PSG consigue su segundo título de Champions y París explota en celebraciones; pero también surgen disturbios en varias ciudades
Deporte Fútbol 31 May, 2026

PSG consigue su segundo título de Champions y París explota en celebraciones; pero también surgen disturbios en varias ciudades

El Paris Saint‑Germain se lleva la segunda Champions consecutiva tras vencer al Arsenal en Budapest. La ciudad celebra a lo grande, aunque la fiesta queda empañada por incidentes y un fuerte dispositivo de seguridad.

Miles de aficionados del Paris Saint‑Germain invadieron este domingo las calles de #París para festejar lo que es ya un hito histórico: la segunda #Champions League consecutiva para el club francés.

La celebración más masiva se concentró cerca de la Torre Eiffel y en la explanada del Campo de Marte, donde se estima que alrededor de 100.000 personas se unieron para cantar, ondear banderas y rendir homenaje al equipo tras su triunfo en Budapest frente al Arsenal, en una final que quedará en los libros como otro punto alto del proyecto qie ha empujado a #PSG hacia la élite continental.

Sin embargo, la alegría vino acompañada de una estela de #disturbios en varias ciudades de Francia. Aunque las autoridades subrayaron que la mayor parte de los festejos transcurrió de forma pacífica, hubo episodios de vandalismo y enfrentamientos que obligaron a desplegar un refuerzo de #seguridad notable.

El ministro del Interior, Laurent Nuñez, informó que durante la noche del sábado fueron detenidas 780 personas a lo largo del país, de las que 480 corresponden a la región metropolitana de París.

Además, 57 agentes resultaron heridos, en su mayoría de carácter leve, y se registraron incidentes en al menos 15 ciudades.

La mayoría de los tumultos se concentró en dos enclaves emblemáticos: los Campos Elíseos y el entorno del Parc des Princes, donde miles de seguidores siguieron la definición del torneo.

También se registraron actos de desorden en puntos dispersos de la capital y en otras urbes galas. En los primeros momentos de la celebración, la gente salió a las calles con bengalas y bocinas, mientras circulaban caravanas improvisadas de coches y motos que se prolongaron durante varias horas.

Entre los incidentes más graves figuró un accidente de tráfico: un conductor perdió el control de su vehículo y arrolló la terraza de un restaurante, dejando dos heridos, uno de ellos en estado grave.

Estos hechos aumentaron la preocupación de las autoridades por el balance de la noche. La Fiscalía de París anunció que más de 300 personas quedaron detenidas por delitos que iban desde agresiones a policías y vandalismo hasta robos y alteración del orden público.

Entre los arrestados hay menores de edad, lo que añade complejidad a la respuesta judicial y social.

El vicealcalde de París

En el capítulo político, el vicealcalde de París, Emmanuel Grégoire, trató de separar lo importante de lo residual y resaltó que la inmensa mayoría de los festejos fue pacífica, responsabilizando a pequeños grupos por los desmanes.

Su lectura coincidía con la necesidad de recordar que la celebraciones no deben ensombrecer la seguridad ni la convivencia de la ciudad.

La historia reciente del PSG ya había dejado un precedente claro. Tras la conquista de su primera Champions en 2025, los festejos también se saldaron con cientos de detenidos y un número no menor de heridos por la violencia desatada.

Un año después, la victoria de este domingo volvió a provocar júbilo masivo, pero también la misma sombra de los disturbios que acompaña a grandes celebraciones deportivas en Francia.

Después del encuentro, los jugadores del PSG fueron recibidos por el presidente #Emmanuel Macron en el Palacio del Elíseo, cerrando una jornada histórica para el #fútbol francés.

Macron declaró sentirse harto de las escenas de violencia y dejó claro que la violencia callejera no tiene lugar en un país que quiere disfrutar del deporte sin perder el norte.

Agradeció el trabajo de la policía, los prefectos y el conjunto de fuerzas de seguridad, y afirmó que Francia no tolerará este tipo de episodios de nuevo.

En definitiva, el PSG suma otro título de Champions y agranda su leyenda en una ciudad en la que el fútbol se vive con pasión desbordada. Pero la noche dejó claro que celebrar a lo grande exige, también, un compromiso serio con la seguridad y la convivencia para evitar que el ruido del festejo termine eclipsando el triunfo.

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