Euskadi presenta Euskadi Eraldatuz 2030 para impulsar la economía productiva, la industria y la soberanía
El Gobierno Vasco detalla el Plan Euskadi Eraldatuz 2030, un marco de inversión público-privada para movilizar hasta 4.000 millones de euros y transformar la economía vasca mediante inversión en industria, infraestructuras y soberanía productiva.
En Euskadi, el Plan #Euskadi Eraldatuz 2030, presentado en octubre de 2025, se ha concebido para movilizar recursos y generar un impacto real y sostenido en el tejido productivo del país.
En sede parlamentaria, el consejero de Hacienda y Finanzas, Noe l d'Anjou, detallo la ejecución, el despliegue de instrumentos financieros y los avances logrados desde su presentación.
Este plan se apoya en la Alianza Financiera Vasca, que acaba de cumplir un año y que constituye el marco de colaboración público‑privada destinado a multiplicar la capacidad financiera de Euskadi.
Desde esta alianza se articula buena parte del impulso destinado a reforzar la competitividad y acompañar a las empresas en procesos de transformación.
El consejero recordó que la finalidad del plan es impulsar un modelo de crecimiento sólido, sostenible y alineado con los retos estratégicos de la próxima década.
En un contexto de transición energética, digitalización acelerada, reindustrialización y relevo generacional, actuar de forma aislada ya no es viable.
Euskadi cuenta con una base industrial fuerte, capacidades tecnológicas en expansión y un ecosistema de colaboración público‑privada que debe aprovecharse plenamente.
El núcleo del plan se estructura en tres ámbitos prioritarios de alto potencial transformador: la industria, pilar esencial de la #economía vasca; las #infraestructuras de futuro, especialmente energéticas y científico‑tecnológicas; y la soberanía productiva y alimentaria, clave para garantizar resiliencia en un entorno global incierto.
Estos ejes definen la orientación estratégica y la priorización de las inversiones.
El #Plan Euskadi Eraldatuz 2030 se integra plenamente en la Alianza Financiera Vasca, diseñada para movilizar hasta 4.000 millones de euros. El Gobierno Vasco ha comprometido 1.000 millones como inversión tractora destinada a atraer capital adicional. Su filosofía es clara: sumar recursos, multiplicar capacidades y acelerar procesos de transformación que requieren estabilidad financiera y visión a largo plazo.
La directora del Instituto Vasco de Finanzas, Amaia del Villar, ha explicado los instrumentos financieros ya activados o en fase de despliegue. El plan se articula en cuatro grandes vehículos: la financiación tradicional del IVF, reforzada con nuevas líneas orientadas a proyectos transformadores; Finkatuz, centrado en el arraigo de empresas tractoras; Indartuz, un nuevo instrumento destinado tanto a la inversión directa como a la inversión a través de fondos; y dos nuevos fondos de capital riesgo dirigidos a sectores emergentes y al impulso de nueva industria.
Entre las medidas destacadas se encuentran una línea de avales de 350 millones de euros para facilitar financiación a pymes, programas de deuda flexible para acompañar procesos de transformación sectorial, apoyo al escalado empresarial mediante vehículos especializados y una nueva línea de financiación adaptada a proyectos industriales de largo plazo.
La apuesta por infraestructuras avanzadas —tecnológicas
Asimismo, la apuesta por infraestructuras avanzadas —tecnológicas, digitales, energéticas y científico‑tecnológicas— busca reforzar la competitividad del tejido económico.
Del Villar ha detallado que la movilización pública se estructura en cuatro bloques principales: 150 millones para nuevas líneas de financiación del IVF; 350 millones para fortalecer Finkatuz; 400 millones para activar Indartuz; y 100 millones para los fondos de capital riesgo.
La movilización privada asociada permitirá multiplicar por tres estos recursos.
Desde que la Alianza Financiera Vasca se puso en marcha hace un año, ya se han movilizado cerca de 250 millones de euros, con más de 1.000 millones en inversiones privadas asociadas. Operaciones vinculadas a empresas tractoras y a fondos como Ekarpen o Talde II confirman la capacidad del modelo para atraer capital y generar impacto real.
El Gobierno ha destacado que la gobernanza del plan se apoya en una estructura sólida: el Consejo de Administración del IVF, un equipo operativo especializado, comités de seguimiento y asesoramiento estratégico, y un sistema de indicadores que permitirán medir el impacto de las inversiones, la movilización de capital y la calidad de la gobernanza.
Los informes de seguimiento se publicarán anualmente.
Los instrumentos previstos estarán plenamente operativos a lo largo de 2026, mientras que el despliegue de infraestructuras avanzadas se extenderá al ejercicio siguiente.
Las iniciativas vinculadas a la transición social —educación, cultura y sectores comunitarios— se activarán de forma progresiva.
El Gobierno ha concluido subrayando que Euskadi no puede permitirse ser espectadora en un contexto global de transformación acelerada. Con talento, industria y capacidad financiera, el país está preparado no solo para adaptarse al cambio, sino para liderarlo. El consejero afirmó que este es el momento de decidir si queremos seguir el ritmo o marcarlo; Euskadi ha decidido liderarlo.