicitando auxilio y esperando la llegada de los servicios de rescate.
Se insta a la ciudadanía a llamar de inmediato al 112
Ante cualquier situación de emergencia, se insta a la ciudadanía a llamar de inmediato al 112.
Datos históricos: Aunque cada borrasca Atlántica presenta particularidades, la costa vasca ha experimentado a lo largo de las temporadas atlánticas episodios recurrentes de oleaje alto y vientos intensos que han exigido respuestas coordinadas entre servicios de emergencia, protección civil y meteorología.
Estas situaciones han impulsado mejoras en los sistemas de aviso y en la capacidad de respuesta, con el objetivo de reducir riesgos para pescadores, navegantes y residentes de las zonas costeras.
En consecuencia, la población suele estar acostumbrada a estas alertas y a las indicaciones de seguridad que se emiten durante estos episodios, reforzando la conciencia de la necesidad de actuar con prudencia ante la llegada de borrascas profundas y oleaje adverso.