Diego Simonet anuncia su retirada de Los Gladiadores tras una larga carrera
El más destacado jugador argentino de handball de la última década confirmó su retiro de la selección tras dos décadas con la Albiceleste, invitando a un periodo de transición y a continuar apoyando el desarrollo del deporte en el país.
Diego Simonet, referente indiscutible del handball argentino, anunció su retirada de la selección nacional tras dos décadas defendiendo la camiseta albiceleste y quince temporadas como una de las figuras centrales de Los Gladiadores.
El mensaje llegó en forma de video enviado a través de sus redes sociales, apenas horas antes de la final del Cuatro Naciones que se disputó a principios de noviembre en la Casa del Handball, en Villa Soldati.
La decisión, según explicó, se tomó luego de una reflexión sostenida; no se trataba de una falta de hambre o de rendimiento, sino de una necesidad personal de cerrar un ciclo y permitir que las nuevas generaciones tomen el relevo.
En su declaración, Simonet dejó claro que para él lo fundamental es la familia y la posibilidad de acompañar de cerca a sus hijos. A sus 35 años, reconoció que, a pesar de mantenerse en un gran nivel físico, ya no quiere estar cada semana ante la exigencia de todos los torneos y minutos de juego que demanda la élite: el calendario europeo, las competencias con #Montpellier y las giras con la Selección implican un desgaste que él prefiere administrar para cuidar su bienestar y el de sus seres queridos.
También indicó que la decisión de retirarse no era renunciar a la competencia, sino priorizar un proyecto de vida más estable y cercano a casa, sin perder de vista la posibilidad de colaborar con el desarrollo del handball argentino desde otros roles.
El Chino, como lo conocen, confirmó su continuidad en Montpellier al menos hasta el cierre de la temporada 2025/26, y dejó abierta la posibilidad de mantener un vínculo con el club para finalizar su carrera de forma ordenada y en un entorno que le permita equilibrar lo personal y lo profesional.
Al hablar de su futuro y de su legado, subrayó su deseo de ver crecer al handball argentino y de contribuir desde fuera de la cancha a un proyecto sostenido de desarrollo para las próximas generaciones.
En ese sentido, dejó entrever que sueña con iniciativas que permitan estudiar y entrenar de forma paralela, con un enfoque europeo de formación y una mayor profesionalización a nivel nacional.
Aunque hubo distintas versiones sobre posibles tensiones entre el jugador y la dirigencia de la Confederación #Argentina de Handball, Simonet aclaró que su salida no estuvo motivada por conflictos, sino por la necesidad de un cambio de ciclo.
Señaló que, aunque se hayan mantenido conversaciones positivas con la entidad y con los responsables, la realidad es que, para avanzar, se necesita un proyecto mínimo viable que permita a jóvenes de entre 17 y 20 años entrenar como profesionales en Argentina, compatibilizando estudios y deporte, para llegar luego con un nivel real a la Selección Mayor.
También planteó la idea de conformar un equipo semiprofesional con jóvenes talentos que estudien y se entrenen a diario, bajo entrenadores con experiencia europea, y que compitan dentro de la mejor liga del país.
Podría elevar el nivel general del handball nacional y reducir la dependencia de recursos estatales
Este proyecto, señaló, podría elevar el nivel general del handball nacional y reducir la dependencia de recursos estatales.
La trayectoria de Simonet está cargada de hitos y reconocimientos. Participó en Juegos Olímpicos (Londres 2012, Tokio 2020 y París 2024), y disputó seis Mundiales, con el mejor resultado histórico en 2019. Es, además, parte fundamental de un proceso de renovación que llevó al grupo a ganar medallas en los Panamericanos y a consolidar un estilo de juego que unió a la familia y a una generación de jugadores.
En su paso por Montpellier, desde 2013, logró numerosos títulos, incluida la Champions League de 2018, y fue reconocido como Jugador Más Valioso del torneo, entre otros logros.
Su contrato con Montpellier se extiende hasta finales de la temporada 2025/26, momento que muchos asocian con la posibilidad de un cierre de carrera en el club y, de forma eventual, un retorno al handball argentino en un segundo plano, para aportar experiencia y conocimiento.
Quince años de Gladiador marcaron una etapa de intensos logros y de una identidad que trascendió lo deportivo. Simonet fue parte de la generación que transformó al handball argentino, que logró la primera clasificación olímpica y que dejó una huella imborrable en la forma de entender el juego, la disciplina y la unión entre jugadores, cuerpo técnico y clubes.
Entre sus recuerdos más memorables figuran la clasificación a los Juegos Olímpicos, las victorias frente a rivales históricos y ese vínculo fraterno con sus hermanos Sebastián y Pablo, con quienes compartió cancha y triunfos.
Este legado no solo se mide en trofeos, sino en la capacidad de inspirar a jóvenes a perseguir un sueño en un #deporte que, en Argentina, ha sabido ganar visibilidad y respeto a partir del esfuerzo colectivo.
Con la retirada de Simonet, #Los Gladiadores afrontan una etapa de renovación y de reequilibrio entre el rendimiento y la continuidad institucional. El futuro del handball argentino, en palabras de uno de sus máximos exponentes, pasa por construir proyectos sólidos que permitan a los jóvenes combinar estudio y deporte, contar con estructuras de apoyo profesional y trascender las limitaciones presupuestarias para consolidar una liga domestica fuerte y competitiva a nivel continental.
En ese horizonte, la figura de Simonet permanece como un referente de compromiso, inteligencia y lealtad al deporte y a su país, un ejemplo que pretende perdurar más allá de su última balada en la pista.