El Gobierno Vasco ha cerrado una nueva emisión de #deuda pública por 500 millones de euros en bonos, dentro del marco del Plan #Euskadi Eraldatuz 2030.
La operación ha llegado con una demanda muy alta por parte de inversores institucionales, que ha superado los 2.100 millones, y se ha suscrito de manera amplia. En la práctica, eso significa que el mercado ha respondido con confianza a la solvencia y a la planificación financiera de Euskadi, permitiendo una colocación fluida y unas condiciones de financiación favorables.
En clave de costes, la emisión se ha cerrado con un diferencial frente al bono del Tesoro español de 4 puntos básicos, un margen razonablemente ajustado para una operación de este tamaño y con vencimiento a largo plazo.
Este nivel mantiene la línea de la operación anterior, realizada a principios de año para un bono a 10 años con etiqueta sostenible. Y sirve como señal de que, pese a la volatilidad reciente, la confianza en la capacidad de Euskadi para gestionar sus finanzas se mantiene. De cara al futuro, conviene recordar que en 2025 ese diferencial se situó en 7 puntos básicos, lo que ilustra la influencia de las condiciones del mercado y la percepción de sostenibilidad en cada emisión.
“La capacidad de mantener un margen estable en un entorno mucho más volátil es un indicio claro de la credibilidad del plan económico y de la solidez de la gestión de las finanzas públicas”, señaló el consejero de Hacienda y Finanzas, Noé l d’Anjou, en una valoración inicial de la operación.
Su mensaje subraya que la emisión refuerza la posición de Euskadi como emisor de referencia y que la elevada demanda demuestra el respaldo de los inversores a un modelo económico sólido y a una gestión fiscal rigurosa.
La distribución de la demanda muestra un componente internacional destacado: más del 70% de la colocación se ha dirigido a inversores internacionales ubicados en países como Alemania, Noruega, Países Bajos, Italia, Francia y Reino Unido, entre otros.
En el mercado estatal, aproximadamente el 35% de la demanda corresponde a inversores vascos, lo que refleja un equilibrio entre diversificación y base regional.
El bono tiene vencimiento a largo plazo, fijado en octubre de 2035, lo que facilita seguir configurando una estructura de deuda equilibrada y coherente con una estrategia prudente de gestión financiera.
Los bancos que actúan como coordinadores globales de la operación han sido Kutxabank y BBVA, con la participación de Caixabank, Deutsche Bank, ING, Banco Sabadell y Banco Santander.
Este grupo de entidades ha trabajado para asegurar una distribución amplia y eficiente en el entorno internacional.
La emisión coincide con un roadshow internacional llevado a cabo por una delegación del Departamento de Hacienda y Finanzas en Ámsterdam y Londres, donde se mantuvieron encuentros directos con inversores institucionales.
Esta iniciativa forma parte de la estrategia del Ejecutivo vasco de reforzar el diálogo permanente con los #mercados y consolidar la posición de Euskadi como emisor de referencia
Esta iniciativa forma parte de la estrategia del Ejecutivo vasco de reforzar el diálogo permanente con los mercados y consolidar la posición de Euskadi como emisor de referencia.
Durante esas presentaciones, se puso de manifiesto la fortaleza de la #economía vasca, con crecimiento sostenido y perspectivas estables, así como las oportunidades ligadas al Plan Euskadi Eraldatuz 2030, orientado a movilizar inversión público-privada y a apoyar proyectos transformadores.
El interés generado se ha mantenido alto y converge con la reciente emisión, cerrando así un ciclo positivo para la financiación de políticas públicas y proyectos estratégicos.
En conjunto, esta operación refuerza la capacidad del Gobierno Vasco para acceder a los mercados en condiciones competitivas, diversificar su base inversora y asegurar los recursos necesarios para el desarrollo económico y social de Euskadi, alineada con una política financiera basada en la responsabilidad, la eficiencia y la confianza.
Para los próximos años, se espera que estas emisiones se mantengan como herramienta clave para impulsar el crecimiento y la transformación de la región dentro del marco del Plan Euskadi Eraldatuz 2030.