Volvo lanza el EX60, un SUV mediano totalmente eléctrico que busca igualar precio y margen con el XC60 híbrido enchufable, mientras revisa su calendario de electrificación ante un entorno de aranceles potenciales.
Volvo presenta sus nuevas SUV eléctricas EX60 y EX30, con autonomía anunciada de hasta 810 km y capacidades de carga rápida que podrían transformar la experiencia de viaje en carretera, además de contexto histórico sobre la evolución de la marca en EVs.
Supuestamente, Volvo ha decidido modificar su estrategia y lanzar un nuevo modelo híbrido producido en Estados Unidos, en respuesta a las políticas arancelarias del expresidente Donald Trump, que afectaron la importación de vehículos extranjeros. La medida forma parte de una serie de movimientos de las automotrices para adaptarse a un entorno de comercio internacional incierto y proteger sus inversiones en el país.
Supuestamente, Volvo ha decidido discontinuar la producción de su icónico wagon V90 Cross Country, marcando el fin de una era para los amantes de los vehículos familiares de lujo. Esta decisión, presuntamente motivada por cambios en la estrategia global de la marca, refleja una tendencia más amplia en el mercado automotriz hacia SUVs y sedanes. Con un precio inicial en EE.UU. de aproximadamente 63,000 euros, el modelo ha sido un símbolo de innovación en vehículos elevados desde su lanzamiento en 2017. La noticia ha generado reacciones entre los entusiastas y expertos, quienes consideran que este movimiento responde a la evolución natural del mercado y a la necesidad de adaptarse a las nuevas demandas de los consumidores.
Supuestamente, Volvo ha revisado sus planes de transición a vehículos eléctricos y ha solicitado la reducción de aranceles en EE.UU., en medio de amenazas de aumento por parte de Trump, lo que podría afectar su presencia en el mercado estadounidense.
La marca sueca habría modificado sus planes para la transición a vehículos eléctricos, siguiendo la tendencia de otras automotrices que también han revisado sus metas. La decisión genera dudas sobre el futuro de sus modelos híbridos y eléctricos, y afecta a los consumidores interesados en la innovación sostenible.