Drones, ciberseguridad y cooperación público-privada: Euskadi marca la ruta para proteger infraestructuras críticas

Drones, ciberseguridad y cooperación público-privada: Euskadi marca la ruta para proteger infraestructuras críticas

La última sesión del Basque Segurtasun Foroa analiza la seguridad ambiental, lógica y física de infraestructuras sensibles, con foco en la colaboración entre la administración y las empresas y en tecnologías como los drones anti-dron.

En #Euskadi se celebró la vigésimo segunda reunión del Basque Segurtasun Foroa, un encuentro que sirve para mirar a fondo la #seguridad desde una perspectiva global y práctica.

Esta vez, el foco estuvo puesto en analizar cómo proteger las #infraestructuras sensibles que sostienen servicios esenciales y, sobre todo, cómo dinamizar la colaboración entre administraciones y empresas para hacer frente a riesgos cada vez más complejos.

El objetivo explícito de la jornada fue recoger inquietudes de los operadores y trazar líneas de trabajo para el periodo 2026-2030, en consonancia con el horizonte marcado para el nuevo Plan General de Seguridad Pública de Euskadi, que se espera completar tras el periodo de consulta y extracción de conclusiones del foro.

Las infraestructuras sensibles, definidas como instalaciones, redes y servicios cuya interrupción tendría un impacto significativo en la seguridad, la salud, la economía o el bienestar social, están agrupadas en doce sectores: Tecnologías de la Información y Comunicaciones, energía, infraestructuras y medios de transporte y logística, abastecimiento de agua, sanidad, sectores industriales de riesgo, gobierno y administración pública, cadena alimentaria, finanzas, agentes económicos relevantes, residuos urbanos e industriales, e investigación.

En conjunto, estas áreas aglutinan a más de 60 operadores que gestionan y mantienen #infraestructuras críticas y que juegan un papel esencial para garantizar la continuidad de los servicios que sostienen el tejido socioeconómico de Euskadi.

La jornada abordó tres grandes ejes para entender la seguridad actual: medioambiental, lógica y física. En primer lugar, se analizó la seguridad medioambiental desde la óptica del cambio climático y su impacto sobre infraestructuras críticas: eventos climáticos extremos, variabilidad de procesos y la necesidad de resiliencia ante fenómenos meteorológicos que pueden afectar, por ejemplo, la generación y distribución de energía, el suministro de agua o los sistemas de emergencia sanitaria.

En segundo lugar, la seguridad lógica ocupó un lugar central al poner el énfasis en la #ciberseguridad y la coordinación entre distintos actores ante amenazas digitales cada vez más sofisticadas.

Se subrayó la importancia de reforzar la cooperación entre administraciones y empresas para detectar, responder y recuperarse ante incidentes de seguridad cibernética que puedan afectar a servicios vitales.

Por último, la seguridad física recibió una atención especial con la labor de vigilancia y respuesta de la #Ertzaintza y las capacidades de intervención ante incidentes.

En este marco, también se destacaron los avances en la protección frente a amenazas en el espacio aéreo de baja cota, con especial atención a las aeronaves no tripuladas (UAS).

Las capacidades para el control y seguimiento de #drones y, cuando procede, la neutralización de aeronaves sin plan de vuelo autorizado, se presentan como herramientas clave para prevenir incidentes y reconocer riesgos híbridos que afecten infraestructuras sensibles.

Estas soluciones tecnológicas se han consolidado como un elemento indispensable para garantizar la seguridad de los servicios que sustentan la economía y la vida cotidiana, en coordinación con las empresas estratégicas de los doce sectores identificados.

Durante la sesión también se llevó a cabo una demostración de la sección aeronáutica de la Ertzaintza

Durante la sesión también se llevó a cabo una demostración de la sección aeronáutica de la Ertzaintza, con el despliegue de drones y sistemas antidrón.

Los asistentes pudieron conocer de primera mano las capacidades y las aplicaciones de estas herramientas en tareas de seguridad, desde la vigilancia de perímetros hasta la respuesta ante incidentes críticos.

La exposición reforzó la idea de que la tecnología, en manos de una coordinación eficaz entre lo público y lo privado, puede elevar considerablemente la capacidad de respuesta ante emergencias y amenazas.

El encuentro dejó claro, además, la importancia de la colaboración público-privada para proteger infraestructuras sensibles y la necesidad de continuar avanzando en la coordinación entre administraciones y empresas para afrontar los nuevos riesgos.

De forma complementaria, los asistentes pudieron ver explicaciones y demostraciones del material de dotación de las Unidades de Reacción Inmediata (Bizkor) de la Ertzaintza, desplegadas en el territorio para dar protección y respuesta ante incidentes de mayor complejidad, así como la vigilancia de infraestructuras que requieren de una protección especial.

Un proceso participativo en todo Euskadi El Basque Segurtasun Foroa celebra su vigésima segunda edición tras las reuniones en Uribe Kosta, Urola Erdia, Vitoria-Gasteiz, Ibaizabal, Bidasoa, Mungialdea, Goierri, Debagoiena, Meatzaldea, Rioja y Montaña Alavesa, Oarsoaldea, Bilbao, Aiaraldea, Urola Costa, Lea-Artibai, Ezkerraldea, Debabarrena, Enkarterri, Araba y Gipuzkoa.

Este foro es un proceso de diagnóstico compartido sobre la seguridad desde una visión integrada, donde diferentes instituciones, entidades y agentes encuentran un marco para tratar cuestiones como seguridad ciudadana, emergencias climáticas, movilidad, grandes eventos, ciberseguridad y emergencias.

La siguiente cita está prevista para el 16 de abril en Zumarraga, título de continuidad de este proceso participativo que busca convertir la reflexión en planes y acciones concretas para Euskadi.

Contexto histórico y marco europeo A modo de contexto, el Basque Segurtasun Foroa es parte de una estrategia más amplia de Euskadi para integrar la seguridad como responsabilidad compartida entre administración y sector privado.

Este enfoque ha ido ganando impulso en las últimas décadas, en consonancia con la evolución de la seguridad de infraestructuras críticas en Europa y España.

En el plano tecnológico, la proliferación de drones y sistemas antidrón ha acelerado la adopción de soluciones de vigilancia, control de accesos y coordinación de respuestas ante incidentes, tanto en áreas urbanas como en perímetros industriales.

En paralelo, la Ertzaintza ha ido fortaleciendo sus capacidades técnicas, incluyendo unidades especializadas como Bizkor, para actuar con rapidez ante situaciones que requieren una intervención precisa y coordinada.

En el marco normativo, la seguridad de infraestructuras críticas se ha visto influida por directivas europeas que buscan garantizar la continuidad de servicios esenciales ante ciberataques, desastres naturales y otros escenarios de riesgo, y por políticas regionales que fomentan la cooperación entre entidades públicas y privadas para fortalecer la resiliencia.

En suma, la sesión de hoy muestra que Euskadi continúa avanzando en una agenda de seguridad integral, basada en tecnología, coordinación interinstitucional y participación de la empresa privada, con la mirada puesta en la próxima década y en la construcción de un marco más robusto para lo que llegue.

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