Mint se apaga: así quedaron los usuarios y qué opciones existen ahora
Mint, la popular app de presupuestos, fue cerrada por Intuit en 2024. Este artículo explica qué pasó, a dónde migraron sus usuarios y qué alternativas existen hoy, gratuitas y de pago, para gestionar el dinero.
En Estados Unidos,
Mint fue una de las apps de presupuesto más usadas en Estados Unidos durante años, con un récord de cerca de 20 millones de usuarios en su pico en 2016.
La gente la elegía porque podía ver todo su dinero en un solo lugar, sin tener que hacer hojas de cálculo. #Mint hacía varias cosas a la vez: seguía tus gastos, te ayudaba a hacer presupuestos, vigilaba tus facturas y hasta traía un puntaje de crédito, todo de forma automática y sin coste para el usuario.
En 2006 Mint llegó al mercado y, a medida que fue ganando popularidad, en 2007 ya era una opción habitual para muchos hogares. En 2009 Intuit, una gran empresa de software financiero, compró Mint y su presencia creció porque ofrecía algo nuevo: una vista consolidada de las finanzas y automatización sin que el usuario gastara dinero.
Pero el rumbo cambió cuando #Intuit decidió reorientar su cartera de productos. A finales de 2023 la empresa anunció que Mint se cerraba y que los esfuerzos se centrarían en Credit Karma, la plataforma centrada en monitorizar crédito y recomendar productos.
El 23 de marzo de 2024 Mint dejó de funcionar para los usuarios.
Los millones de personas que dependían de Mint se quedaron sin su herramienta y empezaron a buscar sustitutos. Intuit dijo que los usuarios debían migrar a Credit Karma, pero para muchos lo esencial era la gestión del presupuesto; Credit Karma, aunque útil para el control de crédito y la monitorización de cuentas, no ofrecía exactamente la misma experiencia que Mint en su conjunto.
¿Dónde fueron los usuarios? No hubo un reemplazo único y perfecto. La migración se dio en varias direcciones:
1) Reemplazos de pago: Monarch Money, Quicken Simplifi, Origin, YNAB y Copilot Money. Estas apps buscaban emular la experiencia de Mint, pero normalmente requieren una suscripción anual que suele estar alrededor de los 99 dólares. Había diferencias: algunas eran más pulidas, otras exigían cambiar hábitos para sacarles el máximo partido.
2) Apps gratuitas de seguimiento: Rocket Money y Empower. Permiten vincular cuentas y ver movimientos, pero tienden a centrarse más en el rastreo que en una planificación presupuestaria completa. Sus versiones gratuitas cubren lo básico; para funciones avanzadas hay que pagar.
3) Herramientas simples o nicho: Goodbudget y PocketGuard. Suelen ser menos automáticas y muy adecuadas para estilos de presupuestación específicos. También hay versiones gratuitas y de pago.
4) Hojas de cálculo y métodos manuales: ante preocupaciones de privacidad o cansancio con las suscripciones, algunos usuarios volvieron a las hojas de cálculo o a métodos en papel.
Aunque requieren más trabajo, permiten mayor control de los datos.
¿Por qué no hay un reemplazo directo de Mint
¿Por qué no hay un reemplazo directo de Mint? Mint se destacaba por combinar varias herramientas en una sola plataforma gratuita: seguimiento de gastos, presupuesto, metas, facturas y puntaje de crédito.
Las apps modernas tienden a especializarse en una o dos cosas. Monarch se orienta al presupuesto del hogar y la planificación; Rocket Money al rastreo de suscripciones y facturas; #Credit Karma al monitoreo de crédito y recomendaciones de productos.
Eso hace que no exista una app única que haga todo como Mint hacía.
Ventajas y desventajas de las alternativas actuales: las apps más nuevas suelen ofrecer herramientas de presupuesto más avanzadas y interfaces más limpias; a la vez, pueden implicar suscripciones que encarecen el coste anual.
Las opciones gratuitas evitan costes pero comercializan datos o muestran publicidad. La decisión depende de lo que necesites exactamente: si quieres controlar gastos y cuentas de forma global, quizá convenga una solución de pago; si solo quieres vigilar movimientos o el puntaje de crédito, puede bastarte una opción gratuita.
Al elegir la siguiente herramienta, conviene valorar estas preguntas: ¿qué funciones uso a diario? ¿qué tanto valoro la privacidad de mis datos? ¿prefiero una solución todo en uno o una opción más segmentada? ¿me sirve una versión gratuita o necesito la tranquilidad de un plan de pago? Hoy existen más opciones que Mint y cada una responde a gustos y ritmos distintos.
En definitiva, no se trata de encontrar la “perfecta”, sino la que mejor se adapta a tu forma de gestionar el dinero.