Scaloni le quemó los papeles a los futboleros: su ciclo rompió todas las reglas no escritas
El ciclo de Lionel Scaloni al frente de la Selección Argentina desafió y derrumbó todos los mitos del fútbol: desde la necesidad de un técnico con experiencia hasta la obsesión por enfrentar europeos. En este artículo, repasamos cómo la Scaloneta reescribió la historia a su manera.
Hay que reconocerlo: el ciclo de Lionel #Scaloni voló por los aires todo lo que creíamos saber sobre cómo dirigir a la Selección Argentina.
Durante ocho años, fue tirando abajo, uno por uno, todos los axiomas, prejuicios y preconceptos que los futboleros repetían en charlas de familia, entre amigos, en el bar, en el laburo y hasta en los medios.
Cosas como "la Selección no puede tener un técnico sin experiencia", "hay que jugar contra europeos sí o sí", "los jugadores ya no tienen hambre de gloria, solo piensan en las publicidades" o "el técnico no se anima a dejar afuera a los lesionados".
Bueno, Scaloni se encargó de demostrar que todo eso era humo.
Para entender la magnitud del cambio, hay que mirar para atrás. En 1969, la AFA designó a Humberto Maschio, un técnico recién retirado, sin experiencia, y la cosa duró cuatro partidos. Lo echaron y trajeron a Adolfo Pedernera, un señor entrenador que había dirigido a Colombia en el Mundial del 62. Pura improvisación: fue la única vez que Argentina no pasó las eliminatorias. Después vinieron Menotti, Bilardo, Basile, Passarella, Bielsa, Pekerman, Maradona, Batista, Sabella, Martino, Bauza y Sampaoli. Todos con pergaminos. Scaloni llegó de interino, con un contrato de un año y después lo confirmaron hasta Qatar 2022. Las críticas llovieron por su inexperiencia. Hoy, con 8 años de trayectoria, lo único que dirigió es la Selección. Antes, apenas había estado en juveniles y como ayudante de Sampaoli.
Otro mito: hay que tener roce internacional con europeos antes de los Mundiales. Eso lo planteó Manuel Paulino González en 1948, y Menotti lo escribió en su proyecto de 1975. Entre 1976 y 1978, Argentina jugó 12 partidos contra europeos y ganó su primera estrella. Desde entonces, era obligatorio medirse con potencias antes de cada Copa. Pero Scaloni, en el camino a Qatar, apenas jugó tres partidos contra europeos: 4-2 a Alemania, 3-0 a Italia y 5-0 a Estonia. De sus 104 partidos, solo 12 fueron contra europeos, los mismos que Menotti en dos años. Y de esos 12, 8 fueron en Mundiales. Perdió solo uno, contra España. La mayoría fueron eliminatorias contra equipos africanos, asiáticos o de Concacaf.
Scaloni mismo
Y qué pasa con los lesionados? Scaloni mismo, en Qatar, bajó a Nicolás González y Joaquín Correa; en esta Copa, a Leonardo Balerdi. Pero también lo hicieron Bilardo con Miguel Russo en 1986, Basile con Darío Franco en 1994, Sampaoli con Sergio Romero en 2018. El 11 de junio, había dudas sobre Dibu Martínez (que confesó que evitó operarse), Molina, Montiel, Tagliafico, Cuti Romero, Licha Martínez, Julián Alvarez y Leandro Paredes.
Todos jugaron.
Otra que se decía: los jugadores ya no tienen hambre, solo piensan en facturar. Y sí, hubo comerciales de todos: desde Scaloni hasta el utilero Marito. Pero llegaron a la final. Messi, con 39 años, ya no es el mismo. De Paul se fue a una liga menor. Los de la Premier tuvieron mala temporada: Enzo Fernández con el Chelsea fue décimo, el Cuti Romero casi se va al descenso con el Tottenham, solo el Dibu, Licha y el Colo terminaron entre los cinco primeros.
Los discutieron a todos. En la fase de grupos, los veían viejos y cansados contra Cabo Verde, Egipto y Suiza. Y ganaron siempre en los últimos 10 minutos. Ni hablar de la épica remontada contra Inglaterra, con 10 jugadores y sin patear al arco.
Así que hay que reconocerlo: hay que agarrar todos esos papeles, axiomas y prejuicios, y hacer un lindo asadito. Porque la Scaloneta hace rato que empezó a escribir otra historia.