La deuda de tarjetas también alcanza a quienes ganan más, revela encuesta
Economía Economía 13 January, 2026

La deuda de tarjetas también alcanza a quienes ganan más, revela encuesta

Un informe muestra que nóticamente los altos ingresos no inmunizan contra la deuda de tarjetas y ofrece estrategias para salir del endeudamiento, con cifras convertidas a euros.

La #deuda de las tarjetas de #crédito no respeta las fronteras entre ingresos altos y bajos.

Supuestamente, una encuesta de LendingTree señala que alrededor del 40% de los consumidores con deudas de tarjetas han mentido alguna vez sobre el monto adeudado, y entre quienes ganan más de 100.000 dólares anuales esa proporción alcanza la mitad. Este hallazgo sugiere que la vergüenza ligada al uso del crédito puede atravesar clases sociales, desmentiendo la idea de que el endeudamiento con tarjetas es un problema exclusivo de hogares con menos recursos.

La noticia llega en un contexto en el que, según ese estudio, el endeudamiento con #tarjetas de crédito es una preocupación real incluso para quienes tienen ingresos elevados.

A modo de referencia, LendingTree indica que el saldo total de tarjetas de crédito en Estados Unidos se sitúa en aproximadamente 1,2 billones de dólares.

En euros, eso equivale a unos 1,10 billones, bajo una tasa de conversión cercana a 0,92 EUR por 1 USD. Además, el informe señala que cerca del 46% de los titulares de tarjetas llevó un saldo durante al menos un mes en el año previo, y el saldo promedio de deuda por titular oscila alrededor de los 7.260 euros tras convertir las cifras.

Los datos cobran especial relevancia cuando se observa que entre quienes perciben ingresos de seis cifras, la proporción de deudores que cargan con deuda de tarjetas es notablemente mayor que en otros tramos.

“La idea de que ganar mucho equivale a una buena gestión del dinero no siempre cuadra con la realidad de las tarjetas de crédito”, comenta Matt Schulz, analista principal de finanzas al consumidor en LendingTree.

El propio informe subraya que la riqueza no garantiza un historial impecable con los plásticos: el manejo de las tarjetas puede verse afectado por hábitos de gasto, emergencias no planificadas y cambios en las tasas de interés.

En un giro político que añade incertidumbre al panorama, el expresidente y ahora crítico de las políticas de crédito, Donald Trump, señaló que las compañías de tarjetas de crédito podrían incurrir en violaciones legales si no cumplen con un tope temporal del 10% en las tasas de interés para fines de enero.

Es decir, supuestamente, la imposición de esa limitación estaría condicionada a la aprobación o al cumplimiento de la normativa al 20 de enero, según lo que él ha declarado.

Este anuncio llega en un momento en el que las tasas de interés de referencia para tarjetas suelen situarse por encima del promedio, con la tasa media rondando niveles cercanos al 20%, según otros indicadores del sector.

A pesar de las tensiones entre ingresos y deudas

A pesar de las tensiones entre ingresos y deudas, existen pautas claras para salir adelante.

• Pagar más del mínimo: si se está decidido a reducir el saldo, conviene aumentar el pago mensual por encima de la cantidad obligatoria. En muchos casos, el mínimo cubre intereses y apenas una pequeña parte del principal. Expertos recomiendan destinar una cuota equivalente al menos al 5% del ingreso bruto o incluso pagar el doble del mínimo durante el primer mes y mantener esa cifra constante a medida que baja la deuda.

• Dividir y conquistar: si hay varias tarjetas, conviene concentrar esfuerzos en una sola, idealmente la de mayor interés o la de menor balance para lograr una victoria psicológica rápida.

• Buscar cero APR temporal: existen tarjetas que no generan intereses por un periodo de 15 a 21 meses. Si se aprovecha adecuadamente, pueden aminorar la carga de intereses, pero hay que actuar con precaución: al terminar el periodo promocional, el interés suele reanudarse sobre el saldo restante.

• Llamar a la entidad emisora: en algunos casos, el costo puede reducirse si el titular negocia una rebaja de la tasa. Si no hay acuerdo, puede recurrirse a servicios de asesoría crediticia que intervienen ante los proveedores para lograr reducciones de intereses.

La situación descrita no es exclusiva de períodos de bonanza o de recesión severa; forma parte de ciclos que han marcado la historia reciente de la deuda de consumo.

Históricamente, la deuda de tarjetas ha mostrado altibajos ligados a cambios en el gasto de los hogares y a la evolución de las tasas de interés, lo que refuerza la necesidad de estrategias de gestión del crédito.

En última instancia, el informe subraya un punto clave: la deuda de tarjetas de crédito puede afectar a cualquier persona, independientemente de su nivel de ingresos.

Por ello, la educación financiera y la toma de decisiones informadas son herramientas fundamentales para evitar que el endeudamiento se convierta en una carga que comprometa el bienestar económico a largo plazo.

Si bien el escenario político puede influir en el costo real del crédito, las acciones responsables y planificadas siguen siendo el camino más sólido para salir de la deuda y ganar mayor control sobre las finanzas personales.

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