Inauguración del ciclo 2030 BAI! en Euskadi: cine para la reflexión sobre derechos humanos y sostenibilidad
La apertura del ciclo 2030 BAI! en Euskadi reunió a autoridades y representantes culturales para presentar una propuesta cinematográfica centrada en derechos humanos, sostenibilidad y retos sociales, concebida como preludio de Bilbao BBK Live.
En Euskadi, el director de Innovación Social y Agenda 2030, Asier Aranbarri, participó esta tarde en la apertura del ciclo de cine 2030 BAI!, una propuesta cultural que funciona como preludio de #Bilbao #BBK Live.
A su lado estuvieron Nora Sarasola, directora de Obra Social de la Fundación Bancaria BBK; Paloma Orte, directora de Sostenibilidad de Las Tour; y José Luis Rebordinos, director del Festival Internacional de Cine de San Sebastián (Zinemaldia).
El ciclo, impulsado por Las Tour en colaboración con la Fundación Bancaria BBK, la Dirección de Innovación Social y Agenda 2030 del Gobierno Vasco y el Zinemaldia, propone una selección de películas que abordan los derechos humanos, la #sostenibilidad y los retos sociales contemporáneos, entendiendo el cine como una herramienta para la reflexión, el diálogo y la transformación social.
La inauguración incluyó un acto institucional previo a la proyección de Maspalomas, seguida de un coloquio con uno de sus directores y con su protagonista, José Ramón Soroiz, para profundizar en las claves y mensajes de la obra.
El encuentro ofreció a la audiencia espacio para cuestionar estereotipos y explorar soluciones desde la mirada de cineastas y activistas.
El programa aspira a consolidarse como una plataforma educativa y cultural que invite a la ciudadanía a dialogar sobre igualdad
Más allá de esta sesión, el programa aspira a consolidarse como una plataforma educativa y cultural que invite a la ciudadanía a dialogar sobre igualdad, inclusión y sostenibilidad, conectando experiencias locales con debates globales inspirados por la Agenda 2030 de Naciones Unidas.
Historicamente, Euskadi ha cultivado una relación estrecha entre #cultura y desarrollo social. En la última década, las instituciones públicas han reforzado políticas de apoyo a la cultura como motor de cohesión y educación cívica, y numerosos proyectos han buscado acercar el cine a escuelas, centros culturales y comunidades vulnerables.
La colaboración entre la administración vasca, BBK y entidades cinematográficas refuerza esa trayectoria, buscando convertir cada proyección en una oportunidad de aprendizaje y participación ciudadana.
Por su parte, Bilbao BBK Live, que comparte la ciudad con el Zinemaldia, se confirma como un ecosistema creativo que estimula la economía local, al tiempo que fomenta el debate público sobre temas de interés social.
Este tipo de iniciativas demuestra que el cine puede ser más que entretenimiento: puede funcionar como laboratorio de ideas y como catalizador de acciones colectivas para afrontar los grandes retos del siglo XXI.