Tesla encabeza el ranking de coches más estadounidenses según Cars.com

Un análisis de Cars.com ubica a Tesla a la cabeza del listado de coches con mayor componentes fabricados en Estados Unidos, destacando modelos ensamblados en plantas locales y una presencia constante de otras marcas destacadas.

Un análisis de Cars.com revela cuál de los vehículos disponibles en Estados Unidos está hecho con mayor proporción de componentes fabricados en el país. La conclusión principal es que #Tesla domina el ranking de los coches más estadounidenses, con el Model 3 liderando el listado y manteniéndose en el primer puesto durante varios años.

En segundo lugar figuran los modelos de Tesla Y, S y X, todos ensamblados en la planta de Fremont, California. Completa el top 5 el Jeep Gladiator, producido en Toledo, Ohio, seguido por el Kia EV6, ensamblado en West Point, Georgia. Más abajo se ubican tres modelos de Honda: Ridgeline, Odyssey y Passport, todos fabricados en Lincoln, Alabama, y cerrando la lista, el Volkswagen ID.4, ensamblado en Chattanooga, Tennessee.

El índice de Cars.com se elabora a partir de cinco criterios claros: el lugar de ensamblaje, el contenido de piezas, el origen del motor, el origen de la transmisión y la participación de la fuerza laboral estadounidense en la manufactura.

Este enfoque busca medir no solo dónde se arma un vehículo, sino cuánta contribución nacional hay en su cadena de suministro. Según el propio estudio, el Model 3 de Tesla ha ocupado el primer puesto durante cuatro años consecutivos, lo que refuerza la idea de que una estrategia de producción con fuerte base local puede coincidir con la demanda de clientes que valoran “hecho en Estados Unidos” (con una relación simbiótica entre política industrial y mercado).

A continuación, la lista de los 10 coches más estadounidenses, según Cars.com, con detalles sobre ensamblaje y contexto relevante:

- Tesla Model 3: ensamblado en Fremont, California. Precio de salida en EE. UU. alrededor de 40 000 USD, lo que equivale aproximadamente a 36 800 EUR.

- Tesla Model Y: ensamblado en Fremont, California. Precio de salida en EE. UU. alrededor de 50 000 USD, aproximadamente 46 000 EUR.

- Tesla Model S: ensamblado en Fremont, California. (Sin precio específico en el texto original; se mantiene la referencia al rango premium típico de la marca).

- Tesla Model X: ensamblado en Fremont, California. (Sin precio específico en el texto original; se mantiene la referencia al rango premium típico de la marca).

- Jeep Gladiator: ensamblado en Toledo, Ohio.

- Kia EV6: ensamblado en West Point, Georgia.

- Honda Ridgeline: ensamblado en Lincoln, Alabama.

- Honda Odyssey: ensamblado en Lincoln, Alabama.

- Honda Passport: ensamblado en Lincoln, Alabama.

- Volkswagen ID.4: ensamblado en Chattanooga, Tennessee.

Presuntamente, la clasificación podría variar si cambian los criterios de evaluación o si las cadenas de suministro se ven afectadas por factores externos, como tensiones comerciales o cambios en los costos de materiales.

En la que la presencia de fabricantes como Tesla ha aumentado su peso relativo frente a fabricantes tradicionalmente más dependientes de componentes importados

A nivel histórico, este tipo de índices ha evolucionado a lo largo de la década anterior, en la que la presencia de fabricantes como Tesla ha aumentado su peso relativo frente a fabricantes tradicionalmente más dependientes de componentes importados.

Datos históricos relevantes: la idea de medir “cuánto de estadounidense” tiene raíces recientes en la industria, pero la relevancia del análisis se ha intensificado a medida que la fabricación localizada se convirtió en un tema estratégico para la competitividad.

En particular, Tesla ha conseguido posicionarse como referente de la manufactura estadounidense, especialmente en el sector de vehículos eléctricos, mientras que otras marcas siguen consolidando plantas en distintos estados para reducir costos logísticos y responder a políticas de incentivos regionales.

Este marco sugiere que el concepto de coches “made in USA” no es estático, sino que evoluciona con la capacidad de las empresas para adaptar sus cadenas de valor a criterios de ensamblaje, proveedores y empleo local.

En resumen, el estudio subraya una tendencia clara: la mezcla de producción y suministro local puede reforzar, en determinadas condiciones, la percepción de nacionalidad del producto y su aceptación entre consumidores conscientes de la #economía regional.

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