Europa toma la delantera en ventas de coches eléctricos en 2025, mientras Estados Unidos cede terreno
Análisis de cómo la Unión Europea superó a Estados Unidos en ventas de vehículos eléctricos en 2025, con datos sobre incentivos, infraestructura de carga y precios convertidos a euros.
En 2025, las ventas de coches eléctricos en #Estados Unidos registraron un descenso de aproximadamente 2% respecto a 2024, mientras que en #Europa la demanda se aceleró y la cuota de mercado de los vehículos sin motor de combustión creció de forma notable.
Los indicadores de la industria apuntan a un cambio de escenario: la Unión Europea habría logrado, por primera vez, superar el volumen de ventas de vehículos de gasolina.
En diciembre de 2025, los eléctricos y los híbridos enchufables habrían capturado una cuota de mercado cercana al 23% dentro del conjunto automotriz europeo, en contraste con una cuota menor en Estados Unidos.
Este giro se apoya en una combinación de factores que han favorecido a Europa, desde la madurez de su red de cargadores hasta la oferta de modelos y los precios de venta.
En el panorama europeo, la demanda por vehículos alimentados por electricidad creció de forma sostenida gracias a la expansión de la infraestructura de carga, a la disponibilidad de una mayor variedad de modelos y a políticas que han incentivado la sustitución de motores de combustión.
Se estima que la adopción de coches eléctricos en la región ha ido cobrando impulso a lo largo de la década previa, con mejoras continuas en autonomía y tiempos de recarga que han reducido la ansiedad de autonomía para los conductores.
Supuestamente, estas condiciones favorables han contribuido a que las ventas de EVs y de híbridos enchufables ganaran terreno frente a los vehículos de combustión interna.
En Estados Unidos, la coyuntura fue diferente. Supuestamente varios factores convergieron para arrastrar la demanda de EVs, entre ellos una reducción notable de los estímulos vinculados a la compra de vehículos eléctricos.
En particular, la eliminación del crédito fiscal federal para EVs el 30 de septiembre de 2025 habría elevado el costo para el consumidor y habría limitado la amplitud de los descuentos promocionales que solían acompañar a los nuevos modelos.
Este cambio supuestamente dejó a algunos compradores sin el impulso económico necesario para elegir un coche eléctrico frente a un coche de combustión.
Para ponerlo en números que ayuden a entender el marco económico, conviene convertir ciertos importes a euros. El crédito fiscal máximo para EVs, que hasta entonces podía alcanzar hasta 7500 dólares, se traduciría aproximadamente en 6900 euros, usando una equivalencia cercana de 1 dólar por 0,92 euro.
En cuanto a los precios de referencia, el rango de entrada de un coche eléctrico nuevo en EE. UU. que antes rondaba los 40.000 dólares equivaldría, al tipo de cambio utilizado, a alrededor de 36.800 euros. Este umbral de precios, que en EE. UU. solía facilitar la decisión de compra gracias a incentivos, se situaría de forma más restrictiva en un contexto europeo, donde los costes pueden variar según impuestos y políticas locales.
La combinación de estos factores se ve reflejada en la oferta de modelos populares. En la región europea, vehículos como el Model Y, Model 3, y otros representantes de fabricantes tanto tradicionales como emergentes han reforzado la presencia de EVs.
En Estados Unidos
En Estados Unidos, a la vez, la disponibilidad de opciones con precios cercanos a ese umbral de 36.800 euros (sin contar incentivos) se ha visto afectada por la retirada de apoyos y por la evolución de la red de cargadores públicos. Aun así, la industria señala que la tecnología y la infraestructura siguen avanzando; el coste de propiedad de los EVs y la eficiencia de recarga en casa continúan siendo factores decisivos para la adopción a largo plazo.
En retrospectiva, la historia de 2025 dibuja un duelo entre dos arsenales estratégicos. Por un lado, Europa parece haber consolidado un ecosistema de movilidad eléctrica más robusto y accesible, con incentivos continuos y una red de recarga más madura que reduce la ansiedad de autonomía.
Por otro, Estados Unidos ha atravesado una reconfiguración de políticas que afectó la demanda a corto plazo, aunque sigue contando con una base de clientes fieles y con un parque de modelos aún prometedor.
El horizonte para 2026 sugiere estabilidad en la demanda europea y una necesaria reactivación en EE. UU. que podría depender de nuevas políticas, precios más competitivos y mejoras continuas en la experiencia de recarga. Supuestamente, a medida que el costo de la electricidad se estabilice y la infraestructura crezca, las diferencias entre ambos continentes podrían reducirse, manteniendo a la movilidad eléctrica como una tendencia estructural en el transporte moderno.