La última moneda de un centavo se produce tras más de 200 años de historia en EE.UU.
Economía Economía 16 November, 2025

La última moneda de un centavo se produce tras más de 200 años de historia en EE.UU.

La Casa de la Moneda de Estados Unidos ha dejado de producir la célebre moneda de un centavo, poniendo fin a una tradición que comenzó en 1793, tras más de dos siglos en circulación y producción. Este cambio podría marcar el inicio de una era donde las expresiones idiomáticas relacionadas con los centavos se vuelvan obsoletas y las monedas físicas dejen de ser parte de la vida cotidiana.

En Estados Unidos,

La #Casa de la Moneda de Estados Unidos ha dejado oficialmente de producir la emblemática moneda de un centavo, conocida popularmente como el 'penny'.

La última pieza fue acuñada en las instalaciones de Filadelfia, cerrando un capítulo que se remonta a 1793, año en que se inició la producción de monedas en el país.

Desde entonces, la moneda de un centavo ha estado presente en innumerables transacciones, símbolos culturales y expresiones idiomáticas.

Supuestamente, esta decisión fue motivada por consideraciones económicas y logísticas. Según informes no confirmados, cada penny cuesta aproximadamente 3,39 euros (equivalente a 3,69 centavos de dólar) producir, lo que genera una pérdida para el gobierno federal.

La producción de monedas de menor valor, como el centavo, se ha vuelto cada vez más costosa en relación con su valor nominal. Esto ha llevado a que algunos expertos sugieran que la eliminación de esta moneda podría representar un ahorro significativo a largo plazo.

Históricamente, el centavo ha sido mucho más que una simple unidad monetaria. En la cultura popular, ha dado lugar a innumerables dichos y expresiones como 'vale cada centavo' o 'ser tacaño con los centavos'. Sin embargo, con la desaparición física de la moneda, se plantea la posibilidad de que estas frases pierdan su relevancia o se vuelvan arcaicas en las próximas décadas.

A pesar de que aún circulan aproximadamente 300 mil millones de estos centavos en el país, la realidad es que cada vez menos personas utilizan efectivo en sus transacciones diarias.

Lo que podría explicar en parte el declive en la circulación de monedas físicas

El auge de las formas de pago digitales y las tarjetas de crédito han acelerado esta tendencia. Según un estudio de la Universidad de Michigan, más del 50% de los estadounidenses de bajos y medianos ingresos ya prefieren métodos digitales, lo que podría explicar en parte el declive en la circulación de monedas físicas.

Presuntamente, la eliminación del penny también tiene implicaciones culturales. Algunas expresiones tradicionales relacionadas con los centavos, como 'un centavo por tus pensamientos' o 'vale cada centavo', podrían quedar en desuso.

Sin embargo, expertos en lingüística advierten que muchas frases idiomáticas tienen una longevidad que trasciende la existencia física del objeto o moneda que las originó.

Por ejemplo, expresiones como 'costar un ojo de la cara' o 'valer su peso en oro' siguen vigentes pese a que los objetos que las inspiran no tienen un valor literal actual.

Desde un punto de vista histórico, el centavo ha sido símbolo de #economía doméstica y cultura popular en Estados Unidos. La famosa frase 'un centavo ahorrado, un centavo ganado' refleja una mentalidad de ahorro que aún perdura en la mentalidad americana. Sin embargo, con la desaparición de la moneda física, las nuevas generaciones podrían no familiarizarse con el concepto, lo que lleva a cuestionar si las expresiones relacionadas también se extinguirán o si se adaptarán a un nuevo contexto digital.

En conclusión, la decisión de dejar de acuñar el penny marca un hito en la #historia monetaria estadounidense. Aunque en circulación aún existen billones de estos pequeños centavos, su producción ha llegado a su fin tras más de 200 años. La transición hacia una economía sin monedas físicas de bajo valor plantea desafíos culturales y lingüísticos, pero también una oportunidad para reflexionar sobre cómo el #lenguaje y las tradiciones se adaptan a los cambios tecnológicos y económicos.

Es probable que, en las próximas décadas, las expresiones relacionadas con los centavos se conviertan en relictos del pasado, manteniendo solo su memoria en la historia y en el idioma.

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