California plantea un impuesto único a multimillonarios para financiar salud y educación
Una propuesta propone un impuesto único del 5% sobre el patrimonio neto de al menos 1.000 millones de dólares para financiar servicios de salud, educación y alimentación en California; podría llegar a la boleta de noviembre y genera fuerte debate político.
California se acerca a una decisión decisiva sobre un impuesto único a la élite de la riqueza con el fin de sostener servicios públicos básicos.
La #California #Billionaire Tax Act ha tomado camino hacia la boleta de noviembre, impulsada por un sindicato clave del sector #salud y respaldada por figuras políticas que ven en esta herramienta una vía para fortalecer el sistema sanitario ante recortes presupuestarios federales.
La propuesta propone un impuesto del 5% sobre un patrimonio neto de al menos 1.000 millones de dólares (aproximadamente €920 millones), aplicado de forma única, y destinada a financiar gasto público crítico. Supuestamente, si se aplica a unas 200 personas, el ingreso podría situarse alrededor de los €9.2 mil millones en total, escenario que en la práctica dependerá de múltiples variables como cambios en fortunas y respuestas de los contribuyentes.\n\nEn cuanto a la mecánica, la iniciativa especifica que el impuesto sería unilateral y de carácter extraordinario. Por cada multimillonario afectado, la carga asciende a aproximadamente €46 millones (al convertir 5% de un patrimonio de ~€920 millones). Los proponentes sostienen que esta recaudación podría canalizarse a un Fondo de Salud específico, con un porcentaje dedicado a #educación y asistencia alimentaria.
En concreto, se prevé que un 90% de los ingresos se destine al denominado Fondo de Salud Billionaire Tax y un 10% a un Fondo de Educación y Ayuda Alimentaria.
Estas proporciones, según el expediente de la iniciativa, buscan apuntalar la atención médica y la prevención, así como sostener programas de apoyo a la alimentación y a la educación básica.\n\nEl calendario propuesto señala que el cobro sería efectivo en 2027, con la posibilidad de diferir pagos en cinco años mediante un esquema de mayor costo total para quienes opten por aplazar.
Las estimaciones de recaudación varían entre expertos; según la Oficina Analítica Legislativa (LAO), el resultado “probablemente” sea multibilonario en dólares, pero es difícil fijar una cifra exacta, dado que la conducta de fortunas ultra altas podría cambiar para reducir el pago efectivo.
En cualquier caso, los impulsores señalan que la recaudación podría superar decenas de miles de millones de euros si se implementa en su totalidad.\n\nEn reacción, la propuesta ha generado un debate intenso entre partidos y gobiernos locales. Presuntamente, el gobernador Gavin Newsom se ha mostrado en contra de la medida, argumentando efectos adversos para la economía estatal y posibles efectos de desincentivo para la inversión.
Al mismo tiempo, figuras políticas como Bernie Sanders apoyaron la iniciativa en su lanzamiento en Los Ángeles, enfatizando la necesidad de redistribuir la riqueza para financiar servicios públicos.
Un aumento temporal de impuestos a las ventas para compensar posibles recortes en fondos de salud pública si la propuesta avanza sin cambios
También se anticipa que representantes como Kevin Kiley presenten objeciones a la propuesta en el Congreso estatal.\n\nEl interés público también ha causado que algunas grandes ciudades analicen medidas complementarias. Por ejemplo, Los Ángeles County ha considerado, supuestamente, un aumento temporal de impuestos a las ventas para compensar posibles recortes en fondos de salud pública si la propuesta avanza sin cambios.
En junio, los votantes del condado podrían pronunciarse sobre esa opción, lo que añadiría una capa adicional de discusión al tema.\n\nA título histórico, California ha debatido durante años la posibilidad de gravar fortunas significativas como herramienta de política fiscal para sostener servicios públicos ante limitaciones de financiamiento federal y estatal.
Si bien la propuesta no ha sido aprobada ni implementada hasta ahora, su presencia en la boleta electoral reaviva un debate de gran escala sobre equidad y sostenibilidad de los sistemas de salud y educación.
A nivel internacional, la idea de gravar la riqueza no es nueva y ha sido objeto de discusión en distintos países, con resultados variables y contextos fiscales muy distintos.\n\nAdemás, varios rumores y análisis señalan que algunos de los nombres más visibles en la escena tecnológica y cultural podrían haber cambiado su residencia fiscal o su relación con California, ante la posibilidad de un nuevo impuesto; sin embargo, muchos de estos señalamientos son objeto de debate periodístico y no siempre presentan una realidad definitiva.
Entre la conversación pública, supuestamente algunos magnates han optado por aclarar que se mantendrán en el estado por diversos motivos personales y estratégicos, lo que añade complejidad al cuadro político y económico.\n\nEn resumen, la California Billionaire Tax Act propone un impuesto extraordinario dirigido a una minoría extremadamente rica para financiar servicios que requieren recursos sólidos ante presiones presupuestarias.
Si llega a la boleta y si obtiene apoyo suficiente, podría reconfigurar la forma en que California financia salud, educación y asistencia alimentaria, aunque las dudas sobre su implementación, efectos en la inversión y respuestas de los contribuyentes siguen presentes en el debate público.
El proceso de firmas y la movilización de apoyos, que según los impulsores podría requerir decenas de miles de rúbricas, será crucial para determinar si esta propuesta se convierte, al fin, en norma legal o se queda en la etapa de propuesta.