Slate Auto, respaldada por Jeff Bezos, presenta una pickup eléctrica de 27.000 dólares y un centro nacional de personalización

Slate Auto, apoyada por Jeff Bezos, anuncia una pickup eléctrica muy austera con precio de 27.000 dólares y un hub de personalización nacional en Kentucky. Un movimiento para abaratar la movilidad eléctrica y crear empleo, con incentivos estatales y apoyo local.

Un nuevo fabricante de coches eléctricos, respaldado por el enorme peso de Jeff Bezos, quiere cambiar las reglas del juego en el segmento de precio medio.

Slate Auto ha revelado su primer modelo: una pickup eléctrica muy básica y enfocada a lo esencial, para que el precio no se vaya por las nubes. El objetivo oficial es venderla por 27.000 dólares, o unos 20.000 dólares si se aplican los incentivos federales; una cifra que, en teoría, podría acercar la movilidad eléctrica a familias que antes no podían permitírselo.

La empresa, con una planta en Indiana y planes de expansión en Kentucky, espera empezar a producir y vender estas camionetas en 2026. Aunque el coche llega sin lujos, la idea es que los clientes vayan añadiendo accesorios y personalización según sus gustos y necesidades, sin pagos que desajusten el presupuesto inicial.

En palabras de los responsables, el vehículo se fabrica “despojado de todo lo no esencial” para que cada usuario pueda decidir qué quiere añadirle, sin que el producto final se convierta en un lujo caro.

Un aspecto curioso del proyecto es su centro de personalización nacional, que #Slate Auto quiere ubicar en Louisville, Kentucky. Allí no solo se montarán las camionetas; también se trabajará la envoltura vinílica que da el color y el acabado a la carrocería. En lugar de pintura tradicional en fábrica, el plan es envolver cada coche con una lámina vinílica de más de 100 colores y acabados distintos. Este enfoque permite cambios de estilo más rápidos y, en teoría, menos costos de producción.

El proyecto recibió apoyo público: el comité de desarrollo económico de #Kentucky aprobó incentivos estatales por 1 millón de dólares a lo largo de diez años, y la administración de Louisville también manifestó su colaboración.

Slate Auto prevé crear 51 empleos en la región

En total, Slate Auto prevé crear 51 empleos en la región, con un salario base por hora de unos 39 dólares y un salario mínimo complementario que eleva la compensación total a 12,51 dólares por hora.

Estas cifras muestran una apuesta por trabajos bien remunerados y por un crecimiento que, según las autoridades, podría dinamizar la economía local.

Para entender la magnitud de la jugada hay que situarla en la historia reciente de los coches eléctricos en Estados Unidos. En la última década, varios gobiernos y empresas han intentado democratizar la movilidad eléctrica, reduciendo costos de fabricación, aumentando la competencia y alentando la adopción a través de incentivos.

Elon Musk y otras firmas han liderado la carrera hacia baterías más baratas y plataformas comunes; ahora Slate Auto quiere sumar una propuesta distinta: un vehículo utilitario asequible, con un ecosistema de personalización que podría atraer a quienes buscan un coche práctico sin pagar por extras innecesarios.

Si el experimento funciona, podría abrir un canal de venta más amplio para EVs de precio medio, apoyado por inversión privada y por incentivos públicos que buscan situar a Kentucky como un polo de innovación en automoción.

Queda por ver si el mercado responderá con reservas, como ha ocurrido en otros proyectos de la industria, y si la promesa de una “experiencia de personalización” realmente se traduce en un ahorro real para las familias, o si terminará en un producto con menos margen que el esperado.

En cualquier caso, la noticia suma un capítulo más a la historia de cómo la movilidad eléctrica intenta entrar en hogares más comunes, no solo en las grandes ciudades o en segmentos premium.

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