HOBEZAIN: la nueva estadística para vigilar y mejorar la calidad de las residencias de mayores en Euskadi
Euskadi Euskadi 15 June, 2026

HOBEZAIN: la nueva estadística para vigilar y mejorar la calidad de las residencias de mayores en Euskadi

La administración vasca presenta HOBEZAIN, una herramienta para estandarizar indicadores de calidad en residencias de mayores, con confidencialidad garantizada y miras a una mejora continua a partir de 2026.

En Euskadi, la administración ha puesto sobre la mesa una gran apuesta para medir y mejorar la calidad en las #residencias para personas mayores.

La herramienta, bautizada como HOBEZAIN, busca reunir información homogénea, fiable y comparable entre centros y entre Territorios Históricos, sin perder de vista la confidencialidad estadística.

Todo ello para avanzar en la mejora continua del sistema de servicios sociales.

La iniciativa se presentó este mismo día en la sala Euskaldunberria, dentro de la sede del Ejecutivo en Vitoria-Gasteiz. El acto sirvió para explicar el alcance de la operación estadística, el calendario de implantación, los indicadores que se van a recoger y el procedimiento para la recopilación de la información.

Participaron representantes del Departamento de Bienestar, Juventud y Reto Demográfico del Gobierno Vasco, de la Diputación Foral de Álava y del Instituto Foral de Bienestar Social.

Este proyecto se inscribe en el Programa Estadístico Anual de 2026, con código 069041, y quedará habilitado a partir de octubre de 2026, con la finalidad de crear una base de información común para todo el sistema residencial.

La consejera de Bienestar, Juventud y Reto Demográfico, Nerea Melgosa, subrayó que esta estadística está orientada a ayudar a mejorar. Afirmó que el objetivo es medir para cuidar mejor, disponer de datos homogéneos, fiables y comparables y aprender para corregir errores, reforzar buenas prácticas y avanzar en la calidad de la atención que reciben las personas mayores.

Empleó la idea de que la evaluación debe entenderse como una herramienta de confianza, insistiendo en que la calidad de la atención no se declara, se construye cada día con profesionales, centros comprometidos, instituciones que acompañan y herramientas que permiten tomar decisiones más informadas.

El impulso parte de un proceso iniciado en 2019 por el Departamento de Políticas Sociales de la Diputación Foral de Álava, que puso en marcha un proyecto de indicadores de calidad en los centros para mayores del territorio.

Fue un trabajo participativo, con la colaboración voluntaria de entidades proveedoras de servicios, que culminó con la selección de una batería inicial de 10 indicadores y la recogida de datos en 40 centros, públicos y privados, de Álava.

El diputado foral de Políticas Sociales, Gorka Urtaran, destacó el recorrido que Álava ha hecho en el ámbito de la evaluación y la mejora de la calidad residencial, recordando que el proyecto nace del conocimiento del sector, de la participación de los centros y de la voluntad compartida de mejorar la atención.

Urtaran agregó que la mejora de la calidad de la atención es uno de los grandes retos de los servicios sociales en general y de los centros residenciales en particular, pues es un instrumento eficaz para mejorar la calidad de vida de las personas residentes.

Señaló también el papel del grupo motor de Álava, que desde 2019 revisó la literatura internacional, validó teóricamente los indicadores preseleccionados y, en una fase de pilotaje, probó los indicadores que finalmente se adoptaron.

Este sistema de medición de la calidad de los cuidados no habría llegado a ser estadística oficial

Agradeció el apoyo de la consejera Melgosa, al asegurar que, sin ese empuje, este sistema de medición de la calidad de los cuidados no habría llegado a ser estadística oficial.

Se marcó, en definitiva, un hito y un camino a seguir.

Hobezain: la herramienta

La nueva herramienta recoge información de tres grandes ámbitos: las características de cada centro residencial, los datos vinculados a las trabajadoras y trabajadores, y el perfil y las necesidades de apoyo de las personas residentes.

Con esa información, el sistema devolverá indicadores comparables por Territorio Histórico y una foto propia para cada centro, que permitirá identificar fortalezas, áreas de mejora y la evolución año a año.

El #Gobierno Vasco ha querido transmitir un mensaje de tranquilidad y confianza respecto al uso de los datos. Aunque se trata de una encuesta #estadística oficial y la participación será obligatoria conforme a la Ley 10/2023, del #Plan Vasco de Estadística 2023-2026, toda la información estará protegida por el secreto estadístico y no podrá utilizarse para identificar a los centros residenciales.

Durante la jornada se insistió en que nadie podrá consultar ni comparar públicamente los datos aportados por un centro concreto. Cada residencia solo podrá acceder a su propia información y a indicadores agregados, con el fin de compararse con su entorno y orientar procesos internos de mejora.

Melgosa explicó que una buena política pública necesita datos, pero también una lectura responsable de esos datos. Añadió que con esta estadística se podrá hablar un mismo idioma, compartir una misma base de análisis y avanzar hacia un sistema residencial más transparente, más sólido y más centrado en el bienestar de las personas.

En cuanto al funcionamiento técnico, el equipo del Instituto Foral de Bienestar Social y el órgano estadístico del departamento explicaron el flujo de trabajo: preparación previa de los datos, carga de información a través de una aplicación web o Excel, validación de coherencia y, finalmente, la devolución de resultados agregados y de la foto propia de cada centro.

El objetivo último es contribuir a la mejora continua del sistema vasco de servicios sociales, facilitar el seguimiento de indicadores clave y permitir el análisis agregado de resultados.

Se pretende disponer de una base común, rigurosa y estable para mejorar la calidad de la atención y, con ello, la calidad de vida de las #personas mayores que viven en centros residenciales.

Melgosa cerró recordando que las residencias son hogar, son cuidados y son comunidad. Por ello, cualquier avance que ayude a mejorar la atención residencial también representa un avance en bienestar, en dignidad y en compromiso público.

Esta visión refuerza la idea de que la política de servicios sociales debe orientarse a resultados tangibles para las personas que viven en estas instalaciones, con datos que respalden decisiones y mejoras continuas.

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