La moda crujiente de Krispy Kreme se desata en redes: por qué todos quieren probar ese truco
Economía Dulces 17 June, 2026

La moda crujiente de Krispy Kreme se desata en redes: por qué todos quieren probar ese truco

Un truco para convertir las donas Krispy Kreme en una experiencia crujiente al freírlas ligeramente; origen, viralidad y lo que dice sobre el consumo actual.

En Estados Unidos,

En redes se ha puesto de moda un truco sencillo para las donas Krispy Kreme: dorarlas un poco para que la capa exterior quede crujiente, y así cambiar la experiencia al morder.

Todo comenzó cuando una creadora de TikTok con base en Nueva York, llamada kellyycha, grabó un video mostrando cómo freír una dona glaseada para lograr ese borde crujiente que muchos asocian con un toque de caramelo tostado.

El clip se volvió #viral en pocos días y, entre risas y comentarios, ya son millones las personas que lo han visto y han decidido probarlo. La historia se ha ampliado cuando otros usuarios aportan variantes: freír, calentar en sartén con una pequeña cantidad de mantequilla, o incluso dar una pasada rápida en el microondas y luego terminar de dorar.

Además, se ha difundido un clip de la serie Seinfeld en el que alguien pregunta si la dona queda crujiente, lo que muchos han interpretado como una señal de que la idea funciona.

Krispy Kreme ha respondido con tono lúdico: la marca publicó un tutorial propio para mostrar enfoques posibles en casa y dejó claro que la gente está probando con distintas técnicas sin perder la esencia de su producto estrella, el Original Glazed, que ha sido pilar de la firma desde su fundación.

Este fenómeno no nace de la nada: forma parte de una tradición de curiosidad culinaria y de la #cultura de la comida rápida, donde consumidores buscan experiencias nuevas con productos conocidos y las redes hacen de la experimentación una experiencia compartida.

Krispy Kreme nació en 1937 en Carolina del Norte

Para entender mejor el contexto, conviene mirar antecedentes. #Krispy Kreme nació en 1937 en Carolina del Norte, cuando un panadero llamado Vernon Rudolph decidió vender sus donas recién hechas a la salida de su tienda.

Su crecimiento se apoyó en la consigna de entregar donas calientes y en la consistencia del glaseado original que todos reconocemos. Con el tiempo, la marca se convirtió en un símbolo de la cultura del consumo rápido de Estados Unidos y, a partir de las últimas décadas, en un referente internacional.

En #España y en otros países, la llegada de estas cadenas ha traído el hábito de ver las donas como una experiencia compartida: recetas, trucos caseros y tutoriales se difunden en lo que llama la atención de la gente joven y de quienes buscan ideas para hacer más con su día a día.

Este tipo de #tendencias tienen un valor práctico para el consumidor: si ya has adquirido una dona Krispy Kreme, experimentar en casa puede añadir una nota distinta sin necesidad de comprar más, pero hay que tener cuidado con el aceite, la temperatura y el tiempo de cocción para evitar que el exterior se queme o que el interior quede seco.

Benéfica o no la idea, la realidad es que estas modas reflejan una economía de consumo donde la gente quiere rapidez. Las marcas se suman para no quedar fuera. En definitiva, la moda crujiente de Krispy Kreme es un fenómeno de internet que, como muchas otras, vive de la novedad, la difusión y la participación de millones de usuarios.

Si te parece interesante, prueba con moderación: quizá puedas redescubrir una dona que ya conocías con un toque nuevo, o quizá simplemente disfrutes ver cómo la gente comparte resultados y fallos de una idea que nació en la pantalla de un teléfono y que, por un rato, combina gastronomía con cultura digital.

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